Adiós a un visionario de la educación técnica en el país

EL PAÍS - EL NUEVO DÍA
En los centros de formación del Sena en Ibagué, Espinal y Melgar, se adelantarán simultáneamente ceremonias religiosas para acompañar de manera espiritual las honras fúnebres de Rodolfo Martínez Tono, que se cumplirán en Cali hoy a las 11 de la mañana.

Tenía apenas 23 años de edad cuando Rodolfo Martínez Tono convirtió su tesis de grado como especialista en derecho del trabajo en la más revolucionaria idea de la educación para el trabajo en Colombia: el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, una de las instituciones más queridas del país.

Ya era abogado y economista, y su idea tomó forma luego de haber sido distinguido con una beca de la ONU que le permitió viajar a Francia y Alemania donde conoció los programas de formación para adultos en la posguerra.

Le impresionó mucho la fortaleza de esos países que habían sido devastados, y que luchaban por capacitar en oficios a millones de jóvenes para que tuvieran una oportunidad laboral.

En 1956, a la luz de una comida a las orillas del Lago Leman en Ginebra, Suiza, que él calificó como “memorable” junto al entonces ministro del Trabajo, Castor Jaramillo Arrubla, y el director de formación profesional de la OIT, Francis Blanchard, reforzó su sueño de crear lo que sería el Sena.

Esa experiencia franco-alemana la replicó en Colombia durante el gobierno de la Junta Militar, posterior a la renuncia del General Gustavo Rojas Pinilla, tras expedirse el Decreto-Ley 118, del 21 de junio de 1957 y el Decreto 164 que estructuró sus programas.

El inicio no fue fácil, pues había pocos recursos. Y menos, reclutar alumnos en la fría capital, cosa que hacía a diario a la salida de las fábricas a punta de megáfono en mano.

Empezó así su tarea formadora en lo que se llamó inicialmente Instituto de Capacitación Obrera. Utilizaba las aulas de la Universidad Nacional (de la que había egresado) muchas de las cuales quedaban vacías o con pocos estudiantes después de las 6 de la tarde.

Le preocupaba, decía, “que no hubiera una juventud capacitada para el empleo, y menos en una época de altos índices de desempleo y subempleo”.

Por eso, desde aquella idea de hace casi seis lustros, el Sena ha formado a más de 22 millones de colombianos. Don Rodolfo falleció a sus 88 años en Cali, dejando todo un legado que lo convirtió durante décadas en un paladín de la educación técnica en el país.

Tuvo un especial afecto por Francia, e igual despertaba esa misma admiración en ese país, al punto de que en 1964 el entonces presidente Charles de Gaulle inauguró un Centro Metalúrgico y Metalmecánico durante su visita a Bogotá.

Dirigió al Sena durante 17 años, y tal fue su éxito que él personalmente asesoró la creación de instituciones similares en varios países de América Latina.

Don Rodolfo había nacido en el seno de una familia cartagenera el 29 de enero de 1927. Fueron sus padres Pedro Claver Martínez y Lucía Tono.

Le sobreviven sus hijos Pedro José, Patricia y Diego Martínez Lloreda, al igual que Rodolfo y Juan Manuel Martínez Pérez.

Ya retirado, se convirtió durante varias décadas en asesor obligado de los directores del Sena, quienes siempre acudían a él para recibir sus consejos.

Su última aparición, y durante la cual el presidente Juan Manuel Santos, exaltó su tarea formadora, fue en febrero pasado en Cali durante la inauguración del Centro de Diseño Tecnológico Industrial del Sena en el Distrito de Aguablanca. “Rodolfo gestó la verdadera fábrica de empleo del país”, señaló el Mandatario.

Allí tuvo la oportunidad de compartir con jóvenes aprendices de ese deprimido sector caleño, muchos de los cuales querían conocer al fundador de la entidad que los había arrebatado de la violencia en las calles.

“Se fue un gran cerebro del país”

Con esa frase, el actual director general del Sena, Alfonso Prada, resume la vida y obra del diseñador, arquitecto y máximo líder de una de las más importantes instituciones del país, como el Sena, el señor Rodolfo Martínez Tono.

“Diría que es la más importante porque su cobertura es absoluta en Colombia. Tenemos sedes regionales en cada uno de los 32 departamentos. Y a ellas se suman los 117 centros de formación que operan en el país a través de convenios con las empresas”, expresó.

“Cuando me posesioné en el Sena, a la primera persona que me mencionaron en la inducción fue al señor Rodolfo Martínez Tono. No solo fue el fundador y arquitecto, sino el director que más tiempo duró al frente del Sena. Él fue la persona que diseñó lo que hoy es el Sena y por eso no me cabe la menor duda que fue uno de los grandes cerebros que ha dado esta Nación”, añadió.

Cada muchacho que ha pasado por el Sena tiene algo que ver con el doctor Martínez. “No sé cuántos, pero sí muchos millones. Le doy este dato para que se haga una idea: anualmente formamos un millón 200.000 muchachos en programas de formación técnica y tecnólogica. A esa cifra se suman los cursos que dictamos a través de convenios con las empresas. Esa formación complementaria equivale a 22 millones de cupos, lo que quiere decir que prácticamente la mitad de la población colombiana tiene que ver con el Sena”.

Prada Gil comentó que cuando invitaron al señor Martínez Tono a la más reciente inauguración de una moderna sede en Cali le preguntó que si después de 58 años de haber fundado el Sena había soñado con ver, en vivo y en directo, una sede tan grande, moderna y con los más altos estándares de diseño técnico. “Me respondió que se sentía muy orgulloso de verlo y sobre todo de compartir con los jóvenes”, dijo.

Luto en la familia Sena

 La Dirección general del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, emitió el siguiente comunicado:

“El hombre que le dio vida al Sena, la entidad que hoy es considerada la más querida por los colombianos, Rodolfo Martínez Tono, falleció en la madrugada de este domingo a sus 88 años de edad. El director general de la entidad, Alfonso Prada, envió un mensaje de condolencia en nombre de los instructores, aprendices, funcionarios, contratistas y directivos de la entidad a su familia.

El fundador tuvo la iniciativa de crear la institución al conocer en Europa diferentes organizaciones de formación para el trabajo. El proyecto quedó plasmado en su tesis de grado como economista. Ese sueño recogía un anhelo de las clases trabajadores que, algunos años antes, a través de las organizaciones sociales constituidas en ese entonces, plantearon la necesidad de que el país contara con un instituto de enseñanza laboral técnica”. 

CALI

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