Concentración de esfuerzos hacia la seguridad

Una buena vigilancia no solo nace de estrategias implementadas por las instituciones del Estado, sino, también, del apersonamiento oportuno que demuestren habitantes del común, vigilancia privada, gremio de transporte, profesionales, que son referentes de una buena recolección de información, toda vez que por su carga laboral.

Una buena vigilancia no solo nace de estrategias implementadas por las instituciones del Estado, sino, también, del apersonamiento oportuno que demuestren habitantes del común, vigilancia privada, gremio de transporte, profesionales, que son referentes de una buena recolección de información, toda vez que por su carga laboral, deambulan por cada uno de los lugares de esta metropolitana, sin importar la conflictividad delictual que en algunos se presente, permitiéndoles identificar y observar acertadamente los actores que participan en las diferentes manifestaciones del delito. 

Lo anterior, es y será una inmejorable oportunidad de información inmediata a las autoridades, que no son ajenas a la realidad que circunda en la comunidad, que presenta un complejo cúmulo de factores de riesgo, consolidando entornos desfavorables para el ejercicio de la libertad y la convivencia; por eso es necesario, a partir de la denuncia, integrar un colectivo de seguridad, articulado por ciudadanos de bien que buscan escenarios emancipados, que garanticen una sociedad con alta calidad humana.

Es así como la articulación de estrategias (Corazón verde) y el concurso arduo de la comunidad e instituciones del Estado nos han permitido desarticulación de bandas delincuenciales, derribamiento de mitos de inseguridad, recuperación de escenarios invadidos durante muchos años por el espacio público, recomponiendo y rescatando lugares de desorden como los centros de abastos y de receptación; entre otras actividades, que han sido objeto de denuncias y señalamientos inapropiados, particularmente hacia el ejercicio policial, que en el imaginario de la gente siempre será la única responsable, desconociendo las actuaciones de los demás e incluso la respuesta de las personas que tenían sus actividades informales en estos sitios.

Esto nos invita a respaldar la acción de nuestros policías e instituciones de control que cumplen los estamentos inmersos constitucionalmente, cuando se presentan denuncias contra procedimientos, donde la labor de algunos ciudadanos que por desconocimiento o por apatía a un orden social, avocan conjeturas inoportunas y sensacionalistas, buscando como objetivo degradar la acción responsable de nuestra institución, lo que genera un ambiente de desinformación discrepante, que desquebraja nuestro deber ser. 

En otro contexto, exalto y exhorto la eficiente y oportuna labor desarrollada por nuestros líderes comunales, conductores de la llamada mancha amarilla, vigilantes de seguridad privada y otros actores comprometidos con la seguridad urbana, que desde su lugares de trabajo, han informado a tiempo, la presencia de elementos y personas extrañas que, por su desorientación social, buscan espacios de oportunidad, pero que gracias a ustedes y a una excelente práctica policial (red de apoyo) hemos anticipado y prevenido escenarios de afectación terrorista y delictual.

Es por esta razón que diviso hacia un futuro la seguridad liderada y coordinada con estos grupos de bien, donde el modelo de vida sea un ejemplo motivador de un precepto de la seguridad humana; sin embargo, esto será satisfactorio si desde nuestros hogares brindamos un apoyo a partir de una cuota de compromiso, donde los padres deberán continuar como multiplicadores de responsabilidad y garantes del derecho fundamental de sus hijos, inculcándoles el respeto por los deberes y las libertades de las personas.

Comentarios