Economía del hogar en tiempos del Covid-19

Un hogar es un agente económico, participa del mercado de bienes y servicios y del mercado de factores de producción, demanda productos de las empresas y paga por ellos, ofrece su mano de obra o su capital y cobra por estos.
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Así como las empresas  al final de sus operaciones tienen un saldo positivo o negativo resultado de restarle los gastos a los ingresos, las familias también lo tienen. En Colombia, el déficit de dinero de los hogares es cubierto por subsidios estatales: familias en acción, adulto mayor, jóvenes en acción. Las primeras medidas del gobierno nacional frente al Covid-19 fue aumentar estos subsidios para proteger a los más vulnerables.

¿Cuáles son los gastos de una familia?: Alimentos, servicios públicos, créditos y servicios financieros, transporte, servicios de salud, pensiones y gastos de educación, recreación, impuestos, entre otros. ¿Cuáles son sus ingresos?: Salarios y remuneraciones, transferencias condicionadas y subsidios, rentas y arriendos, ingresos por rebusque -economía popular-, donaciones, remesas, entre otros. Tanto gastos como ingresos sufrirán un shock debido al Covid-19 y las familias de estratos bajos serán las más vulnerables.

En Ibagué, los gastos de las familias de bajos estratos superan sus ingresos, el ingreso promedio de un hogar es menor que el salario mínimo, lo que los obliga a utilizar los activos de la casa para tener un excedente o salir a la economía informal. De cada 100 ibaguereños que se ocupan, 54 lo hacen de manera informal, muchos de ellos en negocios informales y otro tanto en el rebusque diario. A esto se le suma el alto desempleo de los ibaguereños. Es un panorama crítico.  

El Covid-19 en Ibagué, así como en muchos otros municipios del país, genera una gran crisis a la economía del hogar, muchas familias continúan con el gasto pero ven disminuidos sus ingresos. Esta situación debe ser  atendida por el Estado. Urge que el gobierno nacional y los gobiernos locales establezcan un plan de acción de apoyo a la economía del hogar y de alivio económico para las familias de estratos más vulnerable. En Bogotá la Alcaldesa Claudia López ya planteó la estrategia de que los hogares no paguen facturas de servicios públicos por un mes, es un costo que el distrito deberá asumir.

Los gobiernos locales deben redireccionar sus presupuestos para apoyar el financiamiento de los gastos inmediatos de las familias, esto es, alimentos y servicios públicos. El gobierno nacional, aprovechando el estado de emergencia debe establecer la normatividad y liderar ante el sector financiero un plan de congelamiento de pagos de créditos de aquellas familias vulnerables que no pueden generar ingresos. 

Paralelamente con estas medidas se debe establecer para el resto del semestre un programa de apoyo fiscal para reactivar los mercados, basado en la inversión estatal. El gasto público debe ser eficiente, incentivando y creando empleos intensivos, con programas de apoyo al gasto de las familias, concentrándose en actividades que reactiven el consumo una vez se retorne de las cuarentenas. 

JAIME EDUARDO REYES

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