Rinden homenaje póstumo a las víctimas de la toma de Roncesvalles

La población acompañó el homenaje póstumo a las víctimas de la toma guerrillera.
Crédito: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
El Departamento de Policía del Tolima descubrió una placa que rinde honor a la memoria de los
uniformados asesinados durante el ataque de las Farc el 14 y 15 de julio de 2000.
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Como un homenaje póstumo, el Departamento de Policía del Tolima entregó una ofrenda floral y descubrió una placa conmemorativa en honor a las víctimas de la cruenta toma que los frentes 20 y 51 de las Farc ejecutaron el 14 y 15 de julio del 2000.

El asedio de la guerrilla, que se extendió por 27 horas, terminó por convertirse en uno de los episodios más crueles que haya vivido la población. Como consecuencia de esta incursión, 14 personas murieron: 13 uniformados de la Policía y un habitante del sector.

Por esto, la Policía llevó a cabo el evento denominado ‘Reconstruyendo la memoria: una mirada al recuerdo’, que estuvo presidido por el coronel William Castaño Ramos, subcomandante del Departamento de Policía del Tolima. Al acto asistieron más de mil personas, entre autoridades locales, habitantes del municipio y uniformados de diferentes especialidades.

En la placa aparecen los nombres de las víctimas, identificadas como Álvaro Mejía, William Cifuentes Masmela, Adán Bocanegra Vega, Alexis Rojas Firigua, Jairo Castro Ortiz, Alfonso Rodríguez, Norbey Molina Romero, Óscar Mauricio Ñute Pérez, Ever Hernández Pinto, Henry Méndez Pedreros, Javier Vidales Bautista, Humberto Álvarez Arango, José Ancízar Parra Moreno y Rigaul Garrido González.

En atención a la necesidad de contribuir a la reparación simbólica de los Policías victimas del conflicto armado y sus familias, la institución reafirmó su voluntad de dignificar la memoria de los hombres que perdieron la vida cumpliendo su deber y ratificó su propósito de aportar a la construcción de paz en Colombia.

La población acompañó el homenaje póstumo a las víctimas de la toma guerrillera.

El ataque

Desde las 10 de la noche del viernes 14 de julio hasta el mediodía del sábado, la guerrilla incursionó en el casco urbano de Roncesvalles utilizando armamento de corto y largo alcance, así como cilindros bomba, con los que atacaron el comando de la Policía y las instalaciones del entonces Banco Agrario. Además, 78 viviendas terminaron afectadas.

Los agentes que se encontraban en el cuartel, combatieron por 27 horas sin recibir apoyo de las unidades vecinas hasta agotar las municiones que tenían de dotación. Dos policías salieron para avisarle a los subversivos que las municiones se les acabaron y habían decidido entregarse.

El general Luis Ernesto Gilibert Vargas, entonces director de la Policía Nacional, contó en su momento que los guerrilleros ingresaron a la estación y les propinaron un tiro de gracia a cada uno de los que allí se encontraban.

Por este hecho y luego de 12 años de la masacre, Primitivo Marroquín Ruiz, alias ‘Mario’, fue condenado a pagar 40 años de prisión por los delitos de homicidio agravado, terrorismo, hurto calificado y agravado, y daño en bien ajeno en calidad de coautoría.

El Consejo de Estado, en análisis de segunda instancia de una demanda, determinó en 2014 que la estrategia empleada por la Policía Nacional para repeler a la insurgencia no fue la adecuada y el plan de defensa resultó inocuo, pues el apoyo de un avión fantasma no fue eficiente para contrarrestar el ataque y el refuerzo de personal llegó cuando la toma había terminado.

 

Dato

En 2019, la Corporación Fuerza de Paz entregó un informe a la Jurisdicción Especial para la Paz que documenta el ataque, con el fin de que se demostrara la responsabilidad penal, disciplinaria y moral de la guerrilla.

EL NUEVO DÍA

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