Los prudentes, viven según el reino de Dios

°°° «“Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.” °°° Mateo 25, 1-13.
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 ¿Qué es el Reino de Dios?: un sistema de vida, el reinado de Dios, una manera de pensar diferente, un Reino según la predicación del Nazareno, que consta de cuatro momentos. Lo primero: ya se inició en la historia. Lo segundo: su consumación será con la venida gloriosa de Dios. Lo tercero: Un Reino que exige un estilo de vida. Lo cuarto: Un Reino que ofrece salvación a todos sin distinción ninguna.  La manera como vive, como piensa y como actúa una persona, eso define el Reino de Dios en su vida.  Por ejemplo, cuando una persona es sensata, prudente, actúa con mesura, con discreción, es moderada en sus decisiones. Esa persona, es buen ejemplo de quien espera el Reino de Dios. Al contrario: sería la persona Insensata, que actúa sin moderación, sin cordura y se deja llevar por sus impulsos. Su razonamiento no es inteligente y su culto es muy cerrado.

Una de las máximas recomendaciones del Reino es: estar vigilantes y atentos ante la venida del Hijo del Hombre. Estar atento porque nadie sabe cuándo será ese día. El libro sagrado nos recuerda: “Ni los ángeles, ni el Hijo mismo, sino que solamente, el Padre” (Mateo 24, 36). Vendrá cuando la gente menos lo espera. (cf. Mateo 24, 44). Es estar vigilantes, ante cualquier eventualidad. “Velen, porque no saben, ni el día, ni la hora”. (Mateo 25, 13). Hay que estar atentos porque el Reino tiene sus enemigos: Hay trigo y mala hierba. (cf. Mateo 13, 24). Hay peces buenos y malos (cf. Mateo 13, 47). Hay siervos buenos y malos. (cf. Mateo 24, 45). Hay personas sensatas e insensatas. (cf. Mateo 25, 2).

El Papa emérito Benedicto XVI recomienda: Aprovechar la vida mortal para realizar obras de misericordia °°° porque, después de la muerte, eso ya no será posible. Cuando nos despierten para el juicio final, este se realizará según el amor practicado en la vida terrenal (cf. Mateo 25, 31-46). (Ángelus 6 de noviembre 2011). Cuida tu salud: Los insensatos actúan sin madurez, ni sentido común.

PADRE JAIRO YATE RAMÍREZ

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