Confidenciales políticos

Mientras el presidente Juan Manuel Santos continúa su periplo por Europa, pregonando las bondades de un posible acuerdo de paz en recintos del Consejo Económico de la Unión Europea y en Roma, ante el Santo Padre, los atentados terroristas siguen cobrando vidas de inocentes oficiales, suboficiales del Ejército, de la Policía y de la sociedad civil. El Presidente vacaciona y su cuasi hermano, Mauricio Cárdenas Santamaría hace curso intensivo de Primer Mandatario de los colombianos con la mira puesta en las elecciones del 2018. Cárdenas fue investido de ministro de la Presidencia, mientras dura la gira de Juan Manuel Santos. Su cargo equivale al de ministro delegatario con funciones presidenciales. El que no está nada contento con esa ‘paloma’ presidencial es el vicepresidente de la República Germán Vargas Lleras pues tiene que aguantarse de jefe al tacaño Minhacienda que ha puesto en peligro su futuro político negándose a girarle oportunamente los multimillonarios recursos para el gran programa de infraestructura y vías de Cuarta Generación sobre el cual trabaja su candidatura presidencial. Es decir, Santos le aplica a Vargas Lleras el viejo refrán de que al no quiere caldo se le dan dos tazas.

Por esas malquerencias de Palacio y guerra intestina entre funcionarios de la Corte de Santos ahora viene a saberse que se originó la salida de Néstor Humberto Martínez, quien fuera hasta hace pocos días el Ministro de la Presidencia. La revista Semana en un confidencial de su última edición revela que Néstor Humberto había llegado a la Casa de Nariño a manejar el gabinete presidencial como cuota política del vicepresidente Vargas Lleras por haber sido éste uno de los últimos dignatarios del Partido Cambio Radical. Pero según ese confidencial, cuando las relaciones entre el Vicepresidente y Mauricio Cárdenas (Léase Juan Manuel Santos) se agrietaron todo el staff ejecutivo de la presidencia encabezado por la ministra Consejera, María Lorena Gutiérrez y las ministras Gina Parody y Cecilia Álvarez armaron bando aparte y se fueron lanza en ristre contra Martínez para aburrirlo y hacerlo renunciar. Y dicho y hecho, lo consiguieron al pie de la letra. Parece que la presencia de Néstor Humberto también incomodó al Presidente Santos desde el día aquel cuando el Ministro de la Presidencia esperó largas hora en su oficina del Senado al ex presidente Álvaro Uribe para tenderle la mano de la paz a nombre del gobierno nacional y esto dizque no le gustó para nada a su jefe. Desde entonces vino su desgracia y no le quedó más camino que redactar su carta dimisoria. Santos, muy para sus adentros, cree que ese mandadito lo hizo Néstor Humberto a Vargas Lleras pensando en armar una futura trinca en las elecciones presidenciales del 2018. Desde entonces Santos le dicta curso acelerado de cómo ser presidente a su cuasi hermano, Mauricio Cárdenas Santamaría.

Gira presidencial

A propósito de la nueva gira de Santos por la Unión Europea, en el Congreso de la República se comenta con sorna que si el presidente se ufana de haber conseguido durante su mandato que 60 países en el mundo reciban sin visa a los colombianos es porque en el subconsciente del presidente le asalta la presunción de que su gobierno dejará tan convulsionado el país y tan infestado de guerrilla que los colombianos de bien no tendremos más opción que refugiarnos en el exterior, por eso él trabaja a toda marcha su plan de no exigencia de visas y de no retorno de colombianos.

La semana pasada el candidato a la gobernación el Tolima, Carlos García, recibió las excusas públicas de la Fiscalía por el absurdo proceso montado sobre falsas imputaciones que lo hicieron purgar cárcel durante dos años. Observadores de la alta política se preguntan todavía porque el homenaje de desagravio al expresidente del Congreso de Colombia no se cumplió en Ibagué y porqué las disculpas del horror cometido no las presentó directamente el Fiscal General, Eduardo Montealegre Lineth?

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