Sin esperanzas

Columnista Invitado

La semana pasada, en la universidad CESA en Bogotá, asistieron a hablar de paz y conflicto diversas personas conocedoras de la situación actual del país en esa materia.
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María Victoria Llorente, Otty Patiño y Pastor Alape expusieron sus puntos de vista acerca de los retos que experimenta la implementación del Acuerdo de Paz firmado con las Farc en el año 2016, y del incremento en los índices de delincuencia de gran impacto. El panorama es desolador, les adelanto, y ninguno tiene esperanzas en que la solución venga pronto. Personalmente, pude oírles y cuestionarles acerca de múltiples situaciones, y lo cierto es que todo indica que el conflicto se va a recrudecer durante los próximos meses.

Empecemos por Patiño, comisionado de paz a cargo de las múltiples negociaciones que actualmente adelanta (o adelantará) el Gobierno. Dijo ante los asistentes que las probabilidades de firmar un acuerdo de paz con el Eln y que exista la “fotografía entre el presidente y Antonio García” (cito textualmente) son muy pocas. Los hechos hablan por sí solos: los delegados del Gobierno y del grupo guerrillero no han podido siquiera ponerse de acuerdo en si existe o no un cese al fuego bilateral. Es más, los elenos justifican los secuestros extorsivos bajo la idea de que el M19 en su momento hizo lo mismo. En Twitter el máximo jefe de los insurgentes se burló del comisionado y del presidente, ante la mirada atónita del mundo.

Llorente, que es la directora de la Fundación Ideas para la Paz, evidenció el preocupante aumento de la presencia de grupos armados ilegales en múltiples zonas del país. Entre los años 2018 al 2020, por ejemplo, el Clan del Golfo había adelantado acciones criminales en 213 municipios. En lo que va del 2024, han sido 392 las zonas afectadas. O sea, en cinco meses se ha superado en 179 zonas la presencia armada de dos años. Y peor aún: en el 2018 existían tres organizaciones criminales con fuerte presencia nacional y hoy día ya se han identificado cinco, que poco a poco pasan de la periferia al centro del territorio nacional.

Finalmente, Pastor Alape, exmiembro del secretariado de las Farc, no dejó de criticar la pobre gestión del presidente en la implementación del acuerdo de paz. Para sorpresa de muchos, afirmó que ninguno de los exguerrilleros ve con buenos ojos una Constituyente; en su sentir hay suficientes mecanismos para lograr la patria soñada por muchos, incluso para los marxistas como él.

En fin, pareciera que vendrán momentos complejos para el país. ¿Quién podrá ayudarnos?

 

Rodrigo Javier Parada

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