Aprender de Finlandia, uno de los mejores sistemas educativos del mundo

Aprender de Finlandia, uno de los mejores sistemas educativos del mundo
Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍA.Un ejemplo para el país.
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Hay situaciones especiales y novedosas de la educación en Finlandia, que se pueden realizar en Colombia sin la exigencia de mayores inversiones. Las resumo a manera de introducción.
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Durante seis años consecutivos, incluyendo 2023, Finlandia ha sido calificado como el país más feliz del mundo. En Finlandia se educa para la felicidad. ¿Será esto posible en Colombia y el Tolima?

En Finlandia, cada institución escolar, sus directivos y docentes, tienen autonomía para definir el currículo y el modelo pedagógico a desarrollar en las aulas. Cada institución escolar define sobre el plan de estudios. La enseñanza no se hace en torno a asignaturas en los primeros niveles educativos. Los alumnos con los maestros, acuerdan lo que quieren aprender.

Todos los estudiantes ganan el año, no hay reprobación o pérdida del año escolar, durante la primaria no hay calificaciones numéricas, impera la autoevaluación como estrategia para valorar los aprendizajes de los estudiantes. La evaluación no es punitiva.

Desde la primaria se estudian dos idiomas y al finalizar la educación superior, cada estudiante habrá aprendido 5 idiomas.

Hay internacionalización, intercambios entre países para lograr competir con otras culturas y lograr un aprendizaje globalizado.

Hay un alto nivel de lectura, los finlandeses leen por o menos 47 libros al año, en Colombia ese promedio no alcanza a dos libros anuales (2022). La religión luterana, que exige la lectura de la biblia, contribuye a este hábito en los estudiantes en compañía de sus padres.

Los libros se entregan gratis a los estudiantes. Las familias van a la biblioteca en el fin de semana, incluyendo a quienes están estudiando.

La educación es gratuita desde la primaria hasta el doctorado. Muy pocos colegios privados.

Los estudiantes no usan uniformes. El juego es importante como estrategia de enseñanza y aprendizaje.

En las aulas hay talleres de carpintería, útiles de cocina y costura para que los estudiantes decidan qué aprender para su desempeño en el hogar y en el futuro.

Los maestros tienen alto prestigio, hay confianza en ellos. Los maestros son seleccionados por los rectores.

 No hay discriminación, no hay acoso escolar o bullying, los planteles educativos no están encerrados, por mallas o muros.

 

Sistema como ejemplo

¿Cómo es posible que Colombia no tenga una educación como la de Finlandia? Ese es el interrogante que se plantea Saturia Rodríguez Bedoya, quien se retiró después de 42 años del ejercicio de enseñar en diferentes municipios e instituciones educativas del Tolima, se retiró para disfrutar su pensión.                                                        

Terminó su desempeño como docente en el Liceo Nacional de Ibagué, ha viajado siete veces a Finlandia a visitar a su hijo José Manuel Serrato, un ingeniero de sistemas que construye videojuegos en Helsinki, la capital de este país. A través de ella, conocemos que los padres leen con sus hijos, de ahí el alto nivel de lecturabilidad de los estudiantes.

Durante las vacaciones no se asignan tareas a los estudiantes. “Los niños tienen su propio ritmo de aprendizaje. No se usan cuadernos”, dice.

Son muchas las descripciones favorables sobre la vida en Finlandia, en cuanto aspectos generales de su desarrollo económico, social y educativo, porque abundan los estudios, los libros y artículos científicos que se han referido a los éxitos de este país, principalmente en su sistema escolar. Por varios años, ocupó el primer lugar en cuanto al rendimiento educativo de sus estudiantes evaluado por las pruebas Pisa, lugar que ahora ocupa China.

Por sexta vez consecutiva, Finlandia ha sido declarado (este año en junio) como el país más feliz del mundo por la ONU, en el “Informe mundial de felicidad”, esto por ser el primero en los indicadores establecidos; por los ingresos económicos de las familias, su salud, la libertad y la ausencia de la corrupción.

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Se educa para la felicidad

Que la población finlandesa sea feliz, se transfiere a los planteles educativos y estudiantes de ese país, en prácticas propias de una educación para proporcionar felicidad, tal como lo han planteado varios autores, entre ellos Claudia Schiappa Pietra, en su artículo “Educar para la felicidad: reto del maestro de hoy”.

Esta investigadora dice: “Uno de los objetivos que padres y educadores buscan y desean para las próximas generaciones es educarlos para la felicidad y aún más en esta era en la que la tecnología y la ciencia vienen desplazando al humano; relegando a la familia, la religión, los valores y sentimientos por criterios de funcionalidad y rentabilidad”.

