Mitos y realidades de la Vasectomía

Crédito: Suministrada / El Nuevo Día.
En el mes de la vasectomía con el objetivo de dar a conocer este método anticonceptivo alternativo y desmitificar varias de sus creencias, resulta pertinente hablar acerca de este procedimiento y sus realidades. Una cirugía ambulatoria, rápida, segura, realizada usualmente con anestesia local a través de una incisión escrotal de 5 milímetros y que llega a tener una efectividad del 100 % a pesar del paso de los años.
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Si se compara la vasectomía en el hombre con la ligadura de trompas en la mujer (Pomeroy) en lo relacionado con dolor, recuperación, riesgos quirúrgicos y posibles complicaciones, es más favorable la vasectomía. Entre tanto, en cuanto a la prevención de embarazo, se estima que una vasectomía es capaz de evitar mínimo 365 gestaciones anuales. Mientras, una cirugía de Pomeroy es capaz de hacerlo máximo 1 vez al año.

De acuerdo con el Dr. César Augusto González, urólogo de los Centros Médicos Colmédica, estos son los mitos y realidades de la vasectomía:

 

Se pierde la potencia sexual, ya que la erección no es la misma.

 

No existe sustento fisiológico que explique el desarrollo de disfunción sexual luego de la vasectomía. En la cirugía no se afectan los testículos ni la producción hormonal de testosterona. Tampoco, se afecta la parte circulatoria del pene ni su componente neurológico, todos ellos, responsables del deseo sexual y la función eréctil. Más allá del componente psicológico de cada persona, no se puede relacionar la vasectomía como una causa directa de disfunción sexual.

 

La persona se engorda y se le cae el pelo porque se le van las fuerzas.

 

Coloquialmente la vasectomía se asemeja con la castración de los animales domésticos o del ganado vacuno o equino. Por ello, varias de las preocupaciones son reflejo de lo que se observa en esos animales cuando se les extirpa los testículos. Precisamente esa es la gran diferencia.

Vasectomía y castración son dos cirugías totalmente diferentes. En la vasectomía se corta la comunicación para que los espermatozoides no puedan salir de los testículos y mezclarse con el semen expulsado. La castración es la extirpación total de los testículos a través de una incisión más grande en el escroto o en cada ingle.

Es así como, las razones por las cuales una persona pierde cabello (alopecia) tienen una explicación fisiopatológica diferente que no se relaciona con la vasectomía.

 

Se disminuye el semen que se expulsa.

 

Para desvirtuar este mito solo basta recordar que los conductos deferentes son los encargados de transportar los espermatozoides y al mismo tiempo transportar las secreciones provenientes de los testículos y epidídimos (estructuras tubulares ubicadas detrás de los testículos, donde los espermatozoides maduran), pero no transportan el semen que se eyacula. Por tanto, la reducción en el volumen de semen eyaculado es casi imperceptible.

 

Con el paso de los años los conductos se unen solos.

 

Si bien el riesgo de recanalización espontánea existe, pero es muy bajo y entre más tiempo pase luego de la vasectomía esa probabilidad disminuye progresivamente. Tan es así, que uno de los factores más importantes que influyen a la hora de evaluar la efectividad de la reversión quirúrgica de la vasectomía es el tiempo transcurrido desde la intervención inicial.

 

Hay que hacer espermogramas anualmente para verificar la cirugía.

 

Luego de hacer la vasectomía se debe esperar un lapso prudencial de 3 meses y luego realizar un espermograma básico para verificar la ausencia de espermatozoides. En ese trimestre la pareja debe continuar con cualquier método de planificación familiar. Una vez obtenida la azoospermia, a los 3 o 6 meses por máximo luego de la intervención, se considera que la cirugía logró el 100% de efectividad.

 

Está contraindicada si no se tienen hijos.

 

Las contraindicaciones de la vasectomía son las mismas de cualquier cirugía electiva: que haya infección activa en el sitio de la incisión, que se curse con una enfermedad descompensada, o que se tenga algún trastorno de la coagulación no controlado. Todo hombre mayor de edad en pleno uso de sus facultades mentales que libre y voluntariamente desee planificar de manera definitiva con la vasectomía, lo puede hacer.

 

La vasectomía puede producir cáncer de próstata.

 

Aunque exista la duda, estudios clínicos con fuertes bases epidemiológicas no han logrado demostrar la relación causal entre la vasectomía y el cáncer de próstata.

 

El cuerpo se intoxica con los espermatozoides que no salen.

 

Los testículos funcionan como fábricas de espermatozoides por demanda. En otras palabras, cuando se expulsan del epidídimo se activan mecanismos que censan ese déficit y de inmediato se inicia dentro del testículo el ciclo de las células germinales inmaduras que con los días van a dar origen a nuevos espermatozoides.

Los espermatozoides no expulsados que quedan dentro de los epidídimos justo después de hacer la vasectomía van a ser absorbidos con el paso de los meses por un tipo especializado de células de defensa. Entre tanto, los testículos con el paso de los años van a dejar de hacer el ciclo de maduración, pues no se necesitan espermatozoides nuevos.

 

La vasectomía es definitiva, es decir que no se puede deshacer ni revertir.

 

Existe la cirugía para revertir la vasectomía y es la recanalización quirúrgica de los conductos deferentes. Entre menos años pasen luego de la vasectomía, mejor resultado va a tener esa recanalización.

En definitiva, varios de los temores sobre la vasectomía se basan en creencias generadas por el miedo a una cirugía que afecte los genitales. Todas esas afirmaciones pueden aclararse con argumentos en una consulta médica. Tanto mujeres como hombres son responsables de sus cuerpos, salud física, mental, sexual y reproductiva, y como tal debe recordar que, la vasectomía es un método de planificación familiar, pero no es un método de prevención de infecciones de transmisión sexual.

 

Qué es la vasectomía

 

La vasectomía es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es lograr la esterilización masculina como método de planificación familiar definitiva. Es ambulatorio, es decir, el mismo día que se realiza la persona regresa a casa. Se puede hacer con anestesia local (aplicada directamente sobre el escroto). No obstante, si la persona está muy nerviosa o tiene un umbral de dolor bajo, se puede hacer bajo sedación anestésica.

Es una intervención de corta duración, usualmente dura 15-20 minutos. Tiene una pronta recuperación e incapacidad médica, que puede ser hasta de 5 días, y lo más importante es que logra la esterilización completa, que se debe corroborar a los 3 meses con un examen de espermograma que demuestre la ausencia de espermatozoides (azoospermia).

 

Efectos secundarios de la vasectomía

 

Según el doctor González, el principal efecto secundario, que a su vez es su objetivo, es la ausencia de espermatozoides dentro del semen eyaculado. Dependiendo del tipo de sutura empleado para anudar los deferentes, la persona puede sentir una masa muy pequeña que corresponde al sitio de cada nudo.

Siendo la vasectomía una cirugía, como toda intervención acarrea riesgos y posibles complicaciones, que, aunque tengan baja incidencia siempre se mencionan en la consulta. Dolor o sensación de inflamación escrotal, sangrado, infección, sensibilidad testicular o molestias en la ingle, alergias a los anestésicos, e incluso la recanalización espontánea de los conductos, pueden ser efectos secundarios que se manifiesten.

En la práctica diaria los hombres que se realizan la vasectomía tienen una excelente tolerancia al procedimiento con anestesia local, prácticamente llegan y se van caminando, a los 3-5 días están retomando sus labores cotidianas, a la semana siguiente continúan con su actividad sexual, y entre las 2 a 4 semanas retoman deportes o actividades físicas.

Redacción web / Información suministrada.

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