El chocolate sigue siendo sinónimo de alegría, incluso, en cualquier presentación

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍA
De los cultivos cacaoteros del Tolima no solo se recogen estas dulces ‘mazorcas’, también el tesón de los campesinos que se evidencia luego, en muchas maneras de expresar sentires.
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Dicen que no hay mejor elemento para ‘endulzar la vida’ que un buen chocolate, y por esa razón, hoy que se celebra mundialmente su existencia en el mundo, traemos a estas páginas lo que significa este suculento producto, que por fortuna tiene varios sinónimos.

Y cuando de sinónimos se trata, el chocolate por miles de años ha representado sentires y también antídotos: unos lo ven como un vital energizante, otros como consuelo para un mal de amor e incluso la depresión, así como otros que ven en este un alimento vital para las familias y el corazón.

Aunque su celebración en el Viejo Continente se realiza en otro mes, en países como Colombia coincide con una fecha que además se relaciona al mes donde el amor y la amistad cobran mayor importancia.

No obstante, aunque este alimento fue traído a América, países como Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia son los mayores productores, y en especial en el Tolima, el cacao es uno de sus cultivos destacados.

De ahí que se hable de varios productos a base de esta fruta y que se conozcan en diferentes presentaciones siendo el chocolate su más insigne proceso, apto para el consumo.

De la tierra a la mesa

Miles de familias en el Tolima se dedican a cultivar cacao, desarrollando además diferentes derivados que sin duda marcan la historia del comercio regional. EL NUEVO DÍA le da a conocer qué está pasando con el chocolate tolimense.

 

Juan choconat: un chocolate responsable socialmente

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Esta marca ibaguereña que nació hace más de cinco años ha tenido como objetivo tener el primer lugar de impacto social con su chocolate Premium. Por esa razón ha venido evolucionando en su misión que beneficia en gran medida a los campesinos productores, con un portafolio de productos diverso, pensando en los paladares que buscan nuevos sabores.

Así fue como Juan Manuel Arbeláez Osorio comenzó con su proyecto, difundiendo la calidad del cacao de San Bernardo, un corregimiento de Ibagué, que ha venido resignificando su territorio a través del agro, el turismo y la cultura.

“Surgieron varias ideas. Tuvimos esta responsabilidad y ahora como marca Juan Choconat seguimos pensando en salir de ese concepto de mala retribución (…) nosotros pagamos más sobre el precio, el año pasado terminamos pagando el 62% sobre precio por el cacao”, afirmó.

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Además, han mostrado al mundo la calidad del producto y también capacitado en alianza con organizaciones a los campesinos. “Que el hijo del campesino también vea una oportunidad de negocio en la finca de sus padres y lo releve, y eso se logra enseñándole sobre el cacao y sobre cómo hacer empresa”, añadió Arbeláez.

Proteger el cacao criollo frente a un mercado colombiano e internacional, y exaltar lo Premium y lo orgánico en sus productos que van desde las barras de chocolate que además tienen variaciones con ingredientes como frutas (uchuva, limón), y que son bastante conocidas, así como chocolate para la mesa, crema untable y otros que se van dando sobre épocas.

Juan Choconat actualmente tiene una importante presencia en el mercado local, así como a nivel nacional, con fácil acceso a cadenas de supermercados como Carulla, Falabella y Panamericana, y la exportación a países como Estados Unidos, Chile, Rumania, Eslovaquia, Nueva Zelanda, Rusia y Alemania.

 

Dato:

FB: Juan Choconat

IG: @juanchoconat

 

Una ‘Tradición Campesina’ que se fortalece desde Planadas

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En las mismas montañas donde el café se ha hecho famoso para el mundo, es decir en Planadas al sur del Tolima, el cacao es otro de los cultivos más importantes que a pesar de varios hechos que acrecentaron el comercio del primer producto en mención, unos jóvenes decidieron retomar esta tradición y hacerla chocolate.

Para Luis Felipe Eslava Rueda, el chocolate siempre había estado en la mesa de su casa gracias al cultivo para consumir en familia; sin embargo, entendió que había una necesidad en cuanto a la producción de esta fruta desde su etapa más básica, hasta la oferta de chocolatinas.

De ahí surgió ‘Tradición Campesina’, una marca que lleva más de dos años, y que con mucho esfuerzo crece a paso seguro. Comenzó como un proceso artesanal, aprendido de sus mayores, cultivando desde cierta altura en la montaña, recolectando, secando al sol, tostando, moliendo en los ‘Corona’ y armando en primera instancia de manera casera, para finalmente hacerlo chocolate apto para el consumo en cada vez más lugares.

“Iniciamos viendo la necesidad de que nadie pudiera transformar el cacao y darle un valor agregado. Más que todo consumiendo lo nuestro, siempre se va para otro país y consumimos al final el de otras partes. De ahí surge esta idea del chocolate campesino, este cacao es 100 % planaduno”, afirmó Eslava.

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Cabe resaltar que esta práctica de cultivar cacao se había ido perdiendo, y por eso la importancia de este como uno orgánico. De esa idea se asociaron (Aprotcam) nueve jóvenes del municipio y lograron obtener equipamiento técnico que actualmente les permite a cada uno con su marca, comercializar diferentes productos a nivel local y en varios municipios del Tolima.

“Fortalecí lo que es mi empresa. Compré empaques, moldes, etiquetas. De ahí que las comercializo en pastillas y moldes. Lo distribuyo en Planadas, en algunos supermercados y tenemos dos puntos más fuera del pueblo, uno en Ibagué y otro en Bogotá”, explicó.

 

Dato:

Esta marca actualmente comercializa estos productos: Chocolate de mesa en diferentes gramajes, chocolatina en figuras y unos pasabocas de almendras de cacao recubiertas de panela.

 

Redes sociales:

FB: Tradición Campesina Planadas

IG: @tradicioncampesinaplanadas

REDACCIÓN CULTURAL

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