La paz total

La lucha por tener nuestro país en paz ha sido de todos los tiempos y de todos quienes lo han gobernado.
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Nunca será suficiente, ni mucho, luchar por encontrar la paz y la tranquilidad para los colombianos. Hemos recorrido un camino de violencia, que ha generado una cultura de violencia que prevalece en todos los niveles sociales de la Nación, aún libramos guerras cruentas e incruentas, donde todas las expresiones de violencia dejan ver una sociedad que va normalizando la agresión física, emocional y verbal como parte de la convivencia diaria.

El aterrador informe de la Comisión de la Verdad, donde se revela que, el ochenta por ciento (80%) de las víctimas fueron civiles no combatientes y que menos del dos por ciento (2%) de las muertes ocurrieron en combate, nos exhorta, nos obliga a luchar de manera más contundente por conseguir la paz verdadera o como lo ha anunciado el gobierno del presidente Petro “la paz total”.

Para recorrer ese camino es muy importante identificar los actores, crear un gran marco jurídico especial y transitorio, socializar y concientizar a toda la Nación sin excepción, para que todos juntos recorramos un camino de construcción de una nueva realidad social, donde los actores de la violencia se comprometan a la no repetición. Una reparación real, con aplicación de justicia efectiva pero reconstructiva, verdaderamente resocializante, donde la verdad y la memoria histórica nos aseguren el reconocimiento de un conflicto deformado y degenerado con un combustible permanente en la droga y el narcotráfico.

La deshumanización del conflicto en Colombia, lo volvió paisaje, noticia informativa mañana, tarde y noche, somos víctimas del miedo incesante, ese miedo nos ha vuelto personalistas, individualistas, hemos cercenado la construcción social y colectiva, la solidaridad como valor, para someternos a la imposición tiránica de quienes, desde la violencia de las armas, la violencia emocional y el sicariato moral, nos imponen su agenda para someternos, por eso hoy más que nunca necesitamos LA PAZ TOTAL, donde la esperanza derrote al miedo.

ÓSCAR BARRETO QUIROGA

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