Los amasijos de Chenche Asoleado serán los protagonistas en la mesa navideña

Crédito: Hélmer Parra / EL NUEVO DÍABlanca Yorbery Morales, Amparo Lozano, Fanny Ruth Morales, Dairo Castilla, Olga Morales y Daniela Alejandra Castilla.
El trabajo de mujeres cabeza de hogar, que se dedican a la producción de colaciones, llega a Ibagué durante Navidad; una caja de lujo para obsequiar en esta temporada y disfrutar con el sabor y las recetas de los ancestros del sur del Tolima.
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Rescatar el sabor de los amasijos del sur del Tolima, el trabajo de mujeres artesanas de Purificación, aquellas que en la vereda Chenche Asoleado criaron a sus hijos con la venta de bizcochería, ahora desean que este delicia sea el manjar para esta Navidad, colaciones para compartir.

Ese es el sueño de una joven empresaria ibaguereña, quien se unió con un grupo de madres cabeza de familia y reposteros de dicha vereda purificense, para que los tolimenses vuelvan a sus tradiciones, a compartir un tentempié de nuestra región rica en gastronomía.

Olga Morales Portela, quien hace parte de este grupo que se asoció con Dairo Castilla, propietario de Castiagro y con María Alejandra Castilla hija del empresario, espera que los colombianos apoyen la iniciativa Alma Artesanal, para además, generar desarrollo en esta población.

Tolima.

Con toda el alma

Desde muy niña, Olga Morales aprendió a preparar estos bocados de maíz, achira, cuajada y otros ingredientes. Su madre le enseñó a ganarse la vida, así como a unas familiares con quienes continúa en su microempresa.

“Nosostras le ayudábamos a preparar todos los productos a mi mamá, nos enseñó su tradición y con la venta de los bizcochos nos crió, y luego tomé el negocio y también eduqué a mis hijos y pues mi hijo seguirá cuando yo no pueda, porque nos ha ido bien gracias a Dios”, indicó Olga Morales.

A sus 58 años, esta mujer trabaja todos los días para sacar a la venta sus productos, pues cuando no está en la fabricación, sale a Purificación y envía pedidos a Espinal, Prado, Ibagué y Bogotá, ahora se suman las expectativas de lo que pueda ocurrir con la asociación y el programa Alma Artesanal.

“Para nosotros es muy importante que nos ayuden, por eso agradecemos esta oportunidad y que nos sirve para mejorar el empleo, espero que se abran más puntos de venta y prueben lo que acá hacemos”, agrega esta mujer, quien a pesar de los momentos difíciles que ha vivido, no se rinde.

“Las expectativas son muy grandes, confiamos en que nuestro producto sea muy apetecido y nos salga todo muy bien, alguna vez no tuve buenas experiencias por personas deshonestas que incluso me robaron”, añadió.

Tolima.

Joven empresaria

A su corta edad, Daniela Alejandra Castilla heredó de su padre el arte de negociar, de ofrecer empleo y apoyar a los pequeños empresarios, y con Alma Artesanal, busca dar ese valor agregado a los amasijos, con una caja decorativa que invite a obsequiar para esta temporada de fin de año.

“Mi proyecto Alma Artesanal nace de las ganas de ayudar a comercializar estos productos que tienen un gran valor cultural, lo que hacen los artesanos, especialmente de Chenche Asoleado.

“Conocí estos productos porque he escuché mucho su calidad y me interesé en hablar con ellos, saber sus intereses, lo que quieren y supe que hay un gran potencial. Considero que puedo ayudarlos a comercializar para que más gente los conozca”, informó Daniela Castilla.

El apoyo consiste en ofrecer una nueva presentación y sin cambiar ninguna receta ni sabor, que el comprador vea el empaque y se enamore de lo que lleva, que sienta el sabor ancestral.

“Empezamos para esta temporada y aprovechamos para ofrecerlo como regalo, en anchetas o matrimonios, que quien lo obsequie, se lleve un producto tolimense y las personas que llegan de otros departamentos sepan las delicias que tenemos en el Tolima”, asegura Daniela Alejandra.

Con una caja en su mano, esta joven emprendedora espera que se cumpla uno de sus objetivos, que las personas sientan amor por la gastronomía autóctona, que descubran el sabor y la importancia de los amasijos que se elaboran en la Tierra Firme.

Tolima.

Del horno al paladar

Un bizcocho tolimense, de Chenche Asoleado, se distingue por su sabor, ese que producen los ingredientes del campo y el horneado en leña, este último le da además, un color más dorado, particular al que sale de un horno a gas.  

Aunque Olga y sus compañeras de labores fabrican achiras, rosquetes, bizcochos de maíz, de manteca, almojábanas, bizcochuelos, monjas o panderos, pandeyucas, y merengues o suspiros, Alma Artesanal iniciará con las achiras, carmelitas, merengues y rosquetes.

Por lo menos 50 familias de Chenche Asoleado se dedican a la fabricación y venta de bizcochería, todos de manera artesanal, por ello, la mayoría de casas en esta vereda de Purificación tiene su horno fabricado en bahareque, es todo un paisaje que invita a desgustar.

Ahora, estas delicias que en su mayoría se ven exhibidos en kioskos por la vía hacia el sur del Tolima, o en plazas de mercado, ahora vendrán con una presentación que invita a enamorarse del sabor y esfuerzo de los artesanos de Chenche Asoleado.

Tolima.

Negocio de familia

Aprendió a amasar y darle forma a las achiras gracias a las enseñanzas de sus tías, pues Fanny Ruth Morales es familiar de Olga, así que se criaron y jugaron juntas en Chenche Asoleado, y aunque Fanny ha tenido que trabajar en otros oficios, no deja su herencia, lo que le dejaron sus familiares para ganarse la vida.

“Mi papá es sobrino del papá de Olga, entonces nos criamos todas y como la mamá de ella se dedicaba a preparar bizcochos, me decía ‘venga y me ayuda’ y me daban comida y ya luego me pagaban. Luego formé hogar, tuve tres hijas y les ayudo con el negocio; ahora con don Dairo esperamos que nos vaya bien”, cuenta esta mujer mientras ayuda a separar la yema y la clara del huevo, pues cuenta que si se agregan juntos, el bizcocho queda duro.

Tolima.

Apoyo del municipio

Con el fin de reactivar la economía en medio de la pandemia, la Alcaldía de Purificación apoyó la unión entre productores y el sector empresarial y así mejorar las condiciones para la competitividad y generación de empleo.

“Los más representativos bizcocheros de la zona aceptaron el reto de que su trabajo sea reconocido, valorado y distinguido en el país, como una de las mejores tradiciones de Purificación, y de una tierra no muy lejana al casco urbano, conocida por su patrimonio gastronómico”, prensa Alcaldía.

ANTONIO GUZMÁN OLIVEROS

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