Los croquis temporales: Nuestras actividades y trabajos

Los habitantes de Ibagué cuentan con facilidades para dedicar tiempo a la familia: las distancias en la ciudad no son tan largas como en otros lugares, esto permite desplazarse de un lugar a otro en menor tiempo; los horarios laborales y de estudio permiten que el almuerzo se realice en casa y en familia; además, que se haga la siesta.

Un 40% le dedica hasta 28 horas a la semana a la familia, mientras que un 21% le dedica de 28 a 56 horas y una cantidad similar le dedica de 140 a 168 horas, es decir, viven casi exclusivamente dedicados a la familia.

Para los 336 habitantes encuestados del proyecto de investigación Ibagué imaginada, su lugar de trabajo o actividad se caracteriza por ser agradable.

Los ibaguereños comen en casa entre semana y casi siempre los fines de semana. Este aspecto es importante porque asocia las rutinas de descanso del mediodía, la posibilidad de tener dos horas para ir a la casa, estar en familia, almorzar y hacer la siesta, antes de regresar al trabajo. Esto es común en la ciudad, pero no sucede en todos los casos, hay ibaguereños que, aunque almuerzan comida casera en restaurantes, no van a sus casas. No obstante, algunos de ellos pueden hacer siesta en sus lugares de trabajo. Esto fue lo que respondieron los ibaguereños cuando se les preguntó qué tan de acuerdo estaban en hacer la siesta diariamente.

La siesta es muy importante en Ibagué, es una de las rutinas que mayor se destaca, es difícil escapar de ella. Para los ibaguereños, esta rutina es la que mejor expresa el cuidado de su cuerpo.

 

Dato

“Esta información es un fragmento que hace parte de uno de los capítulos del libro Ibagué imaginada publicado por la Universidad de Ibagué”.

EL NUEVO DÍA

Comentarios