Julio César Cuitiva: Exploración en lo profundo de la naturaleza

Crédito: ARCHIVO / INTERNET - EL NUEVO DÍA
Esta redacción reproduce esta entrevista que le fue hecha al maestro en abril de 2016, como un modesto homenaje a su trasegar, y que mantendrá vivo su legado a pesar de su reciente partida.
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Como lo hacían los viejos exploradores europeos en los tiempos que descubrieron la América desconocida, Julio César Cuitiva inspecciona con rigurosidad la tierra de sorpresas que es Colombia.

Sus primeros años en las artes se dieron en la publicidad, pues laboró en dibujo publicitario e hizo trabajos en Diseño gráfico; sin embargo, el encanto de los óleos y los lienzos lo llevó a estudiar Bellas Artes en la Universidad del Tolima.

Es bogotano pero vive en el Tolima hace más de 30 años, como maestro de arte ha desarrollado una propuesta plástica entorno al paisaje y su diversidad. La representación que hace Cuitiva de la naturaleza lleva una impronta que difícilmente podrá pasar desapercibida.

“El tema que yo siempre he abordado desde muy joven ha sido el paisaje, como un tema que me ha motivado a desarrollar una propuesta plástica a partir de la imagen de nuestro entorno natural.

“El arte no es netamente visual, yo pienso que el hecho pictórico no puede desconocer todo lo que afecta el paisaje, lo háptico, lo térmico, el olfato, lo artístico, de muchas percepciones, de todos los sentidos, yo pienso que esas sensaciones, si yo voy a un paisaje y siento el calor, hay una vivencia que se transmite en la paleta de color y las pinceladas”, señaló Cuitiva sobre el proceso creativo.

 

La génesis

El maestro Cuitiva sostiene que ha tratado de seguir el arduo trabajo que hicieron los exploradores franceses, alemanes y españoles como Alexander Von Humboldt o José Celestino Mutis, quienes describieron el paisaje, la exuberancia, la diversidad de esta parte del mundo. 

Aunque no se ha internado en las boscosas selvas del país, cuyas tierras solo las comunidades indígenas habitan y conocen, si ha intentado rastrear el paso de las culturas que nos precedieron por las vías fluviales como el río Magdalena.

“Nosotros estamos inundados, inmersos en extenso verano, nuestro paisaje tiene una diversidad impresionante, yo tuve un contacto sobre todo con tierras húmedas, trabajé muchísimo en La Mesa, Cundinamarca, luego en el sur del Tolima, lo que es el río Magdalena, yo me he concentrado en este territorio porque realmente me parece fabuloso, este río ha sido la vía de referenciación de otras culturas que han llegado acá e hicieron contacto con nosotros, no solo la española, sino la francesa y la alemana, una cantidad de elementos que han ayudado a construir lo que hoy somos nosotros como país, la génesis es el reconocimiento de nuestro entorno”, afirmó Cuitiva.

El maestro hace hincapié en que su interés no es retratar el paisaje natural como una postal de las regiones, dado que no pretende hacer una reproducción fiel al entorno, sino que su obra integre en el lienzo lo que despierta en él la naturaleza.

“Yo lo llamo paisaje ‘in situ’, luego construyo en el caballete la imagen, es mi método, yo no concibo una obra sin ir al sitio, cuando yo pinto, lo hago directamente en el paisaje y estar afectado por el olor, el calor, unos factores que le ayudan a uno a fortalecer la imagen”, sostuvo.

 

Arte para la memoria

Cuitiva piensa que nuestra historia como occidentales ha sido narrada por los europeos, y califica caricaturesca la imagen que los españoles y alemanes se llevaron de los territorios mestizos, por esta razón insiste en que el doloroso pasado de los indígenas y sus costumbres no han sido lo suficientemente estudiados por las áreas del conocimiento.

“Nuestro territorio está todavía por escudriñarse, no ha sido explorado en el sentido de la visualidad. El arte si bien asume una posición del paisaje, también busca llamar la atención de que nosotros no nos hemos visto; mi trabajo es una reacción porque no nos hemos mirado a profundidad, nos trajeron otras miradas y nos quedamos inmersos en la visión de arte de Europa, sin desconocer, porque yo soy defensor de la diversidad absoluta sobre todas las artes”.

Según Julio César Cuitiva, otras expresiones artísticas como el cine se está ocupando de contar otras versiones de la historia que están al margen de la historia oficial.

