‘No haber hecho obras en Ibagué me va a dejar un dolor como dirigente’

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Faltando menos de dos años para terminar su administración, el gobernador Óscar Barreto hizo un balance de su gestión, habló de su frustración por la poca inversión en Ibagué y contó cuál es su proyección para lo que resta de su gobierno

EL NUEVO DÍA: Algunos sectores le están reprochando con dureza la objección que presentó al acuerdo que regula el predial y lo califican como un desacierto político. ¿Qué les responde?

Óscar Barreto: Para tomar este tipo decisiones no hago ni me interesa hacer algún tipo de cálculo, y menos político. Como ciudadano y Gobernador, estoy enormemente sorprendido de ver a muchos actores de la sociedad pidiéndome que actúe de manera ilegal, cuando a un gobernante deberían pedirle todos los días que no se salga del marco de la Ley y la Constitución. Actué bajo la responsabilidad de un mandato, que es el de reenviar el acuerdo al Tribunal Adminstrativo del Tolima, que definirá si está dentro de los parámetros, no yo.

Ahora bien, si para algunos el acuerdo es tan legal, ¿por qué la directora de Directora de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, la doctora Ana Lucía Villa, sugirió no sancionar ese acuerdo? ¿Por qué el Alcalde (Guillermo Alfonso Jaramillo) salió corriendo de Ibagué y no lo firmó, pero sí dejó a un secretario para que lo hiciera?

E.N.D.: Pero desde ya lo están responsabilizando de los posibles perjuicios que tendría la ciudadanía si el Tribunal declara ilegal el acuerdo...

O.B.: A los ibaguereños los perjudicaría el desorden, la incoherencia y la falta de claridad de la Alcaldía en el famoso convenio que suscribió con el Igac para la actualización catastral.

El tema concreto es que el Concejo y el Alcalde no tienen competencias para echar para atrás y desconocer la actualización parcial. Sin embargo, aprobaron el acuerdo, lo sancionaron y me pasaron esa ‘papa caliente’ pensando que iba a avalar esa ilegalidad por temor a críticas. No, yo no actúo por críticas o reconocimientos, actúo en el marco de la Constitución y la Ley.

E.N.D.: Con mucha franqueza y en un ejercicio de autocrítica, ¿cuál ha sido el ‘lunar’ de su Administración?

O.B.: Como Gobernador y siendo ibaguereño, tengo una enorme tristeza y amargura porque no hemos logrado construir ni una sola vía nueva en Ibagué, que sufre enormes problemas de movilidad. Eso me va a dejar un dolor como dirigente, porque estos cuatro años los veo perdidos con respecto a la ciudad. El tiempo, así como los escenarios financieros y fiscales se están agotando, y no me puedo quedar con los brazos cruzados.

Sin ánimo de tener peleas con el Alcalde, a quien respeto, aprecio y admiro, planteamos la posibilidad de intervenir algunos puntos de la ciudad. También propusimos construir tres coliseos cubiertos en las comunas Siete, Ocho y 12, o pavimentar alrededor de 300 vías en los sectores populares. Nada fue posible.

Entiendo que el Alcalde ha hablado de una valorización y unos empréstitos, que me parecen caminos válidos, pero lo importante es que no hablemos más, sino que hagamos, porque este país y la ciudad están mamados de la retórica de los anuncios y los ciudadanos quieren resultados.

E.N.D.: La impresión que queda en parte de la opinión pública es que los desacuerdos entre usted y el Alcalde obedecen a egos políticos. Además, que usted no admitió la propuesta de abrir una bolsa común para financiar las obras...

O.B.: Lo de la bolsa común es un pretexto para impedir que se hagan las cosas.

Hacer eso requiere suscribir convenios y ahí nos gastamos dos años llevando y trayendo papeles. Hay que se ejecutivos, rápidos y ágiles. No estoy pidiendo que el Alcalde me dé plata, no necesito de eso, yo puedo hacer las cosas.

Lo primero que hay que entender en el ejercicio del poder es que hay que respetar las competencias y a las personas, pero cuando la concepción es la de ser grosero con todo el mundo, es muy complicado que la ciudad pueda avanzar.

E.N.D.: Pero sí se le ha visto activo en zonas de la ciudad...

