Bolsonaro: El puntero derecho de la nueva selección brasileña

Jair Bolsonaro es la nueva figura brasileña, viene de las entrañas del aparato militar, el mismo que durante años ejerció el monopolio de las canchas del poder en el coloso del sur. Ha estado en nueve clubes (llámense partidos políticos) y su liderato lo alcanza gracias a su habilidad para saltar, no en vano fue paracaidista. Su llegada a la titular, antes que por merecimientos propios obedece a complejas situaciones políticas que lo han catapultado, ante La lesión del puntero izquierdo Lula Da Silva, que lo tiene recluido con una incapacidad de doce años.

A pesar de su edad, Bolsonaro presenta una figura atlética, pero los fanáticos no lo siguen por eso, para ellos lo más importante es la fuerza de sus disparos. Tiene obsesiones muy claras, ve en la defensa contraria, la encarnación de los defectos de los delanteros de los últimos años.

Es contundente cuando defiende la dictadura del pasado, su antiguo club. No cree en los afro-descendientes porque según él, no hacen nada y van camino a la obesidad, lo que representa un problema para su desplazamiento por las puntas.

Es homofóbico y en repetidas declaraciones a la prensa deportiva expresa que si un compañero suyo tuviera esas mañas lo haría entrar en razón con la retórica del zurriago. Considera que el peor momento en su vida deportiva fue el bajón que tuvo hace unos años, lo que le costó un problema de imagen, pues su récord de tres hijos varones fue roto por la llegada de una mujer a su familia. La misoginia es una de sus “virtudes” y si pudiera, eliminaría de las nóminas a todas las mujeres.

Es partidario de volver a prácticas que revindiquen el compromiso con la camiseta, que todos se sientan parte de la selección nacional, que cada uno la sude hasta el último momento, además cualquier vacilación se castigue con la tortura que es una práctica legítima para formar individuos de acuerdo con los cánones de la cívica y la urbanidad.

Para Bolsonaro hay que flexibilizar el porte de armas en el campo deportivo. Ha dicho que debe haber una inmunidad para los árbitros y jueces de línea de tal manera que puedan actuar como lo consideren y no reciban amonestaciones por sus fallos.

La moral de las bastoneras será una exigencia y se prohíben los abortos, al igual que la sexualidad precoz, el pelo largo y la llegada de jugadores de otros países.

Este es el perfil del nuevo puntero de la ultraderecha que desde el primero de enero de 2019 llevará las riendas de Brasil, con el patrocinio de las barras bravas y de las sectas religiosas.

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EL NUEVO DÍA