
La teorÃa de la 'Bomba biótica'
La selva hace parte del pulmón del planeta, también de su corazón, porque con la fuerza evaporativa que origina la vegetación natural inyecta energÃa a los vientos dominantes, succiona y atrae el aire húmedo del océano adyacente hacia su interior y asà el agua viaja miles de kilómetros, con una movilidad que garantiza la vegetación natural, al tiempo que se vuelve más eficiente que los océanos para atraer el aire húmedo hacia sà misma.
Tomó millones de años para que la vegetación evolucionara las especies capaces de transpirar y evaporar la cantidad correcta de humedad.
Este mecanismo de circulación de la humedad en la atmósfera es trascendental y la meteorologÃa convencional no lo tiene en cuenta, afirman los cientÃficos rusos, Anastassia Makarieva y VÃctor Gorshkov, creadores de esta teorÃa de la bomba biótica como conductor del ciclo hidrológico en la tierra.
La Bomba biótica en Brasil
En reportajes, Telesur explica la teorÃa con A. Makarieva e investigadores brasileños como Antonio Nobre, quien afirma que “un m2 de superficie del océano tiene un m2 de superficie evaporadora, mientras que un m2 de selva tiene hasta 10 m2 de hojas, pues coge toda la columna, es un evaporador optimizadoâ€.
LloverÃa solo en el mar
Se ha destruido un área similar a dos Francias y ya produce efectos dañinos, dice Nobre.
Con la deforestación y sin vegetación natural, se debilita la capacidad de succión y los vientos alisios no soplarán tan lejos para mover el agua y la lluvia entonces se precipitarÃa en el mar, es decir, se revierte la circulación atmosférica, cambia el ciclo hidrológico, como lo sucedido con las inundaciones producidas en el año 2011 y la sequÃa del 2010.
A su vez, al debilitarse los vientos alisios removerÃan menos energÃa del océano incrementando los huracanes y los procesos de desertificación en la zona continental de América del Sur.
Peter Bunyard investiga esta teorÃa para demostrar que con la deforestación de la selva, los vientos alisios no tendrÃan la fuerza para transportar las aguas hacia la parte occidental amazónica, a la zona oriental y central Andina, con Cundinamarca, su altiplano y páramos, en Colombia.
¿Quiénes deforestan la selva?
En el Amazonas hay mas variedades que en el océano Atlántico, “pero los vientos del 'desarrollo' soplan muy fuerte con las extensas plantaciones de soya en Brasil (con Cargill), las explotaciones madereras, agrÃcolas, ganaderas, mineras y petroleras (más de 200 bloques, una treintena de transnacionales en la zona occidental, la de más alta biodiversidad), abriendo carreteras como la transamazónica con el aliento del gobiernoâ€.
Uno y otro dependÃan del trabajo de colonos “pobresâ€...“La violencia viene de la mano de la deforestación de la selva… muchos han muerto por acción sobretodo de los acaparadores de tierrasâ€.
Sustracciones para terratenientes
En Colombia el extractivismo en la selva deja una secuela de saqueo, deforestación, inequidad, violencia, concentración de la tierra, desplazamiento y muerte.
Caquetá tiene un área mayor de selva “descumbradaâ€. Ahora los beneficiarios de la titulación de tierras con la agresión del capital las venden a terratenientes.
Los megaproyectos como el trayecto vial Mocoa - San Miguel, la electrificación rural, la iniciativa -Iirsa–, las hidroeléctricas, las explotaciones mineras y de hidrocarburos (bloques petroleros en Putumayo), han influido en la agresiva deforestación y la concentración de la tierra.
Procesos con conciencia
Las familias de la Comunidad de Nuestra Señora del Rosario vinieron hace 30 años al Amazonas brasileño a tumbar árboles para explotaciones madereras, agrÃcolas y ganaderas…“Porque la Selva era un enemigo a vencerâ€, se les exigÃa talar el 50 por ciento de los árboles en sus parcelas para titularles.
Hoy protegen la selva, recolectan y procesan frutos para obtener aceites y alimentos, luchan para ser “Reserva extractivista sustentableâ€, sin embargo, defender la selva significa enfrentar intereses muy fuertes... â€si ustedes no venden negociamos con sus viudasâ€, les dicen los violentos.
