Nueva historia

Estábamos esperando el Arca de Noé para ver quién se salvaba mientras escuchábamos el tango Cambalache que algunos proponen como himno nacional, dizque porque dice menos mentiras que Oreste, cuando uno de la tertulia sacó un recorte y nos interrumpió para leer algo de Liévano Aguirre: …”con Berbeo se inicia entre nosotros una tradición política que habría de tener una rigurosa continuidad en nuestra historia.

Unas de cal y otras de arena

A pesar de las adversidades de los últimos tiempos, reconforta saber que la justicia comienza a caminar de nuevo. La Corte Constitucional en reciente decisión, que la enaltece, le salió al paso a la jugadita del señor del Uberrimo, quien pretendía que se anulara parte de lo que había trabajado la Sala Penal de la Corte y que su fiscal de bolsillo (de Uribe) le archivara el proceso penal que se adelanta en su contra. Jugadita que no está aislada de la crisis que vive el centro democrático y de la baja popularidad de su jefe, quien era el que antaño arrastraba los votos. ¿Será que se van a quedar mani cruzados y renuncian a las mieles del poder?

¿En qué invierten?

Entreténgase averiguando qué es lo que algunos llaman Economía Naranja, mientras otros despistados averiguan porque se abandona nuestro patrimonio cultural. A vuelo de pájaro sin alas, se observa el Panóptico, Universidad de la décima, por la cantidad de egresados importantes, que solo ha servido para reformas inútiles, para hacer inversiones y malgastar presupuestos.

Defendamos la vida

La alarma sobre el calentamiento global es universal. Los incendios y las inundaciones son constantes, así como la destrucción de bosques y fuentes hídricas. Colombia no es ajena a esta problemática y particularmente el Tolima da un triste ejemplo: Calambeo, el río Combeima, el río Luisa y las zonas golpeadas por los extractivistas (petróleo y oro), mientras los entes encargados de velar precisamente por la conservación del medio ambiente, reparten licencias para justificar su inutilidad y sus vínculos politiqueros.

Del pasado y el presente

*.- Tembló fuerte, tronaba mucho y caía una tormenta espantosa, como para llamar la atención sobre el abandono de la cuenca del río Combeima, cuando desperté y no estaba cayendo ni una gota de agua. Abrí la ventana para ver todo iluminado por la luna que estaba en creciente. Sueño o pesadilla, no sé por qué. De pronto fue la charla con veteranos recordando la traición de los jefes liberales a Guadalupe Salcedo, las masacres de El Cóndor, la chulavita y la pajaramenta conservadora y el asesinato del líder estudiantil Ibaguereño Uriel Gutierrez en el levantamiento del 8 y 9 de junio de1954.Caras largas, muchos madrazos y lagrimas del recuerdo de las idas a los levantamientos, a amarrar cadáveres, sobre las enjalmas de las mulas y las empacadas en costales de los descuartizados.

Lo que olvidamos.

Aun cuando la pandemia del Covid-19 no ha terminado, los estudios de una de sus secuelas demuestran que los niños son los más afectados, porque las políticas sanitarias para contenerla, no previeron medidas de protección de la formación de los menores.

Nos trastea satuple

Los conflictos entre grupos humanos siempre han existido, por territorios, por el poder, por creencias religiosas, por comercio o lo que sea. Los conflictos tienen ganadores y vencidos, pero cuando se da entre países ambos pierden.

Bivran los sueños

Estaba soñando tranquilamente a la luz de la luna, cuando lo despertó un escándalo de relinchos, rebuznos de ignorancia, que trataban de justificar el retiro de un monumento de Manuel Quintín Lame, elaborado en icopor, por estudiantes de la U.T.

Bailando sin música

Los tirones de mechas entre ex presidentes, aunque grotesco espectáculo, ha servido para confirmar que hace muchos años el narcotráfico hace parte importante del juego politiquero, lo que explica por lo menos parcialmente, la corrupción que carcome a nuestra sociedad , el poco éxito de su control y el despelote de una justicia tan eficiente que ni siquiera se ha atrevido a mirar los procesos o expedientes que esconde la mal llamada Comisión de Acusaciones,( o algo por el estilo) del congreso.

Caminando pa´ tras

Las cosas no están bien pero se empeoraran en el Tolima. La mayoría de los pocos pijaos que dejaron los conquistadores quedaron por los lados de Ortega, un peladero de la época bueno para sembrar ilusiones y desesperanzas.