Las verdades que Salvatore Mancuso se llevará a Italia tras su deportación

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍASalvatore Mancuso, exjefe paramilitar.
No solo las víctimas reclaman verdad por parte del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso sobre los delitos cometidos en Colombia, en varias providencias judiciales reposa información que mencionó el exmiembro de las AUC y que no han sido investigadas con celeridad.
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El próximo 4 de septiembre el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso será deportado a Italia, por orden del Departamento de Justicia de Estados Unidos, luego de haber cumplido, en marzo pasado, una pena de 12 años por el delito de narcotráfico.

Mancuso, quien tiene nacionalidad italiana por parte de su padre, fue condenado en Colombia a ocho años de prisión, por más de 30 delitos cometidos mientras fungió como jefe paramilitar del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia, sin embargo, al acogerse a Justicia y Paz recibió una pena alternativa, por cuenta de su desmovilización.

Previo a ser extraditado a territorio extranjero, Mancuso, con base en los compromisos que adquirió una vez se acogió a la justicia transicional, en la que le pedían verdad y reparación, prendió el ventilador y salpicó a varios dirigentes políticos, entre ellos el exsenador Álvaro Uribe Vélez y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos.

En el fallo emitido el pasado 11 de agosto, en el que se ordena la captura de Mancuso para su extradición a Colombia, reposan más de 120 páginas en el cual el exjefe paramilitar en diálogo con un fiscal relata algunos de sus delitos cometidos y algunos hechos que las autoridades judiciales no han averiguado a profundidad.

En el documento, la fiscal dice: “Salvatore Mancuso, resaltó algunas irregularidades en la etapa administrativa del proceso de Justicia y Paz, así como un complot por parte del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, para evitar que los postulados contaran algunas verdades sobre las redes de apoyo que se consolidaron entre integrantes del estamento legal y las estructuras paramilitares que Mancuso comandó y la intención de crear una corte Ad-Hoc”.

En el relato, el exjefe paramilitar contestó que efectivamente tiene conocimiento de ello, ya que a través de medios de comunicación le ha llegado información a la cárcel donde estuvo recluido en Estados Unidos.

“He escuchado y he leído lamentablemente en los medios de comunicación que me llegan mínimamente desde nuestro país aquí al exilio forzado de mi retención sobre alguna intervención del expresidente Uribe y de sus funcionarios, donde hablan de alguna empresa criminal y me han nombrado a mí”, señaló Mancuso.

Lo que dijo el exjefe paramilitar es que no había ningún complot en contra del expresidente Uribe ni de sus funcionarios y que tampoco existía ninguna empresa criminal, “el complot existe de parte de ellos para callarme, para silenciar la verdad, yo tengo pruebas documentales que corroboran que durante el transcurso de las negociaciones fui claro al decirle al Gobierno Nacional que estas verdades vinculaban a funcionarios del gobierno de Uribe, que vinculaban a miembros de la fuerza pública, de las fuerzas militares y multinacionales se lo dije al gobierno y le dije que no tenemos opción diferente que contarle esta verdad al mundo”.

Mancuso dijo que el entonces gobierno en algún momento le mencionaron que los postulados a Justicia y Paz debían saber manejar “esas verdades” para que no le hicieran daño al país. De acuerdo con Mancuso, y según reposa en la providencia, los representantes del Gobierno les dejaban claro que debía contar la verdad sobre sus crímenes, sin embargo, “después de decirnos eso nos hacían advertencias que era una especie de advertencias que de alguna u otra manera nos intimidaba”.

El exjefe paramilitar, en su momento, le dijo a la fiscal que cuando “salí a contarles las verdades al país y al mundo en el año 2006, en diciembre, y hablé con ellos en enero del 2007 y en mayo de 2007, un año antes de mi extradición, el Gobierno Nacional sabía en cabeza de los representantes que pusieron en las negociaciones los temas que iba a tratar en las versiones libres”.

Por ello, según Mancuso, recibió un ataque por parte del gobierno. “Cuando yo decidí contar estas verdades, que de una u otra forma vinculaban a funcionarios del gobierno del presidente Uribe o a personas afectas al gobierno o a sus instituciones, dada la magnitud y gravedad de estas declaraciones a mi familia la atacaron, le quitaron la seguridad por parte del gobierno de ese momento de Uribe y fueron ataques encarnizados contra nosotros”.

Mancuso en su intervención rendida, reiteró que nunca existió un complot de su parte en contra del exsenador Uribe, como en algún momento trascendió. “El complot ha sido del gobierno anterior del presidente Uribe para que no se conozcan las verdades y yo quiero contarles algunos pormenores, por ejemplo, cuando el tema del reclutamiento de menores, nos reunimos con el comisionado y él fue quien nos recomendó que no se desmovilizaran esos menores de edad y que los mandáramos para las casas y les diéramos alguna bonificación y eso se hizo por recomendación del comisionado”.

El exjefe paramilitar señaló que cuando se adelantaron los diálogos de paz, propuso en la mesa de negociaciones que se vinculara tanto a las víctimas, a los desplazados como a los desmovilizados en un proceso de reconciliación o en un proyecto productivo, con el fin que integraran a toda las personas víctimas o victimarios del conflicto dentro de un proceso de desarrollo y de reconciliación en el país.

La iniciativa de Mancuso gustó en la mesa de negociación y esto se llevó a cabo. Realizaron varios proyectos productivos que se adelantaron en Córdoba de la mano del Comisionado de Paz, Ricardo Restrepo, dado que tanto el gobierno como unos empresarios aportaron recursos, sin embargo, acusó que tales actuaciones se registraron sin el cumplimiento de los requisitos legales.

