Reactivan minería a campo abierto en Ataco

Algunos habitantes de Ataco iniciaron este año con la ‘sorpresa’ de que la Sociedad Agregados Ingecol y Construcciones S.A.S. recibió la licencia ambiental de la autoridad ambiental, días antes de irse Jorge E. Cardoso.
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A través de la resolución 4416 del 12 de diciembre de 2019 la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, otorgó una licencia ambiental para la exploración y explotación de un yacimiento de minerales de oro y sus concentrados, en una extensión de 374 hectáreas 151 metros cuadrados ubicadas en las veredas Ambulo y Balsillas, jurisdicción de Ataco y Chaparral.

El permiso fue entregado a la Sociedad Agregados Ingecol y Construcciones S.A.S., Ayco, empresa que desde abril de 2019 dio inicio a dicha solicitud y está representada legalmente por July Marcela Ortiz Montes.

Según la licencia ambiental la actividad consiste en trabajos de explotación de un “yacimiento de minerales de oro y sus concentrados, minerales de metales no ferrosos y sus concentrados NCP, y demás concesibles, que se desarrollará en inmediaciones del río Saldaña”.

En este proyecto el método de explotación seleccionado es “a cielo abierto, mediante la construcción de pozas o descubiertas, las cuales son realizadas de manera secuencial” teniendo en cuenta que el interés es la selección de materiales de oro y no de construcción.

Otros de los puntos que se explica, es que se revisó el Esquema de Ordenamiento Territorial, EOT, de los dos municipios y el mapa de zonificación ambiental muestra que el predio está en un área de recuperación ambiental erosionada, el uso principal es la restauración ecológica y los usos compatibles son las actividades agrosilvopastoriles.

Asimismo, se explica que entre los usos condicionados están “granjas porcinas, la recreación, las vías de comunicación, infraestructura de servicios, agroindustria, parcelaciones rurales y minería”.

Por lo que se explica en el documento, que la reglamentación vigente del EOT en Ataco y Chaparral, permite “el desarrollo de las actividades mineras se encuentra permitido como uso condicionado en el polígono con áreas de producción económica agropecuaria baja”.

Asimismo, se precisa que se cuenta con la viabilidad técnica, ambiental y jurídica, también, que no requiere permisos de ocupación de cauce, ni emisiones atmosféricas.

El permiso ambiental cubre la vida útil del proyecto que sería de aproximadamente 25 años, en este se cuenta la ejecución de las fases de construcción, montaje, operación, mantenimiento, desmantelamiento, restauración final y abandono.

En lo que respecta a compensación ambiental se señala 132 hectáreas “de acuerdo con el ecosistema equivalente, en este caso corresponde a pastos arbolados y vegetación secundaria”.

 

Cesión de derechos

Según datos de un certificado de registro minero de la Agencia Nacional de Minería, ANM, este título tiene una vigencia desde el 12 de febrero de 2015 hasta el 11 de febrero de 2045.

Asimismo, se explica que inicialmente el titular del contrato de Concesión No ICQ-0802016X estaba a nombre de Nelson Forero Aguirre y luego pasó a Agregados Ingecol y Construcciones S.A.S.

En cuanto a la utilidad neta, los ingresos anuales fueron presupuestados con base en la comercialización de la producción total anual, con un precio de venta de oro de $85 mil en mina, durante el primer año.

 

Antecedente en Ataco

En mayo de 2018 la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, negó un permiso a la compañía Minera Ataco S.A.S que buscaba explotar oro en el sector Ambulo de la vereda Apone, en ese momento Cortolima consideró inviable el proyecto, por varios motivos, entre ellos, los requerimientos ambientales que hizo el entonces director de Cortolima, Jorge Enrique Cardoso, y que no fueron sustentados por la empresa.

También se tuvo en cuenta el rechazo de la comunidad para dar inicio al proyecto, es decir que no contaba con la ‘licencia social’.

 

EL NUEVO DÍA

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