Conozca y apoye la Fundación Artística y Cultura Son de Atá que se gestó en Planadas

Crédito: Suministradas / EL NUEVO DÍA

36 niños hacen parte de la Fundación en este momento.
Niños de todas las edades comparten su talento con el municipio, en el que han demostrado su gran destreza para la música; no obstante, necesitan el apoyo con instrumentos musicales para seguir creciendo artísticamente.
PUBLICIDAD

La pandemia trajo consigo cosas negativas, pero también hechos positivos que han contribuido para el bienestar de los más pequeños. Dado es el caso del nacimiento de la Fundación Artística y Cultural Son de Atá, dirigida por el docente en música José Albeiro Guaca.

Esta corporación surgió en medio de un año caótico para demostrar el talento y amor que tienen y sienten los niños y jóvenes planadunos por la música.

En este momento, 36 niños desde los seis hasta los 13 años han cautivado con su canto a los habitantes del municipio a través del coro Voces Blancas, con el que han llegado a las veredas, corregimientos y barrios de Planadas con distintas presentaciones que incluyen villancicos y tienen un propio, e incluso han llegado a las emisoras del territorio con novenas.

“Lo que hicimos fue en este tiempo de pandemia empezar a darle clases a los niños y con ellos se ha creado un coro que ha tenido un impacto bastante bueno”, afirmó Guaca.

No obstante, a pesar de contar con el talento y la disciplina, debido a que en su mayoría los integrantes de la Fundación saben interpretar instrumentos musicales, los pequeños no cuentan con estos para seguir creciendo en su formación.

Por este motivo, el docente Guaca hace la invitación a los tolimenses que quieran apoyar su proyecto,

“Todos tocan instrumentos como la guitarra, flauta, piano, saxofón, trompeta, clarinete, fliscorno, y entre ellos, vamos a conformar una banda musical también, pero no tenemos instrumentos, entonces estamos mirando de dónde gestionamos”, agregó.

También están a la búsqueda de un lugar donde puedan reunirse, debido a que en este momento la Fundación está funcionando en la casa del docente, sin embargo, esto no ha permitido que 24 niños más inscritos puedan ver clases debido al espacio pequeño.

“No es posible darles clases a todos porque el sitio donde estamos trabajando es mi casa, entonces lo que hice fue desocupar mi habitación, organizar la sala y trabajar mañana, tarde y noche”, comentó.

Además, se necesita el acompañamiento de un docente o más ya sea en coros, banda sinfónica o con trayectoria en el campo musical para apoyar los procesos.

 

A futuro

Una de la visiones de la Fundación es lograr formar a más de 200 niños y el gran recibimiento que han tenido hasta el momento, ha sido inspiración para creer que esto se puede cumplir.

La idea no es solo trabajar con niños del casco urbano, sino también de las zonas rurales como las veredas Gaitania o Bilbao, donde ya se hizo un censo y hay mucho interesado en hacer parte del proyecto.

Igualmente, ya hay conversaciones con varios municipios para asesorar artísticamente en la formación de los grupos culturales de estos.

Cabe destacar, que la Fundación nace también para trabajar de manera independiente, “siempre lo tenía pensado porque resulta que trabajas en un municipio con una alcaldía y en una administración adelantas procesos buenísimos y cambias de administración y por cuestiones políticas o grupos a uno lo aíslan”, refirió Guaca.

 

 

 

Sobre el director y su equipo

José Albeiro Guaca Barrios inició a aprender música desde los 11 años en Planadas de donde es oriundo.

Cuando culminó su bachillerato ya sabía interpretar instrumentos como la flauta y el clarinete, y se dedicó a estudiar Dirección de Banda Sinfónica con el Ministerio de Cultura, con el programa Plan Nacional de Música para la Convivencia.

Después hizo la Licenciatura en Música del Conservatorio del Tolima, de donde es egresado, y estudió coros en la Asociación de Coros de Colombia.

En su trayectoria laboral adelantó procesos de música en Rovira por cinco años, también trabajo un par de años en Palocabildo, con coros en Ibagué y en el mantenimiento de instrumentos en San Antonio.

También coordinó programas de música en Chaparral, y en Ataco trabajó con programas del Conservatorio del Tolima, entre otros más procesos.

La Fundación también cuenta con el apoyo de Derly Johana Acosta quien se encarga de todo lo administrativo y el cubrimiento de los eventos.

 

 

 

 

EL NUEVO DÍA

Comentarios