No todas las épocas pasadas fueron las mejores

El Ibagué de hoy es mucho mejor que lo que fue en épocas pasadas, lo digo yo que nací aquí en 1954, eso es indudable, en muchos sectores de la ciudad podemos apreciar que hemos mejorado: gracias al comercio hoy tenemos varios almacenes con grandes superficies, los mismos que poco a poco fueron llegando a la ciudad, trajeron con ellos un nuevo estilo, dieron empleo y un lugar grato para departir.

Uno de ellos tiene un hermoso jardín con plazoleta incluida. Contamos con varios centros comerciales que no tienen nada que enviarle a los de cualquier ciudad intermedia de Colombia, es una delicia estar en ellos, recorrerlos y hacer compras. Recuerdo que la ciudad se fue quedando sin salas de cine y la verdad es que las que funcionaban no eran muy buenas. Hoy tenemos una cantidad importante de ellas en plena competencia y todas de una calidad sobresaliente. Los almacenes del centro se defienden con gallardía.

El jardín botánico, al que le falta promoción y seguridad, es un lugar muy interesante que vale la pena visitar. La ciclovía que tenemos por la variante es muy buena, sugiero que se diga por los medios qué días y entre qué horas se le brinda seguridad más la asistencia técnica móvil, sin esos apoyos no es viable. Saludo la iniciativa consistente en construir una ciclovía extensa dada las condiciones de la ciudad, ojalá se cumpla esa propósito, eso nos ubicará en un rango destacado al respecto a nivel nacional e internacional.

Las obras que se están planeando para los juegos nacionales son las que nos van a proyectar y permitir que nos igualemos con las ciudades intermedias que hoy nos están superando. Eso si hay que darles mantenimiento y uso permanente para que no nos pase lo mismo que ocurrió en el pasado. El festival nacional de la música colombiana hoy es mucho más que lo que fue al comienzo, no se limita a realizar un merecido homenaje a Garzón y Collazos. Es un festival que tiene momentos gratuitos y totalmente populares.

El Conservatorio de música en su calidad de universidad y de lugar para la recreación especial tiene un alto valor cultural. El llamado encuentro nacional de poesía y narrativa, Ibagué en flor, es algo que tiene que ver con la realidad de la ciudad en el segundo semestre. Por todos lados Ibagué está en flor, esto es especialmente cierto en el Centenario, el barrio Belén y la plaza de Bolívar.

Caminar durante ese encuentro por la carrera Tercera es un placer, se puede leer poesía y desde luego hay varias actividades culturales. Hay dos lugares totalmente opuestos que vale la pena destacar, de un lado Villarrestrepo y del otro El barrio especial El Salado. El primero con características de cordillera y el último con las de un pueblo típico de tierra bien caliente. A diferencia del pueblito paisa de Medellín, que es un lugar para visitar y no habitado, los indicados los podríamos tener como pueblitos tolimenses activos de uno y del otro sector de lo que somos como departamento.

Tal cual, con la gente que vive en el sitio, la iglesia y los negocios. Eso si tenemos que hacer un trabajo específico para lograrlo: malla vial en buen estado, fachadas de sus casas pintadas y mucha cultura por parte de los comerciantes.

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