El escenario con un dólar cerca de $3.000

La depreciación acelerada que ha sufrido la moneda colombiana tiene sus consecuencias. El efecto sobre la inflación y el consumo y el panorama que se les presenta a los empresarios, son puntos claves para entender lo que será de la economía nacional con un tipo de cambio en niveles históricamente altos.

La tasa de cambio en Colombia ha vuelto a niveles que no se evidenciaban desde noviembre de 2003.

El dólar ya se acerca a los $2.900 y podría incluso tocar los $3.000.

Este escenario supone una serie de consecuencias para la economía colombiana, que van desde los efectos en los precios de los productos de consumo hasta la estructura macroeconómica del país.

Pero sobre todas las cosas, esta tasa de cambio supone una nueva realidad a la que debe enfrentarse cualquier colombiano del común.

Cabe resaltar que la depreciación anual de la moneda colombiana ya supera el 47%.

La primera preocupación que asalta a los analistas es cómo presionaría una tasa de cambio tan alta a la inflación. Si bien este ha sido un factor que ha jalonado los precios hacia arriba, no lo ha hecho de una forma tan sustancial como se esperaba.

El presidente de la firma Raddar, Camilo Herrera, asegura que la inflación no se va a ver tan afectada por el dólar como se ha esperado.

“Revisando números del Dane, la inflación entre junio de 2014 y 2015 para los productos totalmente importados fue de 2.3%, mientras que para los productos locales fue de 5.2 puntos porcentuales; es decir, el aumento de precios en el país está jalonado por lo que se genera en el Colombia”.

Para el economista y exdirector general de Crédito Público del Minhacienda Mauricio Cabrera Galvis, la presión del dólar sobre los precios a los consumidores se ha sentido de manera ‘suave’ y “esperamos que esto siga así, en mayor medida porque este proceso de devaluación se está dando en todo el mundo y es un reajuste que no debería transmitirse de manera nociva a los consumidores”.

El experto sustenta esta idea al asegurar que con los niveles de revaluación que tenía el país hasta 2013 y parte de 2014, los importadores tenían grandes utilidades y vendían a un precio ajustado por ellos mismos y ahora tendrán que decidir si permanecen con el precio y tienen márgenes más reducidos de utilidad pero sostienen el mercado.

Sector productivo

El empresario, como lo ha indicado en múltiples ocasiones el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, tendrá una oportunidad estelar para exportar y hacerse mucho más competitivo en los mercados internacionales.

Sin embargo, esto no sería del todo ‘color de rosa’, pues según datos revelados por Confecámaras, sólo el 1% de las empresas en Colombia matriculadas en las 57 cámaras de comercio ejecuta algún tipo de venta al exterior.

De otra parte, sólo cerca de cuatro mil unidades productivas en el país hacen exportaciones de manera permanente.

Así las cosas, el panorama exportador que se beneficiaría de manera evidente no representa el grueso de las empresas en el país.

Hay que tener en cuenta además que durante los primeros cuatro meses del año el país tuvo una disminución de exportaciones 3,6 veces mayor a la caída de las importaciones, por lo cual el déficit de cuenta corriente sigue siendo una preocupación latente.

Pero las cosas pueden cambiar

La visión de Mauricio Cabrera está orientada a pensar que la devaluación que se presenta en el país en los últimos cuatro meses no es la salvación a corto plazo, por lo cual hay que dar tiempo a que el sistema productivo del país vuelva a ‘tomar ritmo’ y renueve los procesos de internacionalización “que por más de 10 años estuvieron estancados por culpa de la revaluación que tuvimos”.

Para el analista, los mensajes enviados desde el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República en los que dan un parte de tranquilidad sobre el estado actual de la tasa de cambio, darán movilidad a los inversionistas en lo que resta del año y disipará la inquietud generada por la volatilidad del mercado internacional.

Sin embargo, como este es un juego de contrapesos, según el presidente de Bancóldex, Luis Fernando Castro, los empresarios que quieran importar tecnología, bien sea en maquinaria o en servicios, tendrán un costo 45% más alto en este momento que hace un año, situación que dificultaría la innovación y eventualmente la competitividad.

Esto cobra relevancia si se tiene en cuenta que para el año pasado sólo el 20% de las empresas adelantó procesos de innovación, según datos de Colciencias.

El consumo

La desaceleración de la economía colombiana ya es un hecho y muestra de ello es el crecimiento del primer trimestre de 2015, que se reportó en 2.8%.

Para Camilo Herrera, presidente de Raddar, el consumo tomará la bandera del crecimiento del país en 2015 y hacia adelante, porque “los indicadores de consumo desde noviembre del año pasado siguen mostrando un comportamiento bueno. Sin importar la devaluación, el fenómeno de ‘El Niño’ o la inflación, la gente está comprando”.

Está claro que las compras de productos en dólares no son una buena opción en este momento, como el caso de adquirir productos por portales como Amazon o similares.

Sin embargo, lo que esperan los analistas es que se sostenga el consumo para que la desaceleración no sea tan profunda.

Y es que hay que recordar, que en el país el consumo de los hogares representa dos tercios de la economía.

¿Para dónde va el dólar?

Hace más de tres meses, cuando la tasa de cambio se ubicó sobre los $2.400, pensar en que el dólar podía llegar a $3.000 era casi una locura.

Sin embargo, esa situación está cada vez más cerca.

Para el grupo de análisis de Corficolombiana, dirigido por Andrés Pardo, con este tipo de cambio ya se han adaptado la mayoría de los impactos provenientes de la política monetaria de EE.UU. y su eventual subida de tasas, por lo cual con la inyección de liquidez por parte de la Eurozona y Japón se podrían compensar las presiones de devaluación que se tienen actualmente.

Es por esto que desde ese centro de estudio prevén que la tasa se ubique al finalizar el año en $2.500.

Adicionalmente, Mauricio Cabrera cree que así como el dólar repunta más de $50 en un día, podemos esperar en las próximas semanas descolgadas similares, ya que la volatilidad externa es enorme.

DAVID ORTIZ CASTAÑO

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