La formulación del Pemp de la Granja San Jorge

ARCHIVO - EL NUEVO DÍA
La Pía Comunidad Salesiana socializó el informe final que proyectaría que parte del área declarada como BIC en 1997 sea objeto de desarrollo urbanístico y comercial. ¿Detrimento del medio ambiente?

La Comunidad Salesiana socializó el pasado miércoles el informe final de la formulación del Plan de Manejo y Protección de la Granja Sorge, declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) por el Ministerio de Cultura en 1997. El desarrollo del proyecto surgió tras la petición que elevó la Pía a la cartera con tal de desafectar parcialmente predios para el desarrollo de proyectos imobiliarios a favor de la multinacional Inacar y que fue negada.

Según los datos suministrados, los predios que pertenecen a la comunidad Salesiana equivalen al 54 por ciento de las 144 hectáreas que engloba la formulación del Pemp.

En datos puntuales, la Pía tiene en el área rural y que integra el Jardín Botánico, 70 hectáreas. Dentro del perímetro urbano, 40.45 hectáreas, siendo la comunidad religiosa la mayor propietaria de terrenos en el sector Calambeo.

No obstante, al perímetro urbano que comprende un total de 65.44 hectáreas se encuentran los predios del Colegio Eucarístico (1.59 Ha), Inem (5.55 Ha), Señor Rodríguez (4.72 Ha), Fundación Creced (1.22 Ha), Conservatorio (3.76 Ha) y el Municipio con propiedad de 6.82 Ha, para 24 hectáreas.

De acuerdo con la explicación del equipo técnico contratado por la Pía para la formulación del Pemp, del 54 por ciento aproximadamente un 24 por ciento puede ser objeto de ocupación, pero solo el 17.2 por ciento será útil y suceptible de desarrollo al descontar zonas de reserva, protección y vías.

Además, se reglamentó algunos usos que sugieren que solo el 12.5 por ciento como máximo puede ser ocupado. No obstante, en la propuesta presentada se advierte que el área desarrollable correspondería a 30 hectáreas, proporcional al 46.70 por ciento.

“Los predios de la comunidad equivalen al 54 por ciento del total de hectáreas. Pero adicionalmente en ese sector hay unas áreas que producto de una definición de zonas susceptibles de desarrollar y que descontando reservas, zonas de protección y vías, nos da unos consolidados totales de que solo el 18 por ciento sería de utilidad.

“Contando los predios de los salesianos y demás personas me está dando que puedo ocupar de las 144 hectáreas aproximadamente un 24 por ciento, no quiere decir que todo eso lo puedo ocupar. Pero tienen normas que van a permitir su desarrollo y que advierten que solo el 12.5 por ciento máximo lo puedo ocupar, se puede hacer edificabilidad, sí, pero estamos en un desarrollo del sector urbano con unas posibilidades moderadas de desarrollo y lo que estamos proponiendo no afecta los valores patrimoniales del BIC”.

En el punto de mira

De acuerdo con la explicación, existen predios de la Pía en el sector rural que también podrán ser aptos para la construcción de vivienda y zonas que serán destinados al ecoturismo y donde podrán desarrollarse proyectos pero con bajas densidades.

“La idea es que las densidades no sean muy fuertes y que dependiendo del desarrollo de cada cosa, pues en el Jarídn Botánico puede hacerse algo pero que las construcciones no superen ocupación superior del 10 por ciento del área del jardín. Otro ejemplo, en el sector sr2 que es del ecoturismo tenemos que máximo puede ser construido 0.20, es decir, que el 20 por ciento máximo se pueda construir pero que el 80 sea libre”.

Además, la Arquidiócesis de Ibagué es propietaria de 8.9 hectáreas en la zona rural y que tendrá posibilidades de desarrollo, puesto que allí se prevé la construcción de un centro de seminaristas.

En cuanto al colegio Amina Melendro de Pulecio, en el edificio San Jorge, solo se podrá usar el 40 por ciento del área, el resto deberá ser de zonas libres, de protección y aislamiento y máximo se podrá construir en 20 por ciento.

En los predios ubicados arriba de la ronda de la quebrada La Pioja tendrán un índice de ocupación del 50 por ciento y de construcción del 35 por ciento: la idea es que sea un área para vivienda.

Y los terrenos colindantes con el colegio Amina Melendro, el área objeto de ser construida es de 50 por ciento, pero con índice de construcción del 35 por ciento.

“En ninguno de los predios que quedaron como resultado del proceso que se está llevando, se podrá ocupar más del 50 por ciento del área, por tanto el 50 restante será para equipamientos comunales y complementarios. Las alturas serán resultado de la ocupación de esos índices”, concluyen profesionales expertos.

¿Y quién vigilará que las normas urbanísticas se cumplan: las curadurías, el municipio o la Pía? Al ser la granja un Bien de Interés todo proyecto que se prevea hacer en las zonas objetos de desarrollo deberán ser remitidos por las curadurías urbanas al Ministerio para aprobación, ya que el Pemp, aunque no es no es un proyecto urbanístico, es un instrumento de planeación de superior jerarquía a la adopción de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de los municipios.

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