Mangabal y la sabidurÃa de las mujeres robadas
Algunos años hace que en Mangabal para “compensar†el desequilibrio de género a raÃz de los conflictos entre los recolectores de caucho e indÃgenas, “raptaban†a las mujeres indÃgenas.
Cuando quebró el negocio del caucho, las sabidurÃas de estas mujeres fueron trascendentales para construir un sistema rotativo de pequeñas parcelas articulado a la dinámica de la selva, donde sustentan un banco de germoplasma sin igual...“es que la selva no es un obstáculo para la buena vida... el hombre blanco no sabe que sin árboles desaparece la lluvia y sin lluvia no se produce la comidaâ€...se recuerda a Chico Mendes.
La protección de la selva
La recuperación de la selva requiere de una conciencia humana sin codicias, egos y apegos al dinero para dejarse penetrar por la energÃa del amor que enseña que somos parte de un Todo, una sola familia cósmica y nos relacionemos amorosamente para una coexistencia en paz.
En este “sentipensamiento†son las comunidades locales con apoyo estructural, las que deben liderar el proceso de protección de la Selva, pues con sus sabidurÃas han mantenido una relación armónica entre lo cultivado y lo silvestre, porque coexisten en un mismo espacio plantas domesticadas, semidomesticadas, manipuladas, silvestres y seres humanos.
Un diálogo con la selva
Esta hipótesis de la bomba biótica necesita investigaciones sistémicas en toda la Cuenca Amazónica, no para hacer inventarios de gases de efecto invernadero y contribuir con las entidades multilaterales a consolidar “negocios verdesâ€, sino para entablar un diálogo con la selva, entender sus mecanismos de autorregulación, su papel en el ciclo hidrológico -y no reducirlo al ciclo del carbono como interés para conformar mercados que la destruyen - y asà entender sus desarmonÃas producto de la intervención humana “occidental†como mayor amenaza.
La teorÃa de la 'Bomba biótica'
La selva hace parte del pulmón del planeta, también de su corazón, porque con la fuerza evaporativa que origina la vegetación natural inyecta energÃa a los vientos dominantes, succiona y atrae el aire húmedo del océano adyacente hacia su interior y asà el agua viaja miles de kilómetros, con una movilidad que garantiza la vegetación natural, al tiempo que se vuelve más eficiente que los océanos para atraer el aire húmedo hacia sà misma.
Tomó millones de años para que la vegetación evolucionara las especies capaces de transpirar y evaporar la cantidad correcta de humedad.
Este mecanismo de circulación de la humedad en la atmósfera es trascendental y la meteorologÃa convencional no lo tiene en cuenta, afirman los cientÃficos rusos, Anastassia Makarieva y VÃctor Gorshkov, creadores de esta teorÃa de la bomba biótica como conductor del ciclo hidrológico en la tierra.
La Bomba biótica en Brasil
En reportajes, Telesur explica la teorÃa con A. Makarieva e investigadores brasileños como Antonio Nobre, quien afirma que “un m2 de superficie del océano tiene un m2 de superficie evaporadora, mientras que un m2 de selva tiene hasta 10 m2 de hojas, pues coge toda la columna, es un evaporador optimizadoâ€.
LloverÃa solo en el mar
Se ha destruido un área similar a dos Francias y ya produce efectos dañinos, dice Nobre.
Con la deforestación y sin vegetación natural, se debilita la capacidad de succión y los vientos alisios no soplarán tan lejos para mover el agua y la lluvia entonces se precipitarÃa en el mar, es decir, se revierte la circulación atmosférica, cambia el ciclo hidrológico, como lo sucedido con las inundaciones producidas en el año 2011 y la sequÃa del 2010.
A su vez, al debilitarse los vientos alisios removerÃan menos energÃa del océano incrementando los huracanes y los procesos de desertificación en la zona continental de América del Sur.
Peter Bunyard investiga esta teorÃa para demostrar que con la deforestación de la selva, los vientos alisios no tendrÃan la fuerza para transportar las aguas hacia la parte occidental amazónica, a la zona oriental y central Andina, con Cundinamarca, su altiplano y páramos, en Colombia.
¿Quiénes deforestan la selva?
