Tiro al blanco

El deporte favorito de quienes están desesperados con el exagerado despliegue que sobre la violencia hacen los medios de comunicación parece ser el tiro al blanco. Pero como algo ha quedado de la violencia que mercadean los medios, especialmente de quienes convirtieron el micrófono en petate de las que van a las fiestas de pueblo a rebuscar la yuca o a hacer lo que monseñor Córdoba le atribuyó a María Magdalena, los avispados del cuento disparan contra lo que se mueva, así lo hagan con escopeta de fisto y pólvora mojada. Salucoop Montealegre dispara contra el Procurador y contra el Congreso para hacerse oír, para que lo miren y para que hablen de él, como cuando inundó su despacho con las babas escupidas con el cuento del destape de la Farc-política.

Dispara el Procurador contra quien considera no afecto al credo religioso que mal representa, o contra quien pueda significarle un posible obstáculo en su campaña politiquera. Dispara Uribe contra todo lo que signifique aporte a la paz o contra quienes por fortuna adelantan los procesos penales contra sus compañeros de pandilla. La intelectual del Cauca güela disparando contra los indígenas que no se han dejado someter y divulgando su descubrimiento sobre la conquista del Cauca por los indígenas. Disparan al aire los ingenuos que creen que vale la pena denunciar la corrupción en el Tolima, sabiendo que donde toquen está la fetidez: acueducto alterno, Panóptico, mordida hasta para contratar un andén, cultura encarruselada y proyectos de Patrimonio Cultural enmozados, con fondos enchanchullados y con órganos de control que pasan de agache y gobernantes que parecen padecer de otitis testicular. Disparan contra los tolimenses, los fletados del micrófono que desinforman por bocado de lentejas. Tristeza producen los disparos que por todo lado se hace en la Universidad del Tolima: espacios distribuidos entre expendedores de vicio, mal manejo de presupuesto, burocracia innecesaria, injusticias con profesores, falta de planeación…

Tiros al blanco sin objetivo, los que hacen quienes piden planificación para la ciudad abandonada y carente de clase dirigente, dizque el espacio está ocupado por los corruptos. Con sobrada razón muchos dicen que pierden tiempo los candidatos que prometen luchar contra la corrupción, cuando esta está institucionalizada gracias a los politiqueros que solo legislan para el bolsillo propio. El colmo del descaro la lucha de altos funcionarios por la inclusión en la lista de aforados. Si son tan honestos, ¿por qué carajo tratan de asegurar la impunidad? ¿Qué tal el tiro al blanco que están practicando los candidatos con rabo de paja para tratar de ocultar sus pecados y no tener que divulgar sus expedientes criminales? La vaina es que se acerca una campaña politiquera con la cual los corruptos van a intentar incrementar su poder, utilizando los medios que sean. Y es aquí donde los ciudadanos tienen que decidir si acompañan a los corruptos o le apuestan al futuro del país.

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