“Este es el tema que me gustaría que ustedes averiguaran, para que se den cuenta que hubo alguna serie de situaciones que se presentaron con relación a estos temas. Cuando yo salía con todas esas verdades a mí me mandaron a la cárcel de Itagüí, algunos representantes del señor Mario Uribe y algunos representantes del gobierno que, por favor, no siguiera mencionando, que por favor los ayudara que cambiara mis declaraciones, yo les dije que no podía hacerlo que era mi compromiso con la verdad”, reseñó.

Según su relato, Mancuso se convirtió en el objetivo del gobierno nacional, y fue objeto de múltiples ataques. “Salió el mismo ministro del Interior de esa época, Holguín Sarria, a criticar las declaraciones que yo estaba dando y algunos otros funcionarios, desafortunada la situación en la medida en que me dijeron más adelante: Salvatore consíguenos una pruebas de la vinculación que hayan tenido algunos miembros de la corte como Ramírez, nosotros necesitamos estas pruebas para poder atacar a la Corte Suprema de Justicia, porque la empresa criminal del gobierno era para silenciar la verdad y para tumbar la Corte”.

En ese entonces, Mancuso reseñó que no participaría de tales hechos, dado que la Corte sería el tribunal que lo juzgaría. “En la última instancia me dijeron que no me preocupara por ello, porque ellos colocarían una Corte Ah-doc y que esas pruebas las necesitaban justamente para instalar esa empresa criminal contra la justicia colombiana, para silenciarla, para poder tapar las vinculaciones del gobierno, de sus miembros de sus personas afectadas a las posibles investigaciones que surgirían de las declaraciones que estábamos dando, por eso el gobierno nos hizo ese tipo de propuestas a las que yo no accedí y que con seguridad le hicieron a otros comandantes que estaban dentro de este proceso de negociación”.

 

Mancuso y El Aro

El exjefe paramilitar, además de resultar salpicado en los múltiples señalamientos políticos, también tuvo relación directa con las masacres ocurridas en gran parte del territorio nacional, uno de ellos y en el cual fue uno de sus protagonistas, según las autoridades judiciales, es la muerte del líder defensor de derechos humanos Jesús María del Valle.

En una providencia judicial que también salpica al exsenador Uribe, menciona que Carlos Castaño, otrora exjefe paramilitar, ordenó la muerte del líder defensor, y que con él, en dicha orden estaba vinculado Mancuso, esto debido a que desde 1996 Del Valle había denunciado la presencia de los grupos paramilitares, quienes para la fecha habían cometido más de cinco asesinatos, y para cuando denunció por segunda vez, la cifra iba en 100, luego de la masacre en El Aro.

Del Valle, previo a su muerte, había denunciado también la masacre en La Granja, en la que más de 150 personas fueron sacadas de sus casas torturadas y desaparecidas en complicidad de los grupos paramilitares y miembros del Ejército Nacional, de ahí que su muerte haya obedecido, según la providencia judicial, a que “se estaba metiendo mucho con los del Ejército”.

Sumado a eso, reseñó que el proceder en El Aro fue similar, donde murieron 14 campesinos y el caserío fue incendiado totalmente, y lo único que se vio fue un helicóptero verde sacando a las personas heridas.

De estos hechos, el líder defensor mencionó que Uribe habría omitido brindar seguridad a estas poblaciones, por lo que los paramilitares, entre ellos Mancuso, aprovecharon para ingresar al territorio y atemorizar a los habitantes.

 

Mancuso y Francisco Santos

Otra sentencia de Justicia y Paz reveló datos en donde salpican al exjefe paramilitar y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, dado que se acordaban con un grupo de políticos y militares crear una célula paramilitar en Bogotá para combatir la delincuencia como una “limpieza social”. 

En la misma providencia donde se emitió la orden de captura, Mancuso en versión rendida dijo que “el doctor Francisco Santos, vicepresidente de la República. Dentro de la estrategia de obtener reconocimiento político y expresarnos a la Nación, el comandante Carlos Castaño organizó la búsqueda de puentes hacia los medios de comunicación con la intención de mostrar la realidad y buscar aliados que estuvieran de acuerdo con nuestra ideología de autodefensas, motivo por el cual conocí a el entonces periodista Francisco Santos a mediados del gobierno del presidente Samper en la zona de tierra alta Córdoba en la vereda del Volador, por que el comandante Castaño me invitó a una reunión con él”.

De acuerdo con Mancuso, en ese reunión, Santos le propuso a Carlos Castaño que el exjefe paramilitar viajara a Bogotá para sostener una charla con los editorialistas del periódico El Tiempo, del cual el hoy embajador hacía parte. La finalidad, según Mancuso Gómez era explicarle la realidad del conflicto que en ese momento se presentaba en las regiones especialmente en la costa norte del país.

Sin embargo, el motivo de la reunión en Bogotá, según Mancuso, era la creación de la célula paramilitar, ya que “Santos alabó el modelo que le expusimos de cómo funcionábamos en Córdoba, y nos manifestó que las autodefensas algún día pudiera replicar ese modelo de autodefensas en Bogotá pues se veían con preocupación los círculos capitalinos el avance de la guerrilla como venían siguiendo a la capital colombiana el cual no se podía permitir, porque se veía afectada la democracia según afirmaba el doctor Santos”.

Mancuso dijo que la propuesta lo había sorprendido y aún más cuando Santos dijo que quería que se convirtiera en el comandante del “Bloque Bogotá”. Si bien, Mancuso resultó salpicado en múltiples sentencias condenatorias, pese a su testimonio en una audiencia en 2012, un fiscal de Justicia y Paz dijo que existía una resolución inhibitoria a favor de Santos por su presunta responsabilidad en la creación del Bloque Capital, aunque dicha resolución se profirió en 2008 y luego se revocó en 2009, hasta el momento la investigación no ha prosperado.

 

COLPRENSA

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