Mujer falleció luego de rodar por un barranco más de 100 metros

Crédito: Tomada de Facebook La Caliente1330 / EL NUEVO DÍA
El accidente se registró dentro de su propia finca. El esposo, al parecer, se había bajado del carro cuando ocurrió la tragedia. Los golpes habrían sido internos, pues no tenía heridas abiertas. Todo el tiempo se mantuvo consciente.
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La falta de pericia frente al volante habría sido la causa del fatal accidente que se registró ayer en la mañana en la vereda Siaga del municipio de Matanza. Ligia Olago Suárez, de 49 años, rodó por un barranco más de 100 metros cuando intentaba maniobrar una camioneta blanca de servicio especial de placas SPV-827.

El hecho se registró a las 8:50 de la mañana, al parecer, la mujer y su esposo se preparaban para viajar y en uno de los afanes por dejar todo listo dentro de la casa, el hombre se bajó del carro y dejó el motor encendido. Ligia, quien no era muy experta conduciendo, habría querido dar reversa, pero en el intento perdió el control y se fue directo al borde de la vía. Por más que quiso detenerlo, fue imposible e inevitablemente terminó en el fondo del barranco.

El siniestro habría ocurrido dentro de la misma finca donde residía la mujer, por lo que en cuestión de segundos, vecinos y familiares llegaron a auxiliarla. Ligia quedó atrapada entre las latas y aún respiraba. El carro quedó volcado entre el platanal.

Por sus propios medios, la rescataron y la llevaron hasta su casa. El cuerpo de Bomberos de Matanza atendió el llamado de la comunidad, la estabilizó y la trasladó de urgencia a un centro médico de Bucaramanga; sin embargo, en la carretera perdió las fuerzas y falleció. En la capital santandereana confirmaron la nefasta noticia para su familia.

Al parecer, la mujer poco tiempo llevaba conduciendo, pero se esmeraba cada día más por aprender.

Otras versiones dadas por otras personas apuntarían a que Ligia no iba manejando, pero que sí vivían en pendientes; sin embargo, esto no ha sido conformado por las autoridades.

“Era una mujer muy cariñosa, entregada a Dios, era cristiana, amaba a su familia y no tenía problemas con nadie”, manifestó su hijo Fausto Rafael Aragón Olago.

Agregó que recordará a su madre como una amante del campo y los animales. “Era excelente cocinera y le gustaba hacer celebraciones. Hasta para los sobrinos era una mamá”

Ligia era madre de dos hijos y abuela de un nieto. Sus honras fúnebres se llevarán a cabo en la funeraria Los Olivos de Bucaramanga.

Vanguardia

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