Segundo tiroteo en Estados Unidos en menos de 24 horas

TOMADA DE INTERNET - EL NUEVO DÍA
El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó ayer que todas las banderas en edificios federales del país ondeen a media asta “en respeto solemne” por las víctimas de los dos tiroteos masivos en Texas y Ohio.

Al menos 10 personas fallecieron, incluido el sospechoso, Connor Betts y la hermana de éste, y otras 27 resultaron heridas, en un tiroteo ocurrido ayer en una popular zona de ocio Dayton (Ohio), horas después de una matanza aún mayor en Texas, en el sur de EE.UU.

El número dos del cuerpo local de Policía, Matt Carper, confirmó ayer que Connor Betts es el responsable de la masacre y que su hermana Megan, de 22 años, está entre los fallecidos.

Por ahora, sin embargo, no se han conocido detalles sobre el móvil del suceso.

Betts carecía de antecedentes penales y los cuerpos de seguridad han registrado su domicilio en Bellbrook, apenas 25 kilómetros al sur de Dayton.

El tiroteo comenzó en las proximidades del bar Ned Peppers, al oeste del centro de Dayton, hasta donde se desplazaron numerosos agentes de policía y ambulancias, según testigos citados por medios locales.

En una comparecencia en el lugar de los hechos, el asistente del jefe de policía Matt Carper dijo que varios agentes llegaron casi inmediatamente y abatieron al atacante.

“Nuestra gente está muy bien entrenada para una situación como esta”, dijo, antes de añadir que fue un hecho “muy afortunado que los oficiales estuvieran muy cerca”, según recogen medios locales.

Carper explicó que estaban intentado identificar al sospechoso, que usó un arma larga, además de las causas que motivaron el ataque.

También dijo que, hasta donde sabe la Policía, sólo hay un sospechoso, aunque algunas fuentes habían informado previamente sobre la posibilidad de que hubiera un segundo tirador.

En los vídeos difundidos en las redes sociales se puede ver a personas corriendo mientras se escuchan múltiples disparos en las calles, así como al supuesto autor de los disparos en el suelo.

“Todo nuestro personal está a salvo y nuestros corazones están con todos los involucrados mientras recopilamos información”, publicó el bar Ned Peppers en su cuenta de Instagram.

Los agentes del FBI también están en lugar del ataque para ayudar en la investigación, indicó la Policía, que aseguró que habían abierto el Centro de Convenciones de Dayton para reunir a familiares y amigos de las víctimas.

 

Tiroteos no representan EE. UU.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, afirmó ayer que los tiroteos que causaron este fin de semana la muerte de al menos 29 personas en las ciudades de El Paso y Dayton “no representan” lo que Estados Unidos es “como nación”.

El republicano DeSantis opinó así en un mensaje para anunciar que las banderas de Estados Unidos y del estado de Florida ondearán a media asta en todos los edificios públicos hasta el 8 de agosto para “honrar y recordar a las víctimas de estos actos de violencia sin sentido”.

El gobernador dijo que el estado de Florida sigue comprometido con “hacer todo lo necesario para apoyar los esfuerzos para hacer cumplir la ley con el fin de dar seguridad a nuestros residentes y visitantes”.

Por su parte, la presidenta del Partido Demócrata de Florida, Terrie Rizzo, señaló en una declaración que “estas tragedias nos siguen recordando por qué no podemos esperar ni un minuto más para acabar con la violencia armada, el odio y el racismo en nuestras comunidades”.

 

Tiroteo en Texas

El tiroteo en Dayton (Ohio), se produjo sólo horas después de otro en un centro comercial de El Paso (Texas), donde el pasado sábado murieron al menos 20 personas y otras 26 resultaron heridas.

“Veinte inocentes perdieron su vida en El Paso y más de dos docenas más resultaron heridos”, afirmó el gobernador de Texas, Greg Abbott, en rueda de prensa el sábado pasado.

Según Greg Allen, inspector de policía de la ciudad, el sospechoso “es un hombre blanco de 21 años” que se entregó a las autoridades sin oponer resistencia y la investigación preliminar apunta “un vínculo con un delito de odio”.

 

Dato

Las nueve víctimas tienen entre 22 y 57 años y todas fueron encontradas en el mismo lugar. 

RESUMEN, WASHINGTON

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