Stop a nueva cementera

Stop a nueva cementera
En 2010, los concejales de San Luis, conscientes de no haberlo socializado ante la comunidad, cambiaron el uso del suelo para facilitar instalación de una segunda fábrica de cemento a la que exoneraron impuestos por 10 años.
24 Mayo 2012 - 12:00am

El irresponsable pupitrazo, transformó una región agrícola y ganadera en Zona Industrial de Alto Impacto afectando, negativamente, a su vecino Valle de San Juan, la Cuenca Mayor del Río Luisa y la Ruta Mutis, circuito histórico cultural, declarado alternativa de agroturismo en el Plan de Desarrollo Sostenible del Gobierno nacional.

Con Resolución 3926/11, Cortolima comunicó a Rovira, Guamo, San Luis y Valle, que al haberse mermado la corriente del Luisa y afluentes, mantendría la reglamentación del 91 pero, sin otorgar concesiones para uso diferente al humano.


Empero, dejó posibilidad de hacer traspasos y particiones. Situación que el Alcalde de San Luis, parece está aprovechando para traspasar una concesión del acueducto para que la cementera pueda funcionar. Agregado, que el alcalde del Valle cree que su inoperancia y falta de gestión se los solucionará la nueva cementera.


Cemcolsa, propietaria de dicha cementera, fue creada por accionista único en julio/10, o sea, meses antes de solicitar a Cortolima, licencias aun no concedidas.


Sin embargo, hace rato inicio remoción de tierras, construyó carreteable a orillas del río, causado erosión en montes que contienen su cauce y, algo infame, cambio el curso de esa vital fuente de agua.


Además, su maquinaria pesada destruyó la carretera entre Puente Alegre y Payandé. Y, “peligro, salida de volquetas”, desplazó pintorescos letreros de sancocho, chivo, tamales, arepas.


¿Cómo puede afirmar quién hizo el Estudio de Impacto Ambiental a Cemcolsa, que el hermoso y fértil paisaje de cerros, valles y llanuras al que, en ocasiones, asoma el majestuoso Nevado del Tolima, no tiene variedad de formas, color, línea, ni textura, por lo cual no recibirá efectos negativos al instalar banda transportadora de materiales, sistema de molienda de carbón con temperaturas de 1200 grados centígrados y un silo con capacidad de 1900 toneladas?


La comunidad afectada, desde 2010 está totalmente desprotegida, irrespetada y subvalorada: la limitaron a ser inerme espectadora de la destrucción de su hábitat.


Pregunta, ¿Se justifica un costo tan alto en materia ambiental, pérdida de recursos hídricos y naturales, cambio de uso del suelo, destrucción de paisaje, no cultivo de alimentos, afectaciones a la salud y expropiación de derechos fundamentales a la comunidad por un producto que terminaría de un tajo con la perspectiva de desarrollar agroturismo?


Si Cortolima otorgase licencias y permisos a Cemcolsa para implantar esa otra cementera, será responsable de los futuros problemas ambientales, daños en la salud, cambios en el clima y ecosistema y modificación del paisaje natural en todo el entorno, situaciones que impedirán cualquier intento de desarrollo sostenible
.

Publicada por
AMPARO MARGARITA MORALES FERIA