¿La naturaleza tiene política?

Luis Fernando Garibello Peralta

¿Nos hemos preguntado alguna vez si la naturaleza es de izquierda o derecha? Por supuesto que no, pero la izquierda sí se ha apropiado de ella por medio de verbos como: proteger, conservar y toda la narrativa que, incluso, va en contra del consumo de animales, por el contrario, humanizándolos. Pero, ¿hemos pensado en realidad cómo se comporta la naturaleza?
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Empecemos por decir que la naturaleza como dice Wikipedia, es un concepto para referirse al mundo material sin intervención humana, los fenómenos físicos y la vida que incluye a los humanos, y ésta, desde el inicio, ha ido de lo más simple a lo más complejo: mitosis para llegar a organismos superiores que necesitaron reproducirse, meiosis que genera gametos y así llegamos luego los humanos.

Y nosotros que nos comportamos como se comporta la materia: de lo simple a lo complejo, ya estamos haciendo inseminación artificial, transferencia de embriones, clonaciones, hacemos lo que nos mandó a hacer la naturaleza, a hacer cada vez más complejas las cosas, sin creernos por encima de eso, somos, diría una persona que admiro mucho y con quien debato estos temas: instrumentos de la materia.

La naturaleza desde el origen mismo del mundo, ojo, no me refiero al universo, se ha comportado como un régimen de ultraderecha, pues se basa en la supervivencia del más fuerte, del más apto, solo de esa manera hay evolución sin intervención humana, pues somos producto de la misma.

Se dicen “amantes de la naturaleza” y lo único que pretenden es controlarla y que permanezca estática. Lo que no es izquierda, la trata de manipular, trabaja con ella para obtener un beneficio económico, un bienestar social: represas y átomos para producir energía, mejoramiento genético que ha permitido a una vaca, que hace 150 años pesara 270 kilos, llegue ahora a 1200.

Hace 75 años un pollo llegaba a los 2000 gramos a los 8 meses, ahora llega al mismo peso a los 28 días, logrando un aumento del 400 %, según estudio publicado por la BBC y hecho por la Universidad de Alberta, todo porque empezamos a dejar que solo se reprodujera el mejor, el más sano, lo que ha permitido alimentar miles de millones de personas usando una ciencia llamada zootecnia. La gente busca lo más fácil para explicarse lo que no entiende y sataniza lo que ignora.

La zootecnia se basa en la eugenesia, algo que existe desde el inicio de la naturaleza, simplemente impide que organismos defectuosos se reproduzcan, por supuesto en animales con el fin de alimentar al hombre, el ser superior. Incluso en el Génesis, lo dice, pues Dios creó todo primero para tenerle a su máxima creación, el hombre, unos elementos con los cuales pudiera vivir, y éste ha transformado esto conforme a la evolución misma.

Dictan normas para no comer carne bovina, para evitar vacunas, dicen amar al hombre, pero lo destrozan con el aborto, aplican la eugenesia, tal como lo hizo Hitler en sus granjas de niños arios llamadas “lebensbon”, igual lo hicieron en Esparta hace 2500 años, con los niños que teniendo “problemas” al nacer, los arrojaban por un despeñadero.

Nuestros campesinos que producen aves, cerdos, peces y ganados, hacen la mejor producción posible en el mundo, y los lobbies del fanatismo climático, que criminalizan todo, empujan a una humanidad a las hambrunas las mismas con las que Mao y Stalin (izquierda), mataron más de 50 millones hace menos de un siglo.

Por supuesto, la misma tesis de la izquierda que no cree en Dios ni en dogmas, crea su narrativa y piden con violencia les crean, rompen todo para imponer sus tesis, nada más parecido al extremismo que detestan. En mi caso, yo sí creo en Dios, no obstante, cito temas que pueden parecer reñir con mis creencias para hacer objetiva esta opinión, y creo que la evolución forma parte de esto.

En fin, la izquierda y sus teorías que se atreven a llamar, progresistas, lo único que tiene son contradicciones enormes, retardatarias e involuciones en algo que a nadie pertenece, pero que está ahí para su aprovechamiento.

LUIS FERNANDO GARIBELLO PERALTA

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