Un tinto con el Presidente (II)

Indalecio Dangond

Continuando el relato de la charla con el expresidente de la República, me comentó que estaba muy preocupado por la deforestación en el país y por los nuevos requisitos ambientales que la Unión Europea y los Estados Unidos, estaban exigiendo a los agro exportadores colombianos. Le respondí que había que fomentar, con incentivos estatales, modelos sustentables de producción agrícola y ganadera.
PUBLICIDAD

Me respondió ¿Qué se lo ocurre? Vea presidente, en el sector ganadero, los modelos de ganadería regenerativa -el pastoreo con rotación de potreros sin uso de agroquímicos- y el silvopastoril, están inventados. Le sugiero instituir un Fondo de Fomento Forestal (FFF) que recaude y administre los recursos del impuesto de carbono ($15.600 por tonelada) que hoy pagan los sectores de hidrocarburos e industrial, al ministerio de Hacienda, por la emisión de gases de efecto invernadero. Con esos recursos se puede incentivar los establecimientos de las plantaciones forestales en predios de los hatos ganaderos y de producción agrícola.

La otra sugerencia es destinar unos fondos del presupuesto del ministerio de Agricultura, para subvencionar el 40% de la instalación de plantaciones forestales e inversiones en pozos profundos o reservorios, paneles solares y riego intrapredial, para darle un uso racional al agua y garantizar la producción los 365 días del año. Podríamos arrancar ya con los 610.000 pequeños ganaderos que Fedegan tiene censados con un hato menor de 20 vacas. Con los recursos del FFF y Finagro, se incentiva la siembra de 1000 árboles por predio y en cuatro años, habrá plantado 610 millones árboles en el sector ganadero.

Luego me preguntó ¿Cómo los vamos a financiar? Muy fácil. Creamos una línea de crédito redescontada por Finagro a 12 años, con respaldo del Fondo Agropecuario de Garantía (FAG) y garantías mobiliarias. Con el 10% de la producción diaria de leche más la venta de los bonos de carbono, se amortiza el crédito. La industria láctea sirve de fuente de pago ante el banco. Este programa le permite a esos 610 mil ganaderos, incrementar el rendimiento de leche/vaca/día; aumentar la carga de animal por hectárea; recuperar la biodiversidad de sus fincas; obtener un mejor precio por producción limpia e incrementar la rentabilidad de sus hatos ganaderos.

Pasando al tema de la asistencia técnica o extensión agropecuaria, ¿qué opina usted de esos esquemas públicos de prestación de servicios? Vea Presidente, el modelo de las UMATAS y el de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) hace rato fracasaron. Le propongo lo siguiente. Presentemos un PL al Congreso de la República, para crear un Fondo tripartita, administrado por Fiducia y fondeado en partes iguales, con recursos de los Fondos parafiscales, ministerio de Agricultura y una cuota de fomento de la agroindustria y las compañías de agro insumos. Con este sistema fomentamos la investigación, transferencia de tecnologías y prestación gratuita del servicio de asistencia agronómica y veterinaria. De paso, eliminamos la grasa de la burocracia gremial y la ineficiencia en el campo.

Para no alargarles más este cuento, y volviendo a la analogía con la medicina, al expresidente se le perdió la fórmula, nombró un practicante y el agro terminó en sala de urgencias.

*Consultor en crédito de fomento agrícola.

INDALECIO DANGOND

Comentarios