Entonces, comienzo por decir que uno de los comportamientos sociales que los colombianos y tolimenses podemos  aprender de la educación en Finlandia, es el de la felicidad que se debe  lograr en el desarrollo de las sesiones de enseñanza y aprendizaje, mediadas por el desarrollo de competencias afectivas, (producto de estrategias de la pedagogía emocional), competencias ciudadanas, laborales y tecnológicas en el que ningún estudiante “pierde el año”, todos aprueban sus estudios.

Que positivo sería que a cambio de establecer el ranking de los planteles educativos según las pruebas Saber del Icfes, se construyera la clasificación de las instituciones educativas que enseñan para la felicidad de sus estudiantes en el ámbito de las aulas.

 

Los pilares en Finlandia

Para tener una guía y unos referentes para la realización del análisis de los aspectos centrales exitosos en el sistema escolar de Finlandia, que pueden ser aplicables en el Tolima y en Colombia, se puede recurrir a los 10 pilares que Asesorías Académicas Milton Ochoa, ha construido para analizar el sistema educativo de ese país.

Los diez pilares de la educación en Finlandia son: 1) Las políticas educativas, claras y de largo plazo, a través de los niveles educativos; 2) La mirada al futuro a través de la formación de sus estudiantes; 3) La igualdad, no hay discriminación; 4) La confianza, porque la comunidad cree y confía en sus maestros, “su calidad está garantizada”; 5) La integración de competencias desde la educación primaria hasta la universidad; 6) La autonomía que se da las instituciones escolares y a los maestros para que decidan el currículo; 7) El sistema evaluativo en el cual sólo hay una opción, todos los estudiantes ganan sus respectivos grados; 8) Los idiomas, los estudiantes que llegan al sistema de educación superior, aprenden por lo menos 5 idiomas; 9) El sindicato de educadores, que interviene en la formulación de políticas educativas, y 10) La internacionalización, para lograr aprendizaje globalizado, a través de intercambios.

 

Comparación con Colombia

Al hacer la comparación de cuanto a lo que ocurre en el sistema escolar colombian frente al finlandés, describimos algunos pilares de Milton Ochoa.

-Pilar 1: las políticas educativas y la estructura del sistema escolar. En Finlandia hay políticas educativas de largo plazo, hay autonomía para la administración del personal, para la definición del modelo educativo en las instituciones escolares y en las municipalidades.

Los niños comienzan la primaria a los siete años; los estudiantes tienen el mismo maestro hasta el grado sexto; la relación es de 20 estudiantes por cada maestro.

Hay estabilidad en políticas educativas.

En Colombia hay centralización en las transferencias de recursos a las entidades territoriales (SGP); estandarización, principalmente en las pruebas de evaluación de Estado, que realiza el Icfes y en el currículo.

-Pilar 2: mirada al futuro. Los estudiantes son formados para pensar y adquirir habilidades comunicativas, habilidades de pensamiento analítico. En Colombia, impera un modelo educativo tradicional, rígido centrado en la formación cognitiva, exceso de áreas, memorización y repetición de contenidos.

-Pilar 3: igualdad. No hay discriminación social, de raza, de lugar de residencia. Se entregan libros gratis a los estudiantes. En Colombia también hay normas que prohíben la discriminación.

-Pilar 4: la confianza. Cultura de la confianza en el maestro, una de las profesiones de mayor prestigio en Finlandia. Sólo un 10 % de los aspirantes acceden al cargo. “La gente pide consejo a los profesores en todo tipo de temas”.

En Colombia, la docencia no es la profesión más demandada en el acceso a los pregrados de Licenciaturas en Educación. Hay discrepancia ideológica de los docentes afiliados al sindicato, con las normas establecidas por el Gobierno, lo cual se expresa en paros y huelgas. El nivel educativo alcanzado por los docentes colombianos es alto, cerca de la mitad de ellos tienen título de posgrado.

-Pilar 5: la integración de competencias. Leer, sumar, escribir, son competencias básicas a desarrollar en las aulas. Hasta los siete años, las fortalezas estarán en la formación afectiva, para la ciudadanía, las actividades laborales y tecnológicas.

Con relación a este tema, el autor Jorge Castro Monge, dice: “En Finlandia, las necesidades y el ritmo del aprendizaje del estudiante son los que determinan el ritmo de la enseñanza y la progresión del plan de estudios en el aula. El estudiante tiene libertad de trabajar sobre tópicos de su interés. Los alumnos participan con sus profesores en resolver problemas relacionados con su entorno, con calma y tranquilidad, no hay estrés en el aula. El aprendizaje y el juego van de la mano; por cada 45 minutos de trabajo en primaria, 15 minutos son de descanso”.

Credito
Luis Eduardo Chamorro Rodríguez.

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