El personaje del 2019

Se acaba 2019, y como es costumbre buscamos el personaje del año, y para Ibagué, no podría ser otro que el desempleo. Este personaje estuvo presente en decenas de noticias, en centenares de referencias, muchas personas hablaron de él, no solamente en las redes sociales o en los medios de comunicación, sino que lo hicieron en sus hogares, en los encuentros sociales, en cafeterías y en muchos otros lugares más. En casi todas las encuestas realizadas durante el año por las diferentes encuestadoras, el desempleo era uno de los temas que punteaba los rankings de los problemas que el gobierno debía resolver. 

 El desempleo en Ibagué fue objeto de campaña política, los candidatos lo usaron como tema principal, les sirvió para organizar sus discursos, para hacer promesas electorales, para motivar el electorado, para conseguir votos. También fue objeto de estudio en las universidades, en los gremios económicos, en las oficinas del sector público y en muchas otras entidades especializadas. La verdad es que ya existe suficiente información de sus causas e impactos.

El desempleo fue una de las motivaciones que impulsaron las marchas por todo el país, produjo cientos de análisis y de propuestas como aquella que pretendía disminuir el salario mínimo a un 75% del vigente para los jóvenes menores de 25 años, sí, una nefasta propuesta para aquella población que más afectada está.

Este personaje se resiste a dejar a Ibagué, y por el contrario se afianza más, y creo que se afianzará más. Para nuestra ciudad es un problema estructural y no se resolverá con buenas intenciones, ni con discursos, ni por arte de gracia. El desempleo es una herencia, del anterior gobierno al actual, y del presente al siguiente, también lo es del actual sector productivo, y del pasado, es una herencia que pareciera afianzarse en el ADN del territorio.

Y como todo personaje, el desempleo tiene una familia, unos compañeros con los que convive permanentemente, esos amigos y colegas que le permiten fortalecerse. La falta de oportunidades, la pobreza, la desigualdad, la informalidad, la baja cobertura y la baja calidad educativa, el poco desempeño en productividad y competitividad. Es una familia de fenómenos que se afianzan cada vez más por no tener una política económica clara para enfrentarles.

Es pues el desempleo el personaje del año en Ibagué, por encima de ciertas personalidades, del sector público, empresarial, cultural, deportivo, o ambiental. Por supuesto que a este no se le puede poner una medalla, ni galardonarlo, por el contrario es un personaje al que hay que acabar, o por lo menos disminuir. 

Finalmente, y terminando este año 2019, quiero agradecer a todos mis lectores por leerme y al periódico por permitirme llegarles todas las semanas. Les deseo un prospero nuevo año, un 2020 lleno de satisfacciones en familia, y bajo la bendición de Dios, alcanzando todos sus sueños.  

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