Complicado

Los recientes resultados del Deportes Tolima nos generaron desencanto y aunque en varios casos se planteó como causa de las caídas los gravísimos yerros individuales que al ser capitalizados por el rival, le castigaron; en al menos dos de los juegos, el de Copa Sudamericana y frente a Junior, quedó en evidencia la carencia de fortaleza grupal para sostener algo que parecía haberse ganado.

Los recientes resultados del Deportes Tolima nos generaron desencanto y aunque en varios casos se planteó como causa de las caídas los gravísimos yerros individuales que al ser capitalizados por el rival, le castigaron; en al menos dos de los juegos, el de Copa Sudamericana y frente a Junior, quedó en evidencia la carencia de fortaleza grupal para sostener algo que parecía haberse ganado con buen desempeño futbolístico.

Ante el conjunto chileno, no fue posible asimilar el tanto recibido y guardar la serenidad para marcar el que hiciera diferencia, mientras que contra los ‘tiburones’ se perdió la concentración en el final facilitando una igualdad, tras poseer las ocasiones para arrasar; por ello, en el balance duele el adiós del certamen continental y se nubla la esperanza de clasificar a los ocho semifinalistas de la Liga, que, de por sí, es la única opción para salvar este semestre y asegurar la presencia en un evento internacional en 2013.

Las expectativas que se forjaron luego de los tres triunfos alcanzados, en el estreno de la era Castro, que permitieron al elenco ‘Pijao’ unirse de manera provisoria al selecto club del mal ­citado octagonal, se redujeron al perder ­cinco puntos consecutivos en casa, frente a los equipos de Leonel y ‘Cheche’, ya que las cuentas variaron de forma considerable.

Antes del choque con el colectivo bar­ranquillero, las cifras servían con la suma de los 15 puntos adquiridos a esa fecha y las 12 unidades que le restaban por luchar en el Murillo Toro, pero ahora con 16 en la bolsa y solo nueve tentativos, no cuadra el arqueo y no porque no se pueda arañar algo por fuera, sino por el balance deprimente, dado que el conjunto tolimense es en su patio el decimoquinto del campeonato y en el logro de puntos apenas supera al colero y casi hundido Real Cartagena, con ocho unidades, producto de dos victorias, dos empates y dos derrotas, igualado al Huila y a Patriotas, a los que aventaja en un gol en el contraste entre los anotados y los recibidos; pero el mal momento al defender su predio, tiene mayor notoriedad cuando se contabiliza la decena de unidades malogradas o se hace la comparación con los punteros, viendo que cuatro de ellos gozan del doble de puntos ganados y hasta Santa Fe o Cali, que cumplen pobrísimas campañas, son mejores al hacer respetar su campo.

Tan solo Nacional está en el privilegiado grupo y es flojo de local, pero esa insuficiencia, la oculta al ser el mejor visitante de la disputa, con obtención de dos tercios de lo que ha peleado por fuera. Sin embargo, al plantear la opción de acceder a uno de los cupos por similar camino al de los verdes, los números tampoco se acomodan fácilmente; no obstante, parecen menos desfavorables, al estudiar que las otras ocho unidades se originan en una racha similar, que no implica un alto nivel, pese a lo cual, se encasilla de viaje en el octavo lugar, por arriba del antagonista de mañana, el equipo de la frontera y el último al que se frecuentó, Chicó, que integran actualmente el grupo privilegiado.

Si se supone, que cuatro equipos ya alcanzaron la meta o están a un paso, subsisten cuatro localidades y como a Cúcuta y Quindío se les enfrenta, para que se les pueda sacar, hay que derrotarlos, además de Pasto y Medellín, que nos anteceden en la tabla, lo que en la práctica se resume en que se debe obtener mínimo 12 de los 18, pero el reto aplazado ante el líder Millonarios será un duelo particular para Torres y sus viejos pupilos; como quien dice, se requiere tener cuenta casi perfecta a cambio de los frágiles antecedentes ya expuestos, con lo que conseguir el fin augura cumplir una proeza.

Pero lo más triste es que la eliminación anticipada propina un golpe mucho más doloroso, al cederse lo que se suponía propio, una participación en los torneos de Conmebol o al menos en el principal, ya que, siendo observadores durante las finales, sería apostar a un milagro; por lo anterior, el grupo tiene que tomar consciencia de que ya dilapidó mucho y que si no gana, emprende la despedida de 2012.

ROBERTO SANTOFIMIO

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