Presidente Moreno no da su brazo a torcer frente a crisis

El Gobierno ecuatoriano adoptó una serie de medidas de ajuste impopulares, tras un año de estancamiento económico.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, insistió ayer que mantendrá la eliminación al subsidio de los combustibles, medida que tomó en el marco de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que desató el jueves la protesta de los transportistas.

“Bajo ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida, que se oiga bien, no voy a cambiar la medida. Que quede claro, se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería, y de aquí en adelante vamos construyendo el nuevo Ecuador que todos anhelamos, que todos soñamos”, dijo tajante el jefe de Estado.

En declaraciones a la prensa desde la ciudad de Guayaquil (sureste), hasta donde se trasladó ayer tras decretar el estado de excepción en el país, Moreno reiteró, no obstante, su disposición al diálogo.

“¿Conversar?, claro que sí. Habrá mecanismos de paliar un poco el efecto que pueda haber en algunos sectores, y estamos dispuestos a hacerlo”, comentó aunque aclaró que no dará marcha atrás en su decisión de eliminar el subsidio, que representa ingentes recursos al país.

De acuerdo con el gobernante, el subsidio a los combustibles es “nocivo para la economía” pues “aproximadamente 60.000 millones de dólares ha perdido el pueblo ecuatoriano” por ese rubro a lo largo de cuatro décadas. Comentó que el dinero que se destinaba a los subsidios se usará ahora exclusivamente para temas de seguridad, salud y educación.

El mandatario, que el pasado jueves, apuntó a que los manifestantes podrían tener el interés de desestabilizar el Gobierno, aseguró hoy que está abierto a las opiniones y críticas, pero llamó a la población a “poner los pies en la realidad, y sepamos exactamente a qué nos habíamos enfrentado: no queremos beneficiar a los que más tienen, no queremos beneficiar a los contrabandistas”.

El presidente Moreno aclaró que habrá diálogo, pero no con base en hechos consumados, como es la paralización del transporte que comenzó el jueves.

 

Regreso a la “normalidad”

La ministra de Gobierno, María Paula Romo, informó ayer que en el segundo día de protestas se mantienen bloqueos en algunas vías, pero varias provincias están volviendo a la “normalidad”.

De su lado, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana formuló hoy un llamamiento al diálogo, la paz y la justicia. “La violencia, manifestada en cualquiera de sus formas, impide una visión objetiva de la realidad y pone en serio peligro la vigencia de los derechos que tanto debemos precautelar”, apuntó en un comunicado. El diálogo, abunda el texto, “es el camino más adecuado y eficiente para que los ecuatorianos, especialmente los políticos, empresarios y representantes de los gremios y sindicatos”, encuentren nuevos caminos que conduzcan hacia un país próspero “desde una economía justa y solidaria”.

 

Cifra

40 mil millones de dólares es el valor de los subsidios a los combustibles que se aplica en el país andino.

AGENCIAS, QUITO

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