“La película ‘El abrazo de la serpiente’ me causó una conmoción, además de una resistencia de los indígenas puros, de lo que somos, también por la confluencia de dos culturas, la oriental y la occidental, ahí hay coincidencias de lo que somos, yo trato de develar eso, de que el paisaje de nosotros es muy particular y falta mirarlo”.

“Ibagué está viviendo un momento de oro”

Sobre el panorama actual que atraviesa Ibagué, dice que la ciudad está viviendo un momento de auge en cuanto creación artística; sin embargo, el apoyo institucional debería fortalecer los planes de desarrollo para incentivar la participación de la gente. Menciona que el buen momento se debe, en parte, a la reapertura del programa de Artes de la Universidad del Tolima. 

“Los planes de desarrollo municipal y departamental deben dejar de ver la cultura como una serie de eventos de entretenimiento, y debe apuntar a la producción artística, la creación de memoria y promoción de artistas, yo creo que las administraciones tienen que generar espacios y políticas para que haya más participación de la gente”.

Ibagué ha visto como en los últimos meses ha habido una apertura de espacios como Café Cabuco, que promueven y difunden la creación local, por eso piensa que salas como las del Círculo de Ibagué y los bajos de la Gobernación deben reactivarse.

“En Bogotá se están exponiendo trabajos de estudiantes de la Universidad del Tolima, me parece que Ibagué debería solicitar al Banco de la República una reactivación de las salas, la ciudad está pasando por un momento interesante, eso es producto de que los muchachos que salen de la universidad se han interesado en abrir espacios para las artes plásticas, la teoría, la crítica y el desarrollo de proyectos que tienen que ver con el arte”, afirmó. 

 

La docencia, una pasión 

Son más de 30 años de docencia en los que se ha propuesto formar nuevas generaciones que contribuyan al país.

“Enseñar, junto a la pintura es mi vocación, yo he enseñado gratis, no lo hago por motivaciones económicas, yo creo que a través de la docencia puedo construir una nueva generación, la experiencia como docente es mi vida, es una entrega a unas generaciones que vienen y trato de aportar de una manera fluida que enriquezca”.


 

Perfil profesional

Julio César Cuitiva Rivera nació en Bogotá en 1956. Es maestro en Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Durante el gobierno de Carlos Andrés Estefan como gobernador del Tolima, asumió el cargo de Director Departamental de Cultura, después en el gobierno de Guillermo Alfonso Jaramillo, quien para entonces era el primer mandatario del departamento.

Ha sido profesor tanto en la educación secundaria, en el colegio Luis Felipe Pinto en el municipio de Prado y en el colegio San Bonifacio de Ibagué, entre otros; como en los estudios superiores, en la Universidad Javeriana, y hace seis años es profesor catedrático del programa de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad del Tolima, donde orienta clases de dibujo, historia del arte y pintura.

Cuitiva ha expuesto en el Museo de la Universidad Nacional, en el Museo de Arte del Tolima, el Banco de la República y en galerías de Pereira e Ibagué.

 

Contrapunteo

EL NUEVO DÍA: ¿Qué paisaje le queda pendiente por representar?

Julio César Cuitiva: Yo pienso que hasta ahora estoy descubriendo cosas, porque hay que explorar en muchos fenómenos visuales que están en el paisaje de nosotros, es una fuente que no se agota, tenemos una gran ventaja a otros continentes, somos realmente jóvenes, tenemos mucho por hacer todavía.

 

E.N.D.: ¿Cuáles son sus influencias?

J.C.C.: Yo siempre he reconocido que tengo influencias de todo el arte colombiano. En mi juventud Paul Cézame me causó una conmoción total, fue un artista francés del siglo XIX. Todas las corrientes de las vanguardias artísticas, incluso el arte contemporáneo, desde que haya una poética en la obra, es de mi agrado.

 

E.N.D.: ¿Qué lo hace feliz?

J.C.C.: Me hace feliz estar vivo, estar sensible a todas las experiencias desde la estética, me hace feliz comer rico, amar a mi familia. 

 

E.N.D.: ¿Qué lo enoja?

J.C.C: La doble moral de los colombianos, me fastidia la permisividad que hemos tenido con todos los actores de violencia de este país, la corrupción imperante, la cultura mafiosa que ha permeado todos los estratos sociales.

REDACCIÓN CULTURA

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