En el Amazonas hay mas variedades que en el océano Atlántico, “pero los vientos del 'desarrollo' soplan muy fuerte con las extensas plantaciones de soya en Brasil (con Cargill), las explotaciones madereras, agrÃcolas, ganaderas, mineras y petroleras (más de 200 bloques, una treintena de transnacionales en la zona occidental, la de más alta biodiversidad), abriendo carreteras como la transamazónica con el aliento del gobiernoâ€.
Uno y otro dependÃan del trabajo de colonos “pobresâ€...“La violencia viene de la mano de la deforestación de la selva… muchos han muerto por acción sobretodo de los acaparadores de tierrasâ€.
Sustracciones para terratenientes
En Colombia el extractivismo en la selva deja una secuela de saqueo, deforestación, inequidad, violencia, concentración de la tierra, desplazamiento y muerte.
Caquetá tiene un área mayor de selva “descumbradaâ€. Ahora los beneficiarios de la titulación de tierras con la agresión del capital las venden a terratenientes.
Los megaproyectos como el trayecto vial Mocoa - San Miguel, la electrificación rural, la iniciativa -Iirsa–, las hidroeléctricas, las explotaciones mineras y de hidrocarburos (bloques petroleros en Putumayo), han influido en la agresiva deforestación y la concentración de la tierra.
Procesos con conciencia
Las familias de la Comunidad de Nuestra Señora del Rosario vinieron hace 30 años al Amazonas brasileño a tumbar árboles para explotaciones madereras, agrÃcolas y ganaderas…“Porque la Selva era un enemigo a vencerâ€, se les exigÃa talar el 50 por ciento de los árboles en sus parcelas para titularles.
Hoy protegen la selva, recolectan y procesan frutos para obtener aceites y alimentos, luchan para ser “Reserva extractivista sustentableâ€, sin embargo, defender la selva significa enfrentar intereses muy fuertes... â€si ustedes no venden negociamos con sus viudasâ€, les dicen los violentos.
Mangabal y la sabidurÃa de las mujeres robadas
Algunos años hace que en Mangabal para “compensar†el desequilibrio de género a raÃz de los conflictos entre los recolectores de caucho e indÃgenas, “raptaban†a las mujeres indÃgenas.
Cuando quebró el negocio del caucho, las sabidurÃas de estas mujeres fueron trascendentales para construir un sistema rotativo de pequeñas parcelas articulado a la dinámica de la selva, donde sustentan un banco de germoplasma sin igual...“es que la selva no es un obstáculo para la buena vida... el hombre blanco no sabe que sin árboles desaparece la lluvia y sin lluvia no se produce la comidaâ€...se recuerda a Chico Mendes.
La protección de la selva
La recuperación de la selva requiere de una conciencia humana sin codicias, egos y apegos al dinero para dejarse penetrar por la energÃa del amor que enseña que somos parte de un Todo, una sola familia cósmica y nos relacionemos amorosamente para una coexistencia en paz.
En este “sentipensamiento†son las comunidades locales con apoyo estructural, las que deben liderar el proceso de protección de la Selva, pues con sus sabidurÃas han mantenido una relación armónica entre lo cultivado y lo silvestre, porque coexisten en un mismo espacio plantas domesticadas, semidomesticadas, manipuladas, silvestres y seres humanos.
Un diálogo con la selva
Esta hipótesis de la bomba biótica necesita investigaciones sistémicas en toda la Cuenca Amazónica, no para hacer inventarios de gases de efecto invernadero y contribuir con las entidades multilaterales a consolidar “negocios verdesâ€, sino para entablar un diálogo con la selva, entender sus mecanismos de autorregulación, su papel en el ciclo hidrológico -y no reducirlo al ciclo del carbono como interés para conformar mercados que la destruyen - y asà entender sus desarmonÃas producto de la intervención humana “occidental†como mayor amenaza.
LÃmites climáticos
La temperatura promedio se incrementa, los bosques retroceden, los periodos de lluvia y las inundaciones se enloquecieron… todo está marcando cambios que nos obligan a pensar en unidades regionales más grandes.
Por ello, desde este Observatorio Ambiental buscaremos ejemplos más acordes con las amenazas, vamos a ofrecer contactos y referencias de ejemplos concretos.
El documental Amazonia Amenazada, en la cual se apoya el artÃculo, puede bajarse desde Telesur en donde la repiten todas las noches.
Gonzalo Palomino Ortiz
Observatorio Ambiental de la UT.