Se degustó hasta la última gota del ‘Café de Planadas’

Crédito: Suministradas / EL NUEVO DÍAJenny Rodríguez (blusa rosada), junto con algunos de sus colaboradores.
Como muchos negocios cerrados y quebrados por esta pandemia, el turno tocó la puerta al emprendimiento planaduno. Sus propietarios están orgullosos por su labor hasta hoy.
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Como hacía desde hace 12 años cuando abrió Café Monteblanco, Jenny Katherine Rodríguez Enciso miró desde el mezanine hacia la Plaza de Bolívar, sus ojos se acostumbraron a esa hermosa imagen del centro de Ibagué, pero, esta vez, sería una mirada triste, porque, a pesar de los bonitos recuerdos en ese lugar, cerraría su negocio.

Esta cafetería, también conocida como Café de Planadas, clausuró debido a los problemas financieros que sus propietarios empezaron a tener ante el cierre obligado por el Coronavirus. Para muchos se les acabó la ‘oficina’, el tertuliadero, el sitio de encuentro para tomar la bebida emblema de Colombia y en el corazón de Ibagué.

Café Monteblanco inició en agosto de 2008 en la Plazoleta Bolívar. Planadas ya sonaba en varias partes del mundo gracias a sus cafés especiales y al trabajo del campesino del sur del Tolima, estigmatizado durante años porque en ese lugar, hace más de 50 años, nacieron las Farc.

Cuenta Jenny Katherine que la idea de crear esta empresa familiar surgió con el fin de impulsar los cafés cosechados en su tierra y para apoyar a los jóvenes planadunos que llegaban a Ibagué a continuar sus estudios universitarios.

 

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“Me asocié con un tío porque queríamos vender los cafés premiados en los concursos Taza de la Excelencia. Además, para apoyar, pues por nuestro negocio trabajaron planadunos que ahora son profesionales, jóvenes rurales que sufrían para pagar hospedaje y universidad en Ibagué”, narra.

Ya profesionales, muchos planadunos se fueron del café para dar paso a nuevos jóvenes que necesitan oportunidades laborales en la Capital Musical, pero, ahora, seis muchachos quedaron sin trabajo por el cierre del establecimiento comercial.

“Es muy difícil sostenerlos a todos, y este cierre se da porque los emprendedores que sembramos en tierra ajena, que pagamos arriendo, tenemos una situación difícil. Hay que cumplir compromisos y no tenemos ingresos”, cuenta Jenny Rodríguez.

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Con el deber cumplido 

Aunque el choque sentimental ha sido fuerte, Rodríguez Enciso se muestra conforme porque dice que en más de una década logró posicionar el café de su región, generar empleo a su gente, organizar actividades relacionadas con el grano y, por supuesto, atender a toda clase de clientes.

“Tengo la sensación del deber cumplido. Todo se hizo bien desde el principio, la relación con nuestra familia, a todos los muchachos que conocíamos desde las veredas.

“Desde acá se planeó el primer campeonato de barismo y los concursos, dictamos jornadas de catación para clientes, pasaron muchas cosas. Conocí personas ilustres. Entonces no es tristeza, porque sabemos que los principios de la empresa siguen intactos”, asegura.

Esta emprendedora, quien asegura que apenas pase todo lo que ocurre por cuenta del Coronavirus volverá a abrir su negocio en otro lugar, dice con orgullo que otro de sus éxitos es que su producto, el café Relación Directa, se comercializa en Buenos Aires (Argentina).

“Hablamos de economía colaborativa y siempre lo hicimos con muchas personas que querían aprender más sobre el café y nunca les cobramos; unos muchachos que educamos acá ahora venden nuestros productos en una tienda en Buenos Aires”, señala.

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Relación Directa

De momento, el grano cultivado en el sur del Tolima, el que muchos ciudadanos tomaron en el mezanine de la Plazoleta Bolívar, el llamado café Relación Directa, puede ser comprado a través de las redes sociales de la empresa.

“Con nuestra marca tenemos los mínimos intermediarios, porque hacemos todo el proceso desde la tostión y trilla y tenemos nuestra planta de producción en Calambeo y desde allá vendemos el café por libras o medias; también, otros productos como el chocolate especial, la leche de cabra y carne de cordero”, agrega.

 

Dato: 

El nombre Monteblanco se debe a que, como  Planadas pertenece la mitad al Parque Natural Nevado del Huila, quisieron homenajear esta parte de la geografía tolimense.

 

Frase:

"A través del WhatsApp 3167427333 pueden comprar nuestros productos. Hicimos un ajuste de precios, para ayudar al consumidor con los domicilios", Jenny Rodríguez.

 

Frase:

"Esperamos que esto pase, porque las tiendas de café son escuelas de consumo muy importante, ya que, así, el caficultor recibe precios justos por su cosecha", Jenny Rodríguez.

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Credito
EL NUEVO DÍA

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