La protesta social

El derecho legítimo a la participación de la comunidad en la protesta social, es importante para la verdadera consolidación de la democracia participativa. Rechazarla y negarla es una posición dictatorial, que le hace mucho daño al Estado Social de Derecho y al artículo 37 constitucional, igual a los protocolos, convenios y tratados internacionales, ratificados por el Congreso y aprobados por el Estado de Colombia conforme a los artículos 93 y 94 de la Constitución Política de 1991.

No hay que desfallecer, el camino es seguir perseverando, para lograr un buen acuerdo entre todos los sectores políticos, sociales y económicos, en búsqueda de una salida concertada en perseverar por la paz, el perdón y la reconciliación de todas y todos los colombianos. El mejor método es el diálogo esperanzador para lograr un buen acuerdo y así erradicar definitivamente la violencia. No más guerra.

Colombia merece un mejor destino en educación, salud, ciencia y tecnología, cultura, recreación y deporte de alto rendimiento, convivencia, trabajo, inclusión, erradicación de la pobreza, desarrollo sostenible y sustentable para las actuales generaciones y las futuras a venir, el respeto por la vida y la población y se estimule el desarrollo social y económico.

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