
Una mujercita de 47 centÃmetros de estatura y mil 200 gramos de peso es la nueva luz de los ojos del paraguayo Antony Silva. Su nombre es Lucciana y desde que nació, hace una semana, se convirtió en el ser más importante en la vida del arquero del Deportes Tolima.
La pequeña, fruto del amor entre Silva y Daiana Lee, permanece con su madre en Paraguay, por lo que el futbolista tendrá que conformarse con verla a través de fotografÃas, o en las cortas visitas que pueda hacer al vecino paÃs, como la ocurrida la semana anterior.
Un dÃa antes de regresar a Ibagué, es decir, el jueves pasado, fue para Antony el momento más especial de sus 28 años, pues pudo tener entre sus brazos a su primogénita, debido a que ella está en incubadora.
“Permanece allà bajo observación, ya que nació con 33 semanasâ€, indicó el futbolista en diálogo con EL NUEVO DÃA, al señalar que en estos dÃas se espera sea dada de alta.
Y agregó que “es hermosa, grande y fuerteâ€.
Daiana y Silva no quieren correr riesgos con su bebé, asà que decidieron que hasta el próximo semestre ambas permanecerán en Paraguay, dando tiempo a “que Lucciana esté más fuerteâ€.
Instantes inolvidables
Si sentir los primeros movimientos de su pequeña estando en el vientre de su esposa era para Antony una sensación indescriptible, aún lo es más poderla sentir entre su pecho.
Esa experiencia debió postergarse unos dÃas, después de su nacimiento.
“Tuvo que nacer por cesárea, yo creo que por lo grande ya no cabÃa másâ€, dijo, en medio de risas.
A la vez que mencionó: “Me está cambiando la vida, mi forma de pensar, ella lo es todo. No puedo describir la emoción que sentà al ver su carita... Es una verdadera bendiciónâ€.