Duque, gracias por nada

Como un evento social entretenido para un caluroso sábado podemos calificar la visita del presidente Iván Duque a Ibagué, que buscó romper la monotonía de la parroquia. Porque es una de las más intrascendentes y poco productivas de las que se han honrado hacer a estas tierras nuestros jefes de Estado en los últimos años. Claro, las otras tampoco es que nos hayan dejado mucho, la verdad.