Derechos humanos y ambientales

Human Rights Watch levantó un poco el tapete debajo del cual tiraron la basura de los falsos positivos para demostrar que las investigaciones sobre el tema parecen estar en manos sangrientas del ex fiscal Luis Camilo Osorio o del ex ministro Camilo Ospina, el que estableció el premio de $3.800.000 por inocente asesinado y puesto como guerrillero dado de baja en combate. La premiación dizque incluía condecoraciones, ascensos, vacaciones y farras. Esta macabra maniobra no estaba organizada por soldados rasos. Eso era de comandantes y de ministros que tenían la obligación de estar enterados de lo que pasaba con la tropa bajo su mando.

Es por esto que suena extraño el discurso del ex ministro de los falsos positivos y ahora presidente saltando al vacío y tratando de disculpar a los autores intelectuales de los crímenes cometidos y pagados por el Estado para presentar éxitos inexistentes en la lucha contra la insurgencia. Las acusaciones de los familiares de las víctimas y del organismo internacional(HRW) ya no se pueden seguir tirano debajo del tapete.

El gobierno, los comandantes de las fuerzas y los organismos de control deben actuar con rigor y transparencia para llegar a la verdad. No permitir la desaparición de testigos. Es lo menos que pueden hacer para recuperar la confianza ciudadana y demostrar que son sinceros cuando hablan de paz.

La paz va de la mano de la verdad que cada día se ve más necesaria para el éxito de la reconciliación entre los colombianos, proceso al cual mucho puede aportar la Comisión de la Verdad. Ya se escuchan voces de quienes prefieren prefieren seguir siendo protegidos por el ocultamiento de la verdad, no solo de crímenes contra seres humanos sino los cometidos contra el medio ambiente.

La Encíclica ambiental de Papacho da en el blanco y ha logrado respaldo de varias iglesias, de científicos, ambientalistas y organizaciones que consideran injusto la cantidad de niños que mueren de hambre y que existan muchos sufriendo por falta de agua. Claro tiene opositores, especialmente de los grupos denunciados en la Encíclica: transnacionales que por dinero destruyen el medio ambiente, tejidos sociales y culturas e incrementan la pobreza y la injusticia. Las Farc-EP manifestaron su apoyo a la Encíclica y de inmediato el gobierno respondió sacándoles en cara operativos que afectaron el medio ambiente, sin hacer mención a los bombardeos que afectan bosques y fuentes hídricas, a las autorizaciones a empresas extractivistas para hacer uso indiscriminado de zonas agrícolas y productoras de agua. Palabras de paz, destruyendo el medio ambiente? Falta que arremetan contra el Papa que ya algunos le asignan tendencia marxista.

Y la pela contra los Derechos Humanos nos la siguen dando con la construcción de cuarteles en los centros de los pueblos con propósito que sea la ciudadanía la que proteja a los uniformados y no estos a los miembros de la comunidad. Lo ocurrido en El Mango es un ejemplo. En el Tolima tenemos ejemplos recientes, entre ellos: Prado, Dolores, la Arada y Alpujarra. Muchas viviendas y negocios destruidos. Y los damnificados así quedaron.

**Ñapa. -No puedo ocultar la alegría por la condena de 36 años de prisión al autor intelectual del asesinato del Periodista y Poeta Orlando Sierra, un gamonal del Viejo Caldas cuando fue manejado por hampones. Casi dos décadas de inoperancia de la justicia, varios testigos asesinados y mucho de lo que sabemos pero, por fin cayó ese bellaco de Ferney Tapasco. Y me alegro bastante.

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