O.B.: En Ibagué hemos hecho unos eventos sociales en las comunas Siete y Ocho con la Fundacion Solidaridad por Colombia, llevamos elementos a las juntas de Acción Comunal, construimos el puente de El Totumo, pavimentamos la vía que da al sector de Chucuní, vamos a recuperar la vía del Cañón del Combeima hasta Juntas, y ya adjudicamos la licitación para la rehabilitación de la vía al corregimiento San Bernardo.

Esta semana tenemos sesión del Ocad regional en Leticia, en el Amazonas, en la que esperamos lograr la aprobación de 28 mil millones pesos para pavimentar la vía entre El Totumo y Carmen de Bulira. También sacamos adelante el proyecto para instalar las cámaras de seguridad y ahora la Policía Metropolitana y la Secretaría del Interior están trabajando en un segundo proyecto para instalar más de estos dispositivos.

E.N.D.: A grandes rasgos, ¿cuál es el balance de su gestión en el orden regional?

O.B.: A nivel departamental hemos avanzado en un sinnúmero de obras. Por ejemplo, le mencionó dos que me llenan de enorme satisfacción. Logramos incorporar 14 mil 500 millones de pesos para construir un megacolegio en Bilbao, en Planadas, uno de los grandes centros de la guerra donde las Farc desplazó, secuestró y violó. Aspiro a que podamos abrir la licitación en un mes por tarde.

Y tenemos la plata lista para adelantar un proyecto por 33 mil millones de pesos para arreglar la carretera Planadas - Bilbao - Diamante - Herrera, un corredor estratégico. También tenemos temas distintos a educación y vías, por ejemplo, logramos un proyecto por 10 mil millones de pesos del fondo de Ciencia y Tecnología para apoyar a 500 familias cafeteras de 13 municipios.

E.N.D.: Algunos alcaldes insisten en que usted ha privilegiado las inversiones en el Sur del Tolima y se desconocen muchas localidades...

O.B.: No hemos olvidado las regiones, de hecho, creo que tenemos proyectos en todo el departamento, y hemos tratado de apoyar a los municipios en la medida que haya disponibilidad de recursos y exista interlocución en lo local. No es fácil, no es decir que el Gobernador tiene sesgos políticos, el problema radica en las dificultades fiscales.

En el Oriente del Tolima, por ejemplo, el Gobierno anterior contrató estudios y diseños para pavimentar la carretera Prado - Dolores - Alpujarra, pero quedaron mal hechos y prácticamente no sirven para nada. Estamos tratando de salvar algo para invertir 20 mil millones que nos aprobó la Asamblea.

En Líbano estaré este mes con un proyecto viabilizado por 16 mil millones para la pavimentación de calles, estamos cerca de adjudicar la carretera Líbano - Santa Teresa, y en un mes vamos a tener listos los estudios para intervenir la vía Líbano - Villahermosa.

E.N.D.: ¿Qué pasó con los proyectos que anunció durante la ola invernal de 2017? Pareciera que se quedaron estancados a menos de dos años de que terminesu Administración...

O.B.: Pretendemos que no nos queden obras sin ejecutarse. Quiero que las licitaciones importantes las abramos este año y no en 2019, porque necesariamente la ejecución se daría en el nuevo Gobierno. Esto tiene una cantidad de exigencias en materia técnica que no son fáciles. Para el caso del invierno, por ejemplo, ya se abrió la licitación para el proyecto de la vía Rovira - Playarrica, mientras que en la vía Coyaima - Ataco nos falta aperturar.

PROYECCIONES, UNIVERSIDAD DEL TOLIMA Y 'FEDELLERAS'

E.N.D.: ¿Aún planea hacer movimientos en su gabinete?

O.B.: Sí, en julio voy a hacer unos cambios importantes en el Gobierno por dos factores. Uno, porque algunos funcionarios quieren salir a hacer política, que es algo válido y cada uno tiene la libertad para hacerlo, y dos, porque quiero cambiarlos, ya que algunos cumplen su ciclo y también hay que darle la oportunidad a otras personas para que puedan proyectarse a la sombra del Gobierno y mostrar resultados.

E.N.D.: ¿Le preocupa que se marchen los secretarios de Infraestructura, Interior y Planeación, quienes son, según se ha dicho, los interesados en hacer política?

O.B.: No sé quienes van a salirse por el tema político. Yo le digo a mi equipo que el Gobierno los necesita a todos y, al mismo tiempo, no necesita a ninguno. La Administración no depende de que yo sea el Gobernador para funcionar. Nadie es necesiario, y mal haría yo, siendo Gobernador por segunda vez, estar asustado porque un funcionario se va. El que se quiera ir, puede hacerlo, porque hay reemplazos por montones.

