Ahorro para inmunizar economía colombiana

Cuando llegan las temporadas de contagio de gripe u otras enfermedades, lo mejor es aplicarse una vacuna contra el virus para garantizar inmunización o por lo menos que la enfermedad sea leve. Lo mismo ocurre en las economías; las fuertes crisis por la que pasan el bloque europeo y la lentitud en el crecimiento de Estados Unidos obligan a que Colombia tome medidas para que no resulte afectada.

Cuando llegan las temporadas de contagio de gripe u otras enfermedades, lo mejor es aplicarse una vacuna contra el virus para garantizar inmunización o por lo menos que la enfermedad sea leve. Lo mismo ocurre en las economías; las fuertes crisis por la que pasan el bloque europeo y la lentitud en el crecimiento de Estados Unidos obligan a que Colombia tome medidas para que no resulte afectada.
Y aunque los analistas coinciden en que la economía nacional está robusta, crece en números superiores al cuatro por ciento anual y no hay síntomas que señalen algo más que una leve desaceleración, no está de más tomar medidas que permitan una mayor barrera defensora frente a las causas externas.

Y aunque la disminución de las tasas, aseguran varios analistas económicos, ha sido una de las medidas que permitirían un poco de blindaje, no es la única para tomar.

La justificación de la disminución de las tasas, según el Banco de la República, estuvo fundamentada en el panorama internacional. “La Junta Directiva del Banco de la República redujo en 25 p.b. su tasa de interés de intervención. De esta forma la tasa base para las subastas de expansión será de 4.75 por ciento. La decisión fue tomada luego de evaluar los resultados del segundo trimestre que confirmaron el debilitamiento del crecimiento mundial en el que el PIB de la zona del euro cayó frente al nivel observado en el primer trimestre, y el crecimiento económico de los Estados Unidos y de algunos países emergentes de Asia fue un poco más débil”, según informó el Emisor.

Y se agregó que “la reducción en las tasas de interés permitirá establecer acciones futuras de política monetaria, tanto la concerniente al desarrollo de los eventos en los países avanzados y su impacto en la confianza, la demanda global y los precios internacionales de los bienes básicos, como la proveniente de la dinámica interna”.
Ahorrar es el camino

Pero para Julián Cárdenas, de Investigaciones ING, la baja de las tasas debe estar acompañada de una estrategia fundamental: el ahorro.

“En general, la economía nacional está pasando por un buen momento, pero una forma de garantizar que sigamos por el camino de la prosperidad es el ahorro fiscal y tener mayores reservas internacionales. Esto es como tener un seguro para protegernos en caso de que el panorama, especialmente en Europa, siga deteriorándose”, expuso Cárdenas.

Según el investigador, esta misma estrategia debe ser asumida por la empresa privada. “Aprovechar este momento para abrir nuevos mercados, renovar maquinaria, entre otras cosas, para estar preparado cuando las cosas no estén tan bien”, dijo.

Afirmó, además, que “hay que seguir con políticas de austeridad, invirtiendo en productividad y siguiendo con las metas y reformas como las reglas fiscales y las modificaciones a las regalías, que permitan que en el período de auge se pueda ahorrar para que en caso de que lleguen períodos críticos, haya recursos ahorrados”.

Para Asobancaria, efectivamente las tasas eran el primer paso, pero todavía falta por hacer. “Para comenzar a minimizar los efectos de un choque externo por la materialización de estos riesgos, el BR disminuyó 25 puntos básicos su tasa de interés mínima de expansión, en lo que podría constituir el comienzo de un ciclo de relajamiento de la política monetaria. Si resulta necesario continuarlo, el BR cuenta con un espacio relativamente amplio, gracias a que retiró a tiempo el estímulo anterior. Además, en la actualidad el riesgo inflacionario es bajo”, señalaron expertos del gremio que reúne al sector bancario.

Sin embargo, agregaron que para que la política esté en capacidad de llegar rápidamente a la economía, “conviene que se contrar­reste el drenaje de liquidez que ha tenido lugar durante los dos últimos meses, por cuenta del aumento de los depósitos del Tesoro en el Emisor. Una ejecución más dinámica de la inversión pública y un giro más expedito de las regalías podrían contribuir a ello, al tiempo que ayudarían a sostener la demanda interna y la actividad económica”.

Las perspectivas bajaron

El gris panorama internacional también hizo que las previsiones económicas para final de este año cambiaran, y aunque temas como el crecimiento y la balanza comercial arrancaron 2012 con optimismo, las perspectivas, aunque no han llegado a margen negativo, bajaron un poco.

Para Julián Cárdenas, el Euro podría tomar un poco de fuerza y llegar a 1,25 dólares el cambio; el dólar sostenerse en una tasa entre mil 800 y mil 850 pesos; la balanza comercial permanecería en territorio positivo a pesar del aumento de las importaciones y la leve reducción en las exportaciones, y el crecimiento estaría en 4.5 por ciento.

Para Asobancaria el crecimiento estaría en 4.6 por ciento, la tasa de cambio en mil 811 pesos, la balanza positiva, pero en los límites.

Entre tanto Corficolombiana asegura que el crecimiento será de 4.4 por ciento, el Euro mantendrá el promedio de 1,2 dólares, el dólar estará en mil 750, y las exportaciones crecerán apenas un cinco por ciento.

COLPRENSA

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