“Los invisibles” una nueva generación del narcotráfico

Colprensa - el nuevo día
Para InSight Crime, hay toda una mafia de ex Farc que llama la atención y está compuesta por las disidencias de la guerrilla, como el Frente Primero que lidera Néstor Gregorio Fernández, alias ‘Iván Mordisco’.

COLPRENSA, BOGOTÁ

Una nueva generación de narcotraficantes en Colombia fue denominada como “Los invisibles” por el centro de investigación InSight Crime, que presentó una nueva radiografía sobre ese fenómeno delincuencial en tiempos de paz, con la guerrilla de las Farc desmovilizada.

El análisis enfatiza en que los capos de la droga colombianos ya no buscan un ejército privado que los proteja, sino que procuran conservar el anonimato.

De hecho, Jeremy McDermontt, director Ejecutivo del organismo, señala que posiblemente la razón por la que Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, máximo cabecilla del Clan del Golfo, está todavía vivo es porque estaría viviendo casi como un guerrillero, de cambuche en cambuche en la selva.

“Nadie quiere ser un visible corriendo por su vida en una selva. Prefiere vivir tranquilo en El Poblado, en El Chicó, en las zonas ricas de las ciudades del país”, señaló. El “invisible” se viste bien, sin ser ostentoso, vive en un apartamento de clase media alta, parece un hombre de negocios respetable, sin llamar la atención.

De acuerdo con esta caracterización, hay dos tipos de narcos ‘invisibles’: Uno que lleva años en el negocio, que sobrevive manteniéndose fuera del radar, y el “narco hijo”, que nació en el negocio, aprendió del padre e incluso del abuelo. Ambos serían parte de un primer nivel de la estructura del narcotráfico en el país, junto con otros identificados como ‘Otoniel’, o los disidentes de las Farc, Géner García Molina, alias ‘Jhon 40’.

Estos invisibles dependerían de la tercerización de las redes que ocupan los niveles dos y tres de la estructura del narcotráfico, es decir, las estructuras como Los Rastrojos, Los Puntilleros, la Cordillera, La Empresa, La Oficina de Envigado y las disidencias de las Farc; seguido de las redes de sicariato, especialistas en lavado de dinero y las pandillas callejeras.

Por ejemplo, para InSight Crime, Luis Agustín Caicedo Velandia, alias ‘Don Lucho’, capturado en 2010 en Argentina, era uno de los narcos con este perfil de ‘invisible’ pues por más de 15 años fue un gran capo y su nombre no figuró en medios, sino hasta su captura. Era el gran patrocinador de Daniel ‘El Loco’ Barrera, quien sí tenía figuración internacional.

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