El café, impulsor de la economía de Rovira

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Maíz, plátano, aguacate, arracacha, cacao y, sobre todo, café. Rovira posee una abundancia agrícola destacable.
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Económicamente, Rovira tiene su mayor fortaleza en el sector de servicios, especialmente en el turismo. Le siguen las actividades primarias, con el 33.5% del valor agregado total. Con 70.061 hectáreas dedicadas al uso agropecuario, tiene una producción anual de alrededor de 15.000 toneladas.

Rovira también tiene una fuerte vocación ganadera, así como una variedad agroindustrial que abarca desde el pancoger, caña de azúcar, yuca, plátano, aguacate, fríjol, maíz y tomate, entre otros más. Sin embargo, su mayor renglón económico está en el café.

 

Relevancia cafetera

Rovira tiene alturas que van desde los 400 metros sobre el nivel del mar en el corazón del municipio, hasta los 3.500 metros en las zonas más altas del corregimiento Riomanso. Para el año 2018, había 6.485 hectáreas dedicadas a este cultivo, con una producción de 3.800 toneladas.

El municipio ocupa el quinto lugar en la producción de café en el Tolima. Por otro lado, el 82% de su caficultura es café tecnificado joven y el 77% está sembrado en las variedades más resistentes como Castillo, Tabi y Colombia.

Generales.

Suelos fértiles

El café de Rovira es conocido por su sabor cálido. Así mismo, las características de sus suelos le dan algunas ventajas para su cultivo: “Un clima soleado como el de Rovira tiene muchas ventajas y otra forma de siembra, con más distancia. El café, a mayor altura, menos plagas, pero tiene que darle el sol, pues es el que produce florescencia y maduración”, contó Hernán Padilla.

De ese cultivo de café se desprenden muchas otras actividades: desde las bodegas hasta los almacenes de grano, transportes en general, los supermercados, almacenes de herramientas y todo lo relacionado con los fungicidas.

Pese a esa influencia cafetera, la cultura tiene un fuerte arraigo tolimense: “Usted va a las fincas netamente cafeteras y ve a la gente con el sombrero tolimense, con un hablado no tan marcado, pero sí se nota que son del Tolima. La lechona y el tamal se come muchísimo también”, aseguró Wilson Guzmán, comerciante cafetero.

 

Mano de obra venezolana

Como en la gran mayoría de los sectores agropecuarios, los cafeteros de Rovira se enfrentan a dos problemas propios de los tiempos actuales. Primero, las nuevas generaciones no están interesadas en trabajar en el campo. Buscan otras opciones, más alejadas de la tradición de sus ancestros.

“Conozco casos de muchos jóvenes, que sus papás son dueños de fincas, que prefieren irse a trabajar en las ciudades de vigilantes o de vendedores que quedarse a trabajar la tierra. Otros se van, estudian y progresan en las ciudades, pero entonces el campo se queda sin futuro”, dijo Guzmán.

Aunque en este fenómeno puede haber muchos factores sociales, uno en el que coinciden muchas personas es que actualmente no es rentable dedicarse a la agricultura: “Uno los entiende: son muchachos que han visto a sus papás trabajar durante años al sol y no tienen sino deudas. El problema en el fondo es que ser campesino es muy difícil, y por eso las nuevas generaciones no quieren eso”, agregó Wilson Guzmán.

El otro fenómeno, en parte relacionado con el primero, tiene que ver con la falta de mano de obra para la recolección del café.

“Esa falta de personas que cojan el café se está supliendo con muchachos venezolanos. Es algo que ya pasaba en el sur del Tolima, pero ahora en Rovira también pasa. Vienen llenos de carencias y hacen un trabajo que se necesitaba”, expuso el comerciante cafetero.

Este trabajo, por la informalidad, permite a los migrantes desplazarse por varios departamentos buscando cosechas. Adicionalmente, en la mayoría de fincas costean la alimentación y el hospedaje, lo cual les permite ahorrar más dinero.

 

Distribución agropecuaria:

2.851 hectáreas están dedicadas al cultivo del café. El área de rastrojos es de 2.188 hectáreas, mientras que los puntos naturales son de 45.282 hectáreas y el área de bosques es de 14.493 hectáreas.

 

Motor de empleo

Según cifras oficiales, el café genera en Rovira 5.721 empleos directos y 12.421 indirectos. Así mismo, hay 3.735 cultivadores distribuidos en 4.212 fincas en toda el área del municipio. En total, 7.891 hectáreas están dedicadas al café.

“Yo creo que más del 70% de la economía del municipio está basada en el café, pues la totalidad de las fincas tienen café con algún otro cultivo para darle sombra, como el plátano, por ejemplo”, afirmó Hernán Padilla, comerciante del municipio.

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CAMILO JIMÉNEZ

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