Cómo seleccionar un buen menú

Insistimos con este tema por la importancia que tiene la gastronomía en un evento. La calidad y lo acertado del menú para la ocasión, le aporta valor a la actividad.

Los invitados recuerdan los alimentos y bebidas por bastante tiempo y con frecuencia asocian la comida con parte del éxito de la reunión, incluso, si esta no es satisfactoria puede llegar a opacar lo bueno de otros aspectos.

A su vez, son varios los momentos en que los alimentos hacen presencia en un evento: desde el café, pasando por los refrigerios, almuerzos, cenas, pasabocas y bebidas, según sea la programación. Lo anterior justifica que se aplique bastante atención a su selección en cuanto a calidad, presentación y pertinencia.

El menú debe corresponder a la formalidad del evento, tanto en el tipo de productos como en su preparación. Será una mala elección ofrecer un asado cuando el evento es informal y usarán cubiertos desechables, cortar las carnes será difícil para los invitados. O cambia el menú o tiene disponibles otro tipo de cubiertos.

Igualmente, debe ser pensado de acuerdo con el perfil de los invitados; si son jóvenes, adultos mayores, mayoría mujeres u hombres, cada grupo tiene preferencias diferentes.

El menú también debe ser seleccionado de acuerdo con el sitio, el clima y las facilidades del lugar. Ofrecer sopa puede llegar a complicar el servicio si la acomodación no es con mesa para todos.

La procedencia y nivel cultural de los invitados, también son factores a tener en cuenta. Ofrecer un plato de langosta es posible que no sea bien aceptado, así sea una preparación especial. Se debe tener la previsión de platos vegetarianos pues hoy son numerosas las personas que no comen carne.

Recuerde que la comida “entra por los ojos”. El plato debe ofrecer una armoniosa combinación de colores, formas de cocción, cortes y sabores. Asegúrese de que se ofrezca una imagen agradable.

Analice el tipo de preparación propuesta para los alimentos. No todo puede ser frito, cocido o asado, ni todo del mismo color como puede ser una crema de champiñones, pollo en salsa blanca con papas al vapor, arroz blanco y postre de guanábana. Es posible que el sabor sea rico, pero con certeza a la vista no lucirá apetitoso. Pregunte por el tipo de vajilla y cubiertos que utilizarán. Al igual, indague por las servilletas; las de papel solo se utilizarán en actividades informales.

Pregunte también por la calidad del café que servirán. Hoy es posible brindar café de buena calidad y si es de origen de la región, mucho mejor. En cuanto a los refrigerios prefiera calidad a cantidad. Un pastel de pollo puede ser muy grande pero de pura masa y con escaso relleno, igual ocurre con las empanadas, grandes pero sin buen relleno y grasosas.

Tenga presente que hoy son muchas más las personas que son cuidadosas con lo que consumen, así que como anfitriones deben atender esta tendencia y tenerlo en cuenta para la acertada selección del menú para su evento, cualquiera sea el tamaño, ocasión o formalidad.

Martha Cruz

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