Deslizamiento Guácimo, una amenaza latente para proyecto Hidroituango

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La reactivación de este deslizamiento y los problemas de erosión podrían ocasionar un desastre que afectaría al proyecto hidroeléctrico más grande del país.

En las últimas semanas el país ha puesto sus ojos en la situación que se viene presentando en la Hidroeléctrica de Ituango, ante los problemas de represamiento generados por el taponamiento en uno de los túneles de desviación y que en la tarde de este sábado generó una emergencia en Puerto Valdivia, luego de que se presentara el destaponamiento del canal generando una creciente del río Cauca, que terminó derribando varios puentes, uno de ellos en este corregimiento e inundando su casco urbano.

Sin embargo, en días pasados el expresidente de la Asociación de Ingenieros Egresados de la Facultad de Minas (Ademinas) de la Universidad Nacional de Colombia, ingeniero Luis Hilario López, recordó que la reactivación del deslizamiento de Guácimo, ubicado al margen izquierdo del río Cauca, y los problemas de erosión que se vienen registrando podrían ocasionar un desastre que afectaría al proyecto hidroeléctrico más grande del país.

De acuerdo con el experto, este deslizamiento fue detectado en la margen izquierda del río Cauca, durante estudios realizados en la década del 70 entre nueve sitios preidentificados para construir presas, en donde expertos internacionales realizaron visitas y análisis, concluyendo que no era posible pensar esta zona como sitio de presa, por lo que se concentraron en trabajar más abajo, donde se desarrolla actualmente el proyecto de Hidroituango.

“Se encontró que había un volumen de masa desprendida durante los últimos 2000 años del orden de 200.000 millones de metros cúbicos que habían represado, por lo menos tres veces el río Cauca, el último había ocurrido antes de la llegada de los españoles a América”, explicó López.

De acuerdo con el ingeniero, este deslizamiento creó un embalse que había subido por lo menos hasta el municipio de Santa Fe de Antioquia y los depósitos que se habían formado en ese lago habrían generado el volumen de sedimentos que hay en la zona de Tarazá y que se extienden hasta el municipio de Cáceres, luego de que se presentara una ruptura.

“El estudio se retomó hace ocho años, pero la ingeniería se concentró en las obras civiles y se olvidó de la seria amenaza del deslizamiento, que sería cubierto, en parte, por el embalse de Hidroituango”, indicó.

En ese sentido, el ingeniero hizo un llamado a las autoridades sobre la necesidad de tomar acciones que minimicen el riesgo, manifestando que, de llegar a presentarse una nueva remoción de masa, “nos haría perder el embalse de Ituango y las obras que conforman el proyecto más grande que se ha concebido en Colombia”.

Asimismo, enfatizó que el principal propósito es evitar una catástrofe por la destrucción del embalse y las repercusiones que tendría este grave hecho en zonas habitadas y en valiosas tierras agrícolas, aguas abajo del proyecto.

 

Movimientos de la montaña

El vicepresidente de Gestión de Negocios de EPM, John Alberto Maya, confirmó que la presión que está ejerciendo el agua al interior de la montaña es difícil de controlar y que no tienen muy claro el destaponamiento natural que ocurrió el pasado sábado en uno de los túneles y que produjo los altos volúmenes de agua que inundaron sectores de Puerto Valdivia.

“Los tres túneles están taponados. Son movimientos que se están presentando al interior de la montaña que nosotros no podemos controlar en este momento. En un principio queríamos volar los tapones y pretapones para poder evacuar (el agua), eso hoy no lo estamos haciendo dado a lo que se presentó el día de ayer. No podemos determinar (cuándo se pueden abrir naturalmente estos túneles), porque son fenómenos que están ocurriendo que no los tenemos muy claros”, afirmó Maya.

BOGOTÁ, COLPRENSA

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