Buenas noticias

Jaime Eduardo Reyes

Donde inicia geográficamente el Tolima, Planadas, inicia también un nueva historia para el departamento: una nueva era de desarrollo y progreso.

La semana pasada viajé al Sur del Tolima, lo hice con una delegación del Banco de la República presidida por uno de sus codirectores, Carlos Gustavo Cano. Estuvimos en Ataco, Santiago Pérez y Planadas. También viajaron con nosotros funcionarios del Banco Agrario, Banco Bogotá, Bancamía, Universidad de Ibagué, Usaid, Consolidación y Colombia Responde.

La visita se hizo en el marco del proyecto piloto de inclusión financiera para zonas rurales en el posconflicto.

Esta visita fue especial, debido a que, a diferencia de las otras que he hecho anteriormente, es la primera que hago desde que se firmó el acuerdo bilateral de cese de hostilidades entre las Farc y el Gobierno nacional. Esperaba encontrar tranquilidad e ilusión en la gente. No me demoré mucho en hacerlo, las encontré.

Hicimos tres reuniones en las que participaron líderes sociales, servidores públicos y representantes de asociaciones de productores, con ellos validamos el criterio de que si el Estado y las entidades del Gobierno quieren comprender la realidad en estas zonas obligatoriamente tienen que visitar el territorio.

Los funcionarios de Bogotá se fueron muy sorprendidos de lo que allí conocieron; el desarrollo del tejido social en el Sur del Departamento es realmente significativo, la capacidad de liderazgo y trabajo de las asociaciones es alto, los avances en productividad y competitividad de los productores son evidentes y el compromiso de los servidores públicos es meritorio. Ellos confesaron que no esperaban encontrar esa realidad. Obviamente quienes conocemos lo que ha venido ocurriendo allí durante los últimos años sabemos que las condiciones hoy por hoy en el Sur del Tolima son muy distintas a las que se tenían hace una década.

La cooperación internacional, la presencia del Estado, la intervención de la Universidad y del Sena, las obras construidas y el fortalecimiento de las instituciones, explican las mejores condiciones económicas y sociales que se viven actualmente en esta zona del Tolima.

El discurso de los lideres ha cambiado, hoy hay optimismo, tienen fe y esperanza, reconocen los logros y también saben que pueden superar las dificultades. Saben que en sus manos está su futuro.

Tristemente, aún hay muchas personas que no tienen ni idea de que por allá las cosas han cambiado, que las prevenciones que se construyen a la distancia están erradas, que es necesario empezar a cambiar los prejuicios que durante años han marcado la opinión que se tiene sobre esa región.

Es importante empezar a cambiar el discurso sobre lo que se cree que aún ocurre allí, es hora de hablar positivamente sobre el Sur del Tolima, de sus gentes.

Obviamente todavía falta mucho por hacer, se requiere seguir trabajando en mejorar las capacidades del territorio, construir más infraestructura y ampliar las oportunidades para todos ellos.

La feria de cafés especiales que ha organizado la Gobernación para el fin de semana del 21 de julio es una muy buena oportunidad para que los tolimenses y Colombia conozcan un nuevo Planadas.

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