E.N.D.: ¿Cuál es el avance de la situación administrativa y financiera de la Universidad del Tolima?

O.B.: De 2016 hacia atrás, la Universidad era un centro de burocracia y un instrumento generador de votos con un déficit fiscal que superaba los 24 mil millones de pesos. Nosotros nos hemos ido ajustando gradualmente para lograr una eficiencia financiera y ahora el déficit es cercano a los nueve mil millones.

Nos estamos moviendo en dos parámetros: uno, respecto a la autonomía universitaria, y dos, que cualquier reestructuración no puede tocar los temas misionales. Ahora, en el segundo semestre de este año voy a presentar una iniciativa de ordenanza a la Asamblea para aumentar nuevamente las transferencias a la Universidad, que hoy ya superan los seis mil millones.

E.N.D.: A propósito, ¿se van a sacrificar recursos de otras carteras para aumentar esas transferencias?

O.B.: Son recursos propios que se distribuyen de acuerdo con las prioridades.

Andrés Fabián Hurtado, secretario de Infraestructura, dijo, insinuándome, que tenemos que suspender la posibilidad de pavimentar una carretera para redireccionar los recursos a la Universidad, y creo que quedan mejor allí, porque se trata de la formación de los jóvenes de menos recursos económicos.

Este país tiene un problema muy jodido: que caemos en la retórica y los fanatismos ideológicos, y no se ven resultados. Sueño con que el año entrante, cuando nos vayamos de la Gobernación, la Universidad quede en mejores condiciones.

E.N.D.: ¿Cómo va la situación del hospital Federico Lleras Acosta? ¿Lo va a recibir este año?

O.B.: Si de aquí al 4 de junio, día que termina la intervención, el Gobierno nacional no ha cumplido con los factores de déficit y productividad por los cuales convocó la intervención, no recibo el Hospital. El Ministro de Salud (Alejandro Gaviria) se comprometió con tres proyectos altamente rentables para el hospital y a hacer un lobby más fuerte con las EPS para que pagaran sus deudas, pero nada se ha cumplido. Creería que les va tocar prorrogar la intervención, porque en estas condiciones no lo recibo.

LA SEGURIDAD Y EL PROCESO DE PAZ

E.N.D.: ¿Qué tan aclimatado el proceso de paz en el Tolima?

O.B.: Reconozco el profesionalismo y la dedicación de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea para trabajar en la seguridad del Tolima. Hay que reconocer que la desmovilización de las Farc ha sido importante en ese sentido, pero, como se había advertido, el reto ahora es la apropiación de los territorios. 

En el Tolima no tenemos presencia de las Farc o el ELN, pero no hay duda de que la delincuencia común se nos ha ido despertando un poco y nos ha generado unos líos. Vamos a seguir trabajando junto al Ejército y el coronel Jorge Eduardo Esguerra, quien ha hecho un trabajo importante para llevar a la Policía donde hace 15 o 20 años no tenían presencia, como en Herrera y Puerto Saldaña, en Rioblanco; Bilbao, en Planadas; Frías, en Falan; El Limón, en Chaparral, y Playarrica, en San Antonio.

E.N.D.: Se critica que la Gobernación se ha quedado corta en jalonar recursos para el posconflicto...

O.B.: En eso es lo que más se ha especulado. Con el Gobierno nacional solo hay dos fuentes de recursos para las zonas de posconflicto: uno son los recursos por 1.3 billones de pesos que fueron demarcados del fondo de Ciencia y Tecnología, y dos, 511 mil millones de pesos para un fondo destinado a los municipios que están en las Zomac, que serán asignados a través de una convocatoria, y cuyos términos abren la semana entrante. 

Ya tenemos listos seis proyectos que valen alrededor de 120 mil millones de pesos, y tiene que ver, por ejemplo, con la terminación de la vía Chaparral - San Antonio por 40 mil millones, la pavimentación de la carretera Coyaima - Ataco por 50 mil millones y la construcción de un internado del resguardo Nasa, en Gaitania.

POLÍTICA, PROCESOS JUDICIALES Y ENEMISTADES

E.N.D.: Con los buenos resultados que obtuvo, ¿El partido Conservador ya se estará proyectando para las elecciones regionales de 2019?

