Educación vs. Formación

A propósito de las comentarios que por doquier se escuchan sobre la baja calidad de los colegios de creación estatal como los anunciados por nuestro burgomaestre que entrarán próximamente en operación, pues funcionan con docentes que en muchas ocasiones distan de una verdadera y sólida formación, cuando no es que se encuentran “deformados” por su ideología de extrema en lo que se ha radicado la culpa de las altas cifras de atraso, pobreza, desempleo y el elevado grado de violencia y corrupción que se viene evidenciando en nuestra colectividad, superiores a los de la mayoría de países latinoamericanos.

Los ibaguereños precisamos un buen alcalde

Pese a que aún no se inicia el último año del período de los actuales Alcaldes, ya han comenzado a develarse las apetencias de varios ciudadanos confesos de sus burocráticas ambiciones, pero sin mayor conocimiento sobre el cargo y sin programas ni soluciones concretas frente al mismo.

Un viraje tardío

En un inesperado viraje, con la pretensión tardía de corregir la sucesión de fracasos de la política económica de su patria, el nuevo presidente y sucesor de la dinastía Castro, Miguel Díaz-Canel, en un inefable acto de contrición, de los que no son frecuentes allí y presionado por un pueblo hambreado y desabastecido que está expresando abierta y públicamente su hastío con el régimen que pesa sobre la isla hace ya muchos lustros, comenzó a hacer concesiones libertarias a su gente, en procura del su apaciguamiento.

Fabiola Sabogal de Meñaca

El inatajable paso de los años nos va imponiendo, de manera rutinaria y de forma casi imperceptible, la desaparición de aquellas personas con las que en cercano trato disfrutamos los momentos que nos brindó el discurrir de esta “tierra buena”, como alguna vez llamara a Ibagué el maestro Bonilla, y las vamos viendo caer, una a una en un interminable proceso, al igual que las hojas que se desprenden de los ocobos que ornan nuestra urbe.

“Colombianopitecus circense”

El grupo del teatro denominado “Ditirambo” presentó hace ya varios años bajo el nombre de este artículo, una obra de teatro que trajo a primer plano las diferentes clases de “…paisanos“ que entre nosotros son…”: una tipología dentro de la cual se destacan y sobresalen, el que se aprovecha del error ajeno, hace mal uso de la confianza dispensada, o abusa de la posición dominante que por alguna razón ha alcanzado en la sociedad o el mercado, el cual termina por convertirse en un ciudadano de comportamiento socialmente aceptable y hasta imitable, tanto que entre “los valores” que se le destacan, se incluye “la viveza” como una de los principales, sino la que más se privilegia.

Deportes Tolima: un triunfo y una enseñanza

Como es bien sabido, la semiótica se encarga de estudiar los diferentes sistemas de signos que permiten la comprensión entre los individuos y sus modos de producción, partiendo de la premisa de que todo tiene un significado que debe ser entendido en su verdadera dimensión, para que, a partir de su correcta inteligencia, se obtenga una buena y eficaz comunicación.

¿Si sabremos quiénes somos?

En reciente mancomunada acción, los integrantes de la protesta que se viene escenificando, entre otras capitales en esta musical ciudad, arrancaron de su base y echaron por tierra la presunta imagen del fundador de esta capital, el castellano Capitán, Andrés López de Galarza, en tanto en cuanto para aquellos remembraba a uno de los conquistadores de este suelo, dignos de rechazo dado el injusto y cruel trato que dizque le dieron a los indígenas raizales.

Una ciudad “hecha jirones”

Al circular por las inmediaciones del añoso parque de Galarza, el más desprevenido de los munícipes puede observar la bandera de la ciudad que corona el monumento consagrado a ella, -otrora enhiesto símbolo y motivo de local orgullo-, hecha jirones, tal como se encuentra el resto de la ciudad, sin que la “Pandemia” o la alterada situación de orden público que se vive, puedan excusar tan decepcionante situación.

Hora de cultivar

Lo que para el mundo constituye una mala noticia y que para nosotros podría llegar a ser el anuncio de un futuro más promisorio o una gran oportunidad, por nuestro indolente comportamiento del pasado, apenas si se convierte en un llamado de atención sobre lo que por años hemos podido hacer y no hemos hecho.

¡Basta ya de violencia y terrorismo!

Continúan para los colombianos las noticias sobre hechos que afectan su vida diaria y su cotidianidad con destrucción, dolor y lágrimas, por cuenta del odio y el ensañamiento de unos cuantos violentos, que amparados en el marco de la justa protesta de carácter cívico contra la corrupción y las diversas formas de inequidad social, no cejan en sus bárbaras acciones contra el país, sus gentes y su economía, y que ya se traducen en la pérdida y la lesión de numerosas vidas humanas, escasez e incremento de precios, más de 300.000 empleos y el cierre de cerca de 20.000 empresas, fundamentalmente de pequeños comerciantes, según lo han manifestado los medios con base en las cifras registradas por el DANE y la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco.