Revitalizando la vida cristiana

“…Cultivar la fe en la oración, es cuidar que la lámpara se mantenga encendida; entonces hay dos formas de difundir la luz; ser la lámpara que la emite o el espejo que la refleja…”.

Esta es una de las muchas frases de reflexión inspiradas por la espiritualidad, destacando que en la actualidad se ha perdido el valor de los actos religiosos en la vida cotidiana en algunas personas, por ello, como preámbulo a la Semana Santa se pretende inspirar los corazones de los ibaguereños y tolimenses para revitalizar la vida cristiana.

Es importante rescatar algunos actos de fe que fueron transmitidos por generación y que hacían parte de ese escudo contra la maldad y las malas costumbres, acciones tan sencillas pero de tan alto valor que permitían sentir la presencia de Dios en cada día de vida; entre estos, orar y dar gracias antes de tomar los alimentos, bendecir a los hijos al iniciar y terminar el día, agradecer a Dios por cada día de vida que se nos brinda.

No se pretenda acudir a Dios Todopoderoso en momentos de crisis, él siempre ha estado y estará ahí dispuesto para brindar esa luz que se requiere en momentos de oscuridad espiritual.

Entiéndase que el objetivo no es vivir de tradiciones, pero si, volver a la fe y que bueno sería fortalecer los valores cristianos en la familia, dedicando más tiempo a la vida espiritual y menos a los medios tecnológicos, que de no ser bien administrados se convierten en elementos de distanciamiento de las personas.

La Semana Mayor, se convirtió en un lapso de descanso y vacaciones, olvidando que este periodo del año, está para el reencuentro con Dios y es ahí donde se observa la falta de Fe y Espiritualidad de las personas; bien lo indica nuestro guía espiritual en la Policía Metropolitana de Ibagué, párroco capellán Roger Aroca “…el hombre mientras es espiritual, es una persona de buenas virtudes y costumbres, hay que estar en un encuentro permanente con Dios a través de la oración, los sacramentos, los mandamientos y la palabra de Dios, la tarea es no descuidar la vida cristiana y nuestra vida espiritual…”.

Ahora bien, sin obviar que en estas fechas las personas aprovechan para reunirse con sus familiares y amigos, siendo esta región un importante punto de concentración de propios y extraños, es conveniente recordar la imperiosa necesidad de no dar espacios para la acción de la delincuencia, evitando dejar las viviendas sin medidas de seguridad.

Con respeto por las creencias ajenas y veneración por los principios y designios divinos, los invito, no abusar de las bebidas embriagantes, tener en cuenta donde adquieren y consumen el pescado, acatar en extremo las normas de tránsito y sobre todo, compartan la fe en familia.

Por una Colombia mejor, es hora de revitalizar la vida espiritual.

Dios y Patria.

Comentarios