En el campo la situación está mal

En este país del Sagrado Corazón de Jesús pasan cosas muy curiosas; cuando se trata de encontrar las causas y las razones, el porqué de las situaciones que se presentan y quiénes son los responsables de ello, en este caso, la del paro campesino que tuvo en jaque a medio país, algunos medios deciden quedarse con la inmediatez y la actualidad sin dar los contextos informativos.

Por eso, resulta un acto de responsabilidad de quienes podemos opinar, recoger las impresiones y opiniones de expertos y de voceros gremiales y traerlas a colación en los espacios que gentilmente abren medios como EL NUEVO DÍA. En una extensa e interesante entrevista con La W Radio de Caracol, el presidente del Comité de Gremios de Colombia -a su vez presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC)-, Rafael Mejía, señaló sin tapujos y sin reparos que el actual gobierno se rajaba en su política hacia el campo y los campesinos, o que si pasaba lo hacía por ley de arrastre del sistema o raspando, “sin posibilidad de mejorar la nota”. 

Lo dijo a propósito de recordar que el Estado colombiano en cabeza del Gobierno nacional no ha cumplido con lo que se comprometió desde 2006, cuando se firmó el primer tratado de libre comercio con los EE.UU. y, por eso, campesinos y agricultores no han podido lograr la cacareada competitividad y ahora están en desventaja con los productos que llegan más baratos de otras partes del mundo al mercado colombiano.

Como pocas veces se le escucha fue contundente Mejía en asegurar poco más o menos lo siguiente: “Miremos de 2006 a 2013 qué ha pasado en infraestructura, carreteras, vías terciarias, secundarias y primarias, nada; en puertos, aeropuertos, sistemas multimodales del transporte, nada; qué ha pasado en infraestructura de riego y drenaje, nada; en educación, nada. El Gobierno no ha cumplido con la obligación de dar medios e infraestructura para ser competitivos”.

Es decir, con este gobierno ya se llevan tres años más de pérdida y retrasos que no se podrán recuperar. El del presidente Santos y sus aliados de la Unidad Nacional, incluidos muchos de los senadores nuestros, parecer ser un gobierno de “anunciativas”, pero no de terminativas.

Ahora el Presidente volvió a anunciar, lo que seguramente se quedará en anuncios, que tomará acciones para bajar los costos de producción y quitar peso a las plaguicidas, fungicidas, fertilizantes, abonos y todo lo demás. Pero habló de imponer precios de referencia internacional para el país, libertad vigilada de dichos precios, hacer importaciones directas, mantener salvaguardas y combatir contrabando, pero nada en concreto.

Anuncia que incrementará el presupuesto de inversión para el sector agrario en año entrante -que se calcula había disminuido en más del 30 por ciento-, lo cual parece un mal chiste y en cualquier país decente obligaría a que se fuera de una vez, porque decirlo a sus tres años de gobierno es reconocer que pese a estar firme que firme TLC, acuerdos comerciales, alianzas como la del Pacífico, no había tenido en cuenta la protección al sector agrícola y agropecuario vía presupuesto de la nación. ¡Ay Dios! O salía a decir mentiras.

Para concluir, voy a terminar con otra lapidaria verdad de a puño que no es mía si no del propio vocero gremial nacional que -parafraseándolo- dijo que: en los tres años las cifras macro no son malas, pero la rentabilidad sí lo es; en otras palabras, las áreas y la producción agrícola, pecuaria y exportaciones han crecido, pero hay una disminución del precio de venta delos productos, en el costo de la producción de los mismos por los insumos; a lo que se suma que hay un pesimismo sin precedentes en el campo. Esto, según la encuesta que hasta al momento se ha aplicado a más de dos 400 afiliados, que piensan que la situación está mal.

Credito
NELSON GERMÁN SÁNCHEZ PÉREZ–Gersan

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