O.B.: Esa es una decisión que le atañe a las directivas del partido Conservador. No sé que estarán pensando sobre el tema. No puedo involucrarme en ese tipo de decisiones porque me meto en problemas.  

E.N.D.: Como es sabido, el ‘barretismo’ está apoyando la candidatura presidencial de Germán Vargas Lleras. ¿Qué pasaría si gana otro candidato?

O.B.: Esa es una pregunta que tendría que hacérsela al senador electo Miguel Ángel Barreto, quien es el que está dirigiendo el tema político y puede opinar sobre eso, yo no puedo hacer eso y espero que entiendan porque termino metiéndome en líos.

E.N.D.: ¿Es cierto que se enemistó con Mauricio Pinto, quien se decía iba a ser su sucesor?

O.B.: Estoy cansado de que me utilicen o utilicen mi nombre para terminar metido en problemas. Soy amigo, respeto y tengo aprecio por todo el mundo, pero también espero que la gente me respete y no involucre mi nombre en situaciones en los que no estoy interesado meterme, porque la ley me lo impide.

E.N.D.: Su relación con el Gobierno nacional ha sido de odios y amores. ¿Cómo están hoy?

O.B.: Muy bien. Mejor no podría estar. El propio presidente Juan Manuel Santos, con varios de sus consejeros en la Casa de Nariño, nos han ayudado en primera línea para sacar los proyectos a través de regalías. Me he sentido muy bien tratado.

E.N.D.: ¿Cómo avanzan sus procesos penales?

O.B.: Seguiré siendo supremamente respetuoso de todas las entidades del Estado, en este caso, de la Fiscalía y la Corte. En el proceso que estoy conjuntamente con el doctor Fernando Osorio, hemos avanzado en dos audiencias preparatorias. En el otro proceso, relacionado con una supuesta contratación indebida y unos peculados de acueductos veredales, no han citado ni a la primera audiencia.

RESPONDE A URIBE Y SUS CRÍTICOS

E.N.D.: Recientemente el expresidente Álvaro Uribe dejó ver su decepción y disgusto por su distanciamiento con él. ¿Qué opina?

O.B.: El decepcionado y sorprendido soy yo. Como colombiano, admiro mucho al presidente Uribe y le debemos cosas a él, pero solo han contado una mitad del cuento. Cuando estuve a punto de ser detenido el año pasado por el tema la Fiscalía y la Corte, el presidente Uribe, en una comunicación radial, anunció la candidatura del señor Francisco Mejía a la Gobernación para reemplazarme.

Y desde que me posesioné, los voceros del Centro Democrático, que no tienen ningún voto, son felices insultándome a toda hora. Entonces yo digo qué clase de amigos son esos. Esa parte no la contó porque no le conviene. Es al revés, ellos me han rechazado a mí.

Entonces no vuelvo a llamar nunca a nadie porque no me quieren, cosa que no me preocupa y me tiene sin cuidado. Es como si todos los días me la pasara insultando al periódico El Nuevo Día y yo aquí metido con ustedes, eso no sería correcto. 


E.N.D.: ¿Por qué cree que recibe mala calificación en las encuestas de favorabilidad?

O.B.: No entiendo por qué molestan tanto al Gobernador si es tan malo, no sirve para nada y está dentro de los peores Gobernadores. Pero ahora que el partido del que hago parte (Conservador) le ganó las elecciones a todo el mundo aquí, los perdedores me echan la culpa y dicen que intervine en la política. 

No entiendo. Si soy el peor el gobernador del país, cómo voy a mover todo ese poco de gente. Según esa encuesta, el Tolima me detesta. Me siento cómodo y no tengo problema de cómo me midan porque tengo mi conciencia tranquila respecto  a lo que hago todos los días.

E.N.D.: ¿Qué le responde a quienes dicen que la reciente campaña al Congreso fue la más sucia porque desde la Gobernación se usaron todos los medios para favorecer a sus herederos políticos?

O.B.: Que están equivocados. Según la encuesta, soy el Gobernador más malo de todo el país y qué podía hacer en ese sentido. El que quiera conquistar el corazón de los ciudadanos tolimenses, tiene que levantarse todos los días a las tres de la mañana y trabajar hasta las 11 de la noche con cariño, amor y respeto. Los que se pasan desde el escritorio criticando nunca les va a ir bien.

EL NUEVO DÍA

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