Envían fuerzas federales a Wisconsin por disturbios

Crédito: VANGUARDIA - EL NUEVO DÍAUn manifestante arroja un objeto a varios agentes de la Policía durante la tercera noche de disturbios tras el tiroteo de Jacob Blake por parte de agentes de Policía en la ciudad de Kenosha, en el estado de Wisconsin, el pasado martes.
El presidente Donald Trump volvió a adjudicar las manifestaciones a los grupos de extrema izquierda. El caso más reciente es el ataque armado de un policía blanco contra el afroamericano Jacob Brake, quien podría quedar parapléjico.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que enviará agentes federales y a la Guardia Nacional a Kenosha (Wisconsin) para sofocar las protestas raciales, que en las últimas horas han dejado dos muertos.

“No toleraremos los saqueos, incendios intencionados, la violencia y la ilegalidad en las calles de EE.UU. Mi equipo acaba de colgar el teléfono con el gobernador (Tony) Evers, que ha aceptado asistencia federal (¡Portland debería hacer lo mismo!)”, tuiteó el mandatario.

“HOY -siguió-, enviaré agentes federales y de la Guardia Nacional a Kenosha, Wisconsin, ¡para restaurar la LEY y el ORDEN!”.

Evers, gobernador de Wisconsin, autorizó ayer el despliegue de la Guardia Nacional, un cuerpo militar en la reserva que debe ser activado por los gobernadores de los estados, en apoyo a las fuerzas del orden locales.

Al menos dos personas fallecieron y una resultó herida en la tercera noche consecutiva de protestas raciales en Kenosha desde que el domingo un policía disparara siete veces en la espalda al afroamericano Jacob Blake, que se teme que haya quedado parapléjico.

El comandante Norman Johnson, jefe de la Policía de Antioch, una población a unos 20 kilómetros de Kenosha, anunció ayer la detención de un joven, que no fue identificado por tratarse de un menor, como sospechoso de las muertes de la noche del pasado martes.

Durante la pasada noche, cuando entró en vigor un toque de queda a partir de las 20.00 hora local (01.00 hora GMT), los manifestantes se enfrentaron a la Policía en las inmediaciones del juzgado del Condado de Kenosha, en el centro de la población.

 

El hecho quedó grabado

Las protestas se desencadenaron después de que un policía blanco disparase a Jacob Blake siete veces en la espalda, el domingo, cuando se alejaba de los agentes, sin aparentemente representar una amenaza, y abría la puerta de un vehículo SUV donde estaban sus tres hijos menores de edad, en una escena que fue captada por las cámaras de los teléfonos móviles de testigos.

El padre de la víctima, también llamado Jacob Blake, lamentó que la policía dispara “siete veces, siete veces, como que él no importaba”. “Pero mí hijo sí importa”, añadió. “Es un ser humano, y él importa”, dijo.

AGENCIA, WASHINGTON

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