Cambio climático y POT

El cambio climático es una realidad que vivimos y padecemos desde tiempo atrás, pero que se recrudece hoy en día, recordemos que, hace unas semanas, en medio del verano canadiense, ese país llegó a registrar temperaturas por encima de los 40 grados Celsius, dejando, esa ola de calor, más de 400 muertos. Por ejemplo, en Lytton, ubicado en el sur de la Columbia Británica en el mismo país del norte, alcanzó a marcar los 49,6 grados Celsius, un clima extremo que pone en peligro la vida humana y marca –o debería- la conciencia de la humanidad.
PUBLICIDAD

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU –IPPC en inglés- en su más reciente informe de este año titulado: “Cambio Climático 2021: Bases físicas” señala que el calentamiento global es generalizado, impacta todos los países del mundo y no es un problema exclusivo de los países desarrollados, avanza con rapidez y se intensifica, muestra de ello es lo extremo de los climas que padecemos a nivel mundial y, claro está, a nivel local.

Hago esta breve referencia al problema del calentamiento global porque lo ocurrido el jueves pasado en el sector del Cañón del Combeima, sin olvidar lo trágico y calamitoso del hecho –el cual merece toda nuestra solidaridad y atención, con celeridad, a los damnificados-, es efecto, en parte, del calentamiento global y, en suma, de la falta de atención a las zonas protegidas, bien por ser reservas naturales, o bien por ser zonas de alto riesgo y representar un peligro para la vida de quienes están asentados en estos lugares. De ahí que, imponer orden y planificar nuestra ciudad, para salvaguardar nuestro territorio y la vida, adquiere una mayor relevancia y urgencia.

Primero, según el informe del IPPC arriba mencionado, es perentorio iniciar, de forma rápida y sostenida, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y dióxido de carbono, entre otros y, esto, es una obligación de todos los países, claro, algunos con una mayor responsabilidad que otros de acuerdo a su impacto en la emisión de CO2 a nivel mundial. Es “necesario frenar la contaminación atmosférica con beneficios inmediatos para la salud y estabilizar la temperatura media mundial en el plazo de dos o tres décadas”, afirma el informe.

Segundo, tenemos que hacer claridad y ser enfáticos en la necesidad de respetar el Plan de Ordenamiento Territorial –POT-, adicionalmente, debemos pensar en el POT que necesita Ibagué de acuerdo a los objetivos de desarrollo y crecimiento económico sostenible, conforme a las condiciones del suelo, el medio ambiente y, por supuesto, los recursos naturales de nuestra ciudad, para hacer un aprovechamiento en condiciones de equidad, de legalidad y de respeto al entorno y al ecosistema. Es deber de todas las autoridades encargadas de velar por la vigilancia y protección de las áreas protegidas, estar en sintonía con el calentamiento global, con las áreas de riesgo y protegidas, para ejercer su labor de respeto, no solo al ordenamiento jurídico, sino a la vida misma.

Hay que frenar el otorgamiento de licencias a esos proyectos urbanísticos que no cuentan con disponibilidad de agua potable –que desordenan la ciudad- y que no respetan el medio ambiente. Y, por último, no olvidemos que los ríos Coello, Cocora y Combeima, sus cuencas y afluentes, como entidades individuales, son sujetos de derecho a la protección, conservación, mantenimiento y restauración. Entonces ¡a cumplir con nuestro deber!

 

CAMILO ERNESTO OSSA B.

Comentarios