Emprendimiento, el pacto para el desarrollo económico

El mandatario de los tolimenses, Luis Carlos Delgado Peñón, le contestó al Procurador Agrario y Ambiental del Tolima y dijo que existe un ‘enfrentamiento’ entre el Procurador y el Director de Cortolima.

En su discurso de posesión, Iván Duque le planteó al país las bases para alcanzar una nueva Colombia, él aspira que la legalidad y el emprendimiento conlleven a la equidad. Por supuesto que concretar todas los anhelos que allí se esbozaron demandará no sólo la atención del propio presidente sino de todos.

Vale la pena que los diferentes grupos de interés y los expertos en economía y desarrollo se sintonicen con el anunciado programa de reactivación económica, también deben hacerlo los gobiernos locales.

Duque entiende que las empresas tienen la responsabilidad de generar empleos de calidad y para ello advierte que el país necesita tener un sistema tributario y de desarrollo productivo orientado a la inversión, el ahorro, la formalización, la productividad y la competitividad económica.

Cuando el Presidente plantea los sectores jalonadores del crecimiento que se deben impulsar desde las regiones aparecen aquellos en los que se debe trabajar el emprendimiento; tecnología, servicios, las empresas B (empresas que utilizan el poder del mercado para dar soluciones concretas a problemas sociales y ambientales), las industrias creativas (empresas que promueven, difunden, y comercializan bienes, servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial), el turismo y la agroindustria.

Este anuncio le recuerda al departamento que desde el 2005 se planteó a los últimos tres sectores como las ideas fuerzas jalonadoras del desarrollo económico del Tolima. Bien vale la pena revisar las diferentes propuestas que durante estos años se han planteado, que tanto se ha logrado y porqué no en alguno de los casos.

El pacto por el emprendimiento anunciado desde el primer día de Gobierno establece el deseo de impulsar el desarrollo del campo. Es muy interesante que el presidente diferencie entre campesinos y pequeños productores, como también lo es que plantee el reto de tener seguridad alimentaria, con el fin de convertir al campo en un motor de transformación social.

En su mirada de país, Duque reconoce al micro, pequeño y mediano empresario como un aliado estratégico para la generación de calidad de vida. Para una ciudad como Ibagué en donde más del 95 por ciento de sus empresarios pertenecen a este sector se hace necesario sincronizarse con las políticas que se van a formular.

Y sin lugar a dudas con relación a este pacto el anuncio más interesante es que el llamado es para los jóvenes y la promesa para ellos es que desde el Gobierno se crearan las condiciones para lograrlo. Al escuchar el discurso no hay duda que Iván Duque está totalmente sintonizado con este sector poblacional.

Finalmente, advierto que la llamada economía naranja merecerá un capitulo especial.

CLAUDIA